Concentración de farmacias reducirá empleo y subirá precios

Alerta. Alan García sugirió una acción de amparo para evitar consecuencias negativas de la acumulación del 90% de farmacias en un solo propietario. Según expertos, 2.500 puestos de trabajo están en riesgo, y medicinas podrían ser de precios inaccesibles.

30 Ene 2018 | 7:52 h

El remezón generado tras la compra realizada por Inkafarma (InRetail) a sus ex competidoras Mifarma, BTL, Fasa y Arcángel no cesa. Ayer el ex presidente Alan García se convirtió en la primera voz en proponer una salida legal para deshacer la operación financiera que concentra el sector de distribución de medicinas en una sola empresa, y denunciar sus posibles perjuicios para los consumidores.

"Toda concentración es abusiva. Los medicamentos son muy caros en el Perú, pero lo serán mucho más si el 90% de las farmacias es propiedad de una sola empresa. Urge un Recurso de Amparo contra esto", dijo el líder aprista a través de su cuenta de Twitter.

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Así, García agitó más el ya movido escenario empresarial farmacéutico, abrumado por reacciones en el ámbito económico y político, pero sobre todo por temores en la población que urge de medicinas.

Debate abierto

"Se debe dar una solución legal –explicó por su parte el legislador aprista Javier velásquez–. Toda concentración es abusiva. Los medicamentos son muy caros en el Perú, pero lo serán mucho más si el 90% de las farmacias es propiedad de una sola empresa. Urge un recurso de amparo contra esto: primero, generar una legislación que evite posiciones de dominio de mercado y concentraciones de esta naturaleza. Segundo: debemos buscar mecanismos legales para fortalecer Indecopi y ver cómo ayudamos a las pequeñas farmacias para que puedan competir".

No obstante, para Robert Venero, socio del estudio Diez Canseco y ex coordinador legal de la Sala de Defensa de la Competencia de Indecopi, la envergadura y la dificultad del análisis del mercado, y en especial del sector de distribución de medicinas, no podría ser delegado a un juez tras solicitar una acción de amparo.

"Todo se puede cuestionar mediante una acción de amparo, pero a nivel internacional existe una herramienta para este tipo de situaciones: un control técnico, legal y económico. No imagino a un juez haciendo el análisis económico de determinación de mercado relevante, si este mercado incluye o no a boticas de barrio. Es un análisis bien específico, técnico y sofisticada que no creo que se hagan en un amparo", declaró a La República.

Precios y empleos

El principal riesgo de la concentración de las cadenas de distribución de farmacias es la subida de precios al consumidor. Así lo ha entendido el ministro de Salud Abel Salinas, quien ha reconocido la necesidad de otorgar más facultades a Indecopi para poder controlar un abuso de posición de dominio en este sector.

Esta posibilidad resulta más peligrosa aún si se tiene en cuenta que, según la Encuesta Nacional de Hogares del 2014, el 85% de peruanos que adquiere medicinas lo hacen en farmacias y boticas (incluidas independientes).

"Debemos caminar hacia una organización reguladora de medicamentos muy potente, capaz de regular este mercado. También un mecanismo potente que compre medicamentos genéricos de calidad para el ciudadano", dijo Salinas a la prensa.

El gerente general de Inkafarma reconoció que la oferta de medicamentos genéricos en esta cadena es solo del 30% de sus productos; y aunque no dio detalles del porcentaje de genéricos que maneja Mifarma, será importante conocer cómo variará la oferta de genéricos en todas las cadenas de farmacias que ahora pertenecerán a Intercorp (InRetail).

"¿Tendrá el gobierno el poder suficiente para imponer que grandes cadenas comercialicen productos genéricos? Implica una actividad del Estado que normalmente no se ha desplegado. Existen normas para el uso de genéricos, pero luego uno va a las farmacias y simplemente no hay", dijo Germán Alarco, economista de la Universidad del Pacífico.

Agregó que el impacto de la fusión también está vinculado al sector laboral, pues el inminente cierre de locales provocaría la pérdida de entre 2.000 y 3.000 empleos.

"Las cadenas han estado compartiendo espacios uno al lado del otro. Percibo que por lo menos habrá redundancia y fácil podrían desaparecer 500 establecimientos, lo que significaría la pérdida aproximada de 2.500 empleos", dijo.

El mercado

Según IMS Health al 2014, el 57,7% del mercado de distribución de medicina en Perú estaba en manos de farmacias y boticas con facturación de US$ 1.210 millones. El economista Humberto Campodónico explicó que la repartición del mercado de distribución de medicinas crece con claro dominio de las cadenas.

"Al 2017, el mercado de distribución de medicinas debe estar bordeando los US$ 1.500 millones, de los cuales el 65% está en manos del Retail (cadenas de farmacias) y el 35% en las pequeñas farmacias o independientes", sostuvo.

Alarco desvirtuó uno de los argumentos de Intercorp, cuyos ejecutivos dicen que con la fusión solo tendrán el 18% de las más de 11 mil farmacias.

"No es un tema del número de establecimientos, estas grandes cadenas tienen el 60% de las operaciones. Podrán ser menor en número pero tienen la mayor parte de venta de medicamentos. Las farmacias independientes tienen menor cobertura y posibilidades de vender. Las farmacias independientes son de barrio pero las mejores ubicaciones son de las farmacias de las grandes cadenas", indicó.

Los laboratorios

Con la fusión, Intercorp también tendría mayor capacidad de negocio ante los laboratorios, y los nacionales resultarían perjudicados. Intercorp también adquirió los laboratorios Química Suiza.

"Se cambian las estructuras de poder. El poder de las cadenas será mayor al de los laboratorios. Es un monopsonio en el que se va ejercer un poder hacia los laboratorios nacionales que no sean parte de las grandes cadenas internacionales", explicó Alarco.

Precios

Posible concentración en las cadenas de grifos

Este lunes también se revelaron detalles de lo que sería una nueva fusión. Esta vez en el mercado de estaciones de servicios de combustible. Según reveló El Comercio, Primax (perteneciente al grupo Romero) adquirió la cadena de grifos Pecsa por un monto de US$ 350 millones. Con esto, Primax se haría de las 400 estaciones de servicio de su competidora.

Aunque la operación aún no ha sido confirmada por ninguna de las dos empresas, la operación le brindaría 1.100 estaciones de servicio a nivel nacional a Primax, con lo cual se convertiría en la cadena de servicios más grande a nivel nacional. Además, Primax podría entrar en un nuevo negocio: la distribución de GLP, rubro en el cual no participa.

De igual forma, de concretarse la mencionada fusión, Primax obtendría el 49% de participación del holding Monteazul (51% de Distribución del Pacífico), propiedad de Pecsa con la que se planea construir un terminal de combustibles en Mollendo (Arequipa) para el 2019, lo cual le brindaría mejores condiciones para administrar su cadena de grifos.

Sector

“El perjuicio es inmenso”, Jorge Chávez Álvarez 

Al adquirir el grupo Intercorp el 100% de las acciones de Quicorp SA, Inkafarma pasó a constituirse en un cuasimonopolio, al absorber a sus competidoras Mifarma, BTL y Fasa y concentrar así más del 90% del mercado de cadenas farmacéuticas. Y también pasó a constituirse en un cuasimonopsonio, al pasar a ser virtual único comprador de los laboratorios farmacéuticos, lo que podría originar escasez de oferta de medicamentos genéricos y alza de precios.

¿Quién gana y quién pierde? Gana el grupo Intercorp, por supuesto, al adquirir el control de un negocio vinculado a la satisfacción de una necesidad básica de la población peruana. Pierden los consumidores, al disminuir su poder de elección entre competidores, debiendo pagar los precios arbitrarios fijados por el vendedor preponderante. Pierden los laboratorios, al disminuir su capacidad negociadora frente al comprador dominante. Pierden los técnicos farmacéuticos al disminuir la oferta de empleos para ellos, ante la fusión de las cadenas de farmacias.

El perjuicio para los consumidores es inmenso, por cuanto ya venían siendo afectados por la elevada concentración vertical por parte de las empresas de seguros. El Perú es uno de los pocos países en donde las aseguradoras son dueñas de clínicas y de las farmacias que operan dentro de ellas, lo que les da un elevado poder para fijar los precios de los medicamentos.

Ahora Inkafarma estará en capacidad de elevar los precios de los medicamentos al nivel de las farmacias que operan dentro de las clínicas. Habrá que observar los pasos que dé el grupo Intercorp en el mercado asegurador y de clínicas. Esa torta se vuelve cada vez más apetitosa.

Cosa curiosa, el Indecopi que en 2016 sancionó a Inkafarma por concertar unos cuantos precios con Mifarma, Arcángel, Fasa y Nortfarma, ahora no ha podido hacer nada ante la inminencia de que Inkafarma pase a controlar y fijar, sin competencia alguna, todos los precios del mercado farmacéutico peruano. ¿Y por qué el Indecopi no ha podido hacer nada? Porque hasta ahora el Congreso de la República no aprueba el proyecto de ley archidiscutido, orientado a regular las concentraciones y fusiones empresariales; regulación que existe en todos los países desarrollados y en la mayoría de países latinoamericanos.

El establecimiento de un control previo de fusiones por parte del Indecopi, hubiera evitado que esta operación de fusión monopolista tenga lugar, sin antes haber pasado por una evaluación técnica orientada a garantizar que la fusión no genere perjuicios a la sociedad en su conjunto.

Lamentablemente, la demora del Congreso infringe un daño irreversible a la sociedad peruana, por cuanto aun aprobando mañana mismo la ley que regula las concentraciones y fusiones empresariales, esta no podría tener efecto retroactivo.

Un Congreso y un Ejecutivo enfrascados en escándalos de corrupción y luchas intestinas, una vez más le dan la espalda al pueblo peruano, víctima de los intereses mercantilistas y los radicalismos violentistas de izquierda.

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