Gobierno se enfrenta al fujimorismo y hace cuestión de confianza

Choque de poderes. El presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala, recurrió a esta figura constitucional. La bancada de Fuerza Popular había anunciado que presentaría la moción de censura en contra de la titular de Educación, Marilú Martens. El premier no fue aceptado por la mayoría fujimorista para sustentar el pedido. Hoy debería hacerlo.

14 Sep 2017 | 6:10 h

Isabel Carreño
Enrique Patriau


El gobierno presentó la cuestión de confianza desafiando, así, a la mayoría fujimorista en el Congreso –que luego de idas y vueltas– recién hoy revisaría este pedido y recibiría al presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala.

El gabinete de ministros, como ocurre todos los miércoles, sesionó en Palacio de Gobierno, reunión que fue presidida por el presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski.

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Allí se decidió presentar el voto de confianza luego de que Fuerza Popular (FP) comunicara sus intenciones de censurar a la ministra de Educación, Marilú Martens.

Ella reemplazó a Jaime Saavedra, censurado en diciembre del año pasado.

Ya en la sede de la PCM, Zavala, flanqueado por el gabinete de ministros, hizo el anuncio. Dijo que a lo largo del primer año de gobierno se presentaron situaciones que han dificultado la implementación de políticas de Estado, lo que afecta la gobernabilidad.

"No podemos poner el cálculo político por encima de la educación de nuestros niños y niñas. No podemos poner en jaque la revalorización de la carrera magisterial", afirmó el también ministro de Economía y Finanzas.

Explicó que la posible censura a Martens y la anterior salida de Saavedra forman parte de una conducta del Parlamento que tiene como objetivo obstaculizar las políticas que buscan sacar adelante el Ejecutivo.

"En las últimas semanas se ha evidenciado la intención de socavar la política de Estado de educación que tiene como principales pilares la reforma por la calidad de la educación y la evaluación de los docentes. Esta política tiene pleno consenso en la sociedad. Sobre esta no hemos retrocedido ni retrocederemos", agregó.

Martens, la principal protagonista de este conflicto entre poderes del Estado, se ubicó, con rostro inmutable, a la derecha de Zavala durante el pronunciamiento. Los periodistas no tuvieron opción a hacer preguntas.

"Presentamos esta cuestión de confianza porque nada ni nadie debe socavar la implementación de políticas de Estado. Esa es nuestra responsabilidad", dijo el premier.

La extensa huelga magisterial y las críticas sobre el manejo del sector ocasionaron que la ministra de Educación sea interpelada por el Legislativo la semana pasada.

Antes de presentarse en el pleno del Congreso ya se hablaba de su posible censura. Adicionalmente, se cuestionó que pocos parlamentarios la escucharan durante su presentación ante el Legislativo.

En ese sentido, Zavala lamentó la decisión de la mayoría fujimorista de presentar una censura en contra de la titular de Educación.

Esta salida del Ejecutivo fue respaldada por Kuczynski. El jefe de Estado manifestó su apoyo total a Zavala y a Martens. "Vamos apoyar la posición del gobierno", dijo durante el inicio de las obras de construcción de la Villa Panamericana, en el distrito de Villa El Salvador.

Kuczynski también fue claro al enfatizar que las censuras a los ministros de Educación tienen un trasfondo político.

Calificó como "injusta" la posición del Congreso contra Martens y recordó que Educación sería el sector que tendría a dos ministros censurados, en menos de un año.

"Siempre han sido por temas de preferencias políticas que no tienen que ver con el fundamento de una educación de calidad. Eso es lo que estamos defendiendo ahora", afirmó el presidente.

FP definió el último martes que presentará una moción de censura contra Martens, debido a que, según la bancada fujimorista, sus respuestas no convencieron al Pleno.

Con la mayoría absoluta (y el apoyo de congresistas de otras bancadas), la suerte de Martens estaba en la práctica echada. Hoy el panorama cambia y se ha ingresado a una fase (aún imprevisible) de conflicto político entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Proceso y antecedentes

El voto de cuestión de confianza se contempla en la Constitución como un mecanismo de balance de poderes.

De ser solicitado por el gobierno y de ser rechazado por el pleno del Parlamento, entonces se produciría una crisis total del gabinete y todos los ministros deberán renunciar.

En ese caso, Kuczynski tendría que reformular su gabinete ministerial. Martens podría ser designada en otra cartera al igual que Zavala (leer entrevista al constitucionalista Víctor García Toma publicada en la página 4).

Si el Legislativo rechazara el voto de confianza a dos gabinetes, el jefe de Estado tendría la facultad de disolver el Congreso, según el artículo 134 de la Constitución. Luego, tendría que convocar a elecciones legislativas en un plazo máximo de cuatro meses.

En el juego de las sumas y restas políticas, se presume que el Congreso (sobre todo FP) no se censuraría dos veces a un gabinete para no arriesgarse a ser disuelto. Además, en la eventualidad de nuevos comicios cabría la posibilidad de que el fujimorismo pierda la mayoría absoluta, la cual hoy le permite controlar el principal poder del Estado.

La figura de la censura, que no ha sido empleada antes, ya existía en la Constitución de 1979, con algunas diferencias.

Dicha Carta contemplaba, en su artículo 227, que el presidente de la República estaba facultado para disolver la Cámara de Diputados si esta censurara o negara confianza a tres Consejos de Ministros.

El Congreso evalúa

La decisión del gobierno tomó por sorpresa al Legislativo. En el Hall de los Pasos Perdidos, los asesores parlamentarios iban de un lado a otro y los congresistas debatían en la interna de sus respectivas bancadas la validez de esta solicitud anunciada por Zavala.

La bancada oficialista, Peruanos Por el Kambio, se enteró de la decisión del Ejecutivo luego de terminada la sesión del Consejo de Ministros.

Meses atrás se rumoreó sobre la posibilidad de que el gobierno apelara a la confianza. Así ocurrió con Saavedra, por ejemplo. Pero también cuando Martín Vizcarra fue interpelado por el caso de la adenda del contrato de Chinchero. El vicepresidente finalmente renunció a Transportes y Comunicaciones.

La misma discusión tomó fuerza en el caso de Alfredo Thorne. El ex titular de Economía pidió un voto de confianza para sí mismo, que fue rechazado, por lo que tuvo que dejar el cargo.

Desde el Congreso, en principio se cuestionó el oficio enviado por Zavala porque incluía la expresión "renovación de confianza". Los legisladores argumentaron que esa figura no existía. Luego, la PCM envió un nuevo documento aclaratorio en donde se especificaba que lo que se solicitaba era un voto de confianza. También se insistía en la necesidad de que el jefe del gabinete acuda de inmediato a exponer ante el Pleno.

Los oficios se derivaron a la Comisión de Constitución para ser evaluados. Aunque todos los expertos coinciden en que los procedimientos establecidos en la Constitución son claros y que Zavala debería ser recibido de una vez.

Por la noche, mientras la bancada mayoritaria se reunía de urgencia con la ex candidata presidencial Keiko Fujimori, Zavala volvió a pedir ser recibido, hoy mismo. "Sustentaremos confianza en el Pleno como manda la Constitución", expresó a través de su cuenta de Twitter.

La ministra de Justicia, Marisol Pérez Tello, cuestionó que el premier Fernando Zavala no haya sido recibido por el pleno de Congreso para explicar la cuestión de confianza. La extensa huelga magisterial y las críticas sobre su gestión llevaron a Marilú Martens a ser interpelada, la semana pasada, por el pleno del Congreso.

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