Bancada blindada

Los problemas y soluciones de FP en el Congreso.

13 Sep 2017 | 6:00 h

Este congreso no ha sido la excepción en la trayectoria tan antigua como penosa de que el siguiente siempre es –aunque pueda parecer imposible– peor que el anterior, y la responsabilidad principal de esta degradación de la calidad del parlamento recae sobre Fuerza Popular.

Es comprensible que así fuera debido al número espectacular de congresistas que FP metió en el parlamento en la elección del año pasado.

Lograr 73 curules fue una sorpresa para el propio fujimorismo, que le dio el control total del legislativo, pero al costo de un espectáculo deplorable.

La degradación parlamentaria no es monopolio del fujimorismo pero, por ser muchos más, se le nota inmediatamente, y saltan a la vista los casos que llevan a pensar en qué desagüe armaron la lista de candidatos.

El caso más reciente es la situación penosa de la congresista de FP Yesenia Ponce revelada por Cuarto Poder, quien no solo no ha acabado la secundaria –algo que, finalmente, no es un impedimento legal para ser parlamentaria–, sino que falseó los datos de sus certificados de estudios y, peor aún, le pagó a un director de colegio para que mienta y asegure que sí terminó la secundaria.

Ponce no es el único caso de miembros del congreso actual que han falseado su información escolar, pero ella es singular por pagar coimas para inventar la data, y porque en la interpelación reciente a la ministra Marilú Martens tuvo el cuajo de espetarle: “Usted llegó a ser directora gracias a sus amistades”.

Es lo que está pasando con demasiada frecuencia en FP al poner a defender iniciativas a la gente menos apropiada para cada ocasión, como asignar a Alejandra Aramayo a sustentar un proyecto que mellaba seriamente la libertad de expresión, cuando ella era parte, cuando su familia manejaba un canal de TV en el sur, de una red de extorsión a funcionarios para malograr sus reputaciones si no les hacían un pago.

No son los únicos casos lamentables en FP en ese congreso, desde el doctor Bienvenido Ramírez que sustentó la idiotez de que leer provoca Alzheimer, hasta casos clamorosos de ineptitud para el cargo, como poner a Karina Beteta al frente de la comisión de presupuesto, o al nunca ponderado y ex jefe de matones Héctor Becerril en la de fiscalización.

La buena suerte de todos los fujimoristas que incurren en problemas como Yesenia Ponce es que, cuando sus casos llegan a la comisión de ética, simplemente los blindan.

Ojalá que con esta parlamentaria se pueda producir una excepción y se le castigue como merece.

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