Sobreproducción detiene el boom del cultivo de la Chía

Descenso. Hace cinco años la producción de esta semilla era incipiente y se importaba de México a S/. 120 el kilo. Luego se produjo el boom en el Perú por sus propiedades nutritivas y se multiplicaron sus consumidores y productores. Actualmente ha caído su precio de S/. 70 hasta incluso los S/. 12. Se espera que su costo se estabilice a julio del 2015.

Alejandra Cruz C.

El humorista Carlos Álvarez se declara su incondicional, perdió cuatro kilos gracias a ella. Además, durante el 2014, la semilla dominó las búsquedas de alimentos en Google y ahora en esta época veraniega es la esperanza de muchos para bajar esos centímetros de más antes de ir a la playa. Se la puede encontrar en grano o harina en todos los mercados, y hasta en una raspadilla.

La fiebre de la chía se ha apoderado de nuestro país a medida que los peruanos han aprendido más sobre sus propiedades nutritivas (ver infografía). "Ayuda a perder peso y reducir los niveles de colesterol, tiene el doble de proteínas que otras semillas, cinco veces más calcio que la leche entera y el triple de hierro que las espinacas", explica la nutricionista Francisca Cifuentes, recordando que no por nada este alimento se ha ganado el apelativo de 'semilla milagrosa'.

La nutricionista deportiva Alegría Valdez recuerda que la chía o semilla de la salvia hispánica es alta en fibra y el consumo recomendado está entre los 15 y 30 gramos diarios. No debe excederse de esa medida. 

"En un día los adultos no deben sobrepasar los 20 gramos o las tres cucharadas de esta semilla. En los niños mayores de dos años no deben exceder los 5 gramos, menos de una cucharada de chía", aconseja. 

Y es así pues el efecto en cada persona es diferente. "Una cucharada de chía es como un batido hecho de salmón, espinacas y hormonas de crecimiento humano; pero, como todo, es malo en exceso", dice Valdez a la vez que reconoce algunas contraindicaciones que deben ser tenidas en cuenta (ver despiece).

En el Perú, ya hay a quienes les está pasando factura el abuso de esta semilla. Pero no por consumo, sino por su sobreproducción. Ello especialmente en Arequipa y Cusco que –según la Sunat, basado en los impuestos que pagan por exportación– concentran el 98,5% de la producción nacional.

Jorge Mosto Oquendo, a la cabeza de la empresa Alimost Eirl, trabaja desde hace cuatro años distribuyendo la chía por todo el Perú. Y en ese tiempo ha visto cómo el precio de este producto ha ido fluctuando.

"Hace tan solo 5 años su producción era incipiente. La importábamos de México a S/. 120 el kilo, así que este cultivo básico para los aztecas y mayas era inaccesible para la mayoría de peruanos. Sin embargo, con el tiempo se dio a conocer, los agricultores se enamoraron de lo fácil que era cultivarla y lo bien que se pagaba por ella. Pero su alta oferta ha hecho que su precio adquiera una clara tendencia a la baja".

Según Mosto, la variación del precio de la chía ha sido tal que ahora en los mercados el kilo de chía no se vende a 
S/. 70 sino que en algunos lugares se la encuentra hasta en S/. 12. "Hay sitios donde usted aún la encuentra a precios más altos, pero lo que sucede es que la chía es tan rica en antioxidantes que las semillas no se deterioran ni se ponen rancias, por lo que las grandes empresas adquirieron cantidades a esos altos precios y las han almacenado por largos períodos. Ellas se rehúsan a sincerar los precios de nuestro mercado interno", explica.

Mosto asegura que para él la chía ya ha dejado de ser negocio, lo cual implica que para los agricultores la semilla milagrosa tampoco está dejando muchos beneficios. "El precio en chacra para el mercado interno ya bordea los S/. 4 por kilo. Para julio los precios se deberían estar sincerando y pronto los productores de chía se quejarán, como lo hicieron los de la quinua", estima.

SEMILLA PARA EXPORTAR

Sin embargo, para el gobierno parece estar claro que el mercado y rentabilidad de la chía no está en el mercado nacional pues consideran a esta semilla un producto de "mercado de exportación, cuya demanda está aumentando en el exterior". En ese escenario, el precio en chacra por kilo de semilla sería de S/. 10 y tendría un índice de rentabilidad del 47%.

De hecho, de acuerdo a las partidas arancelarias de la Sunat, las exportaciones de chía han crecido enormemente.  Sus principales mercados de destino son Estados Unidos, Alemania, China y Australia.

Pero al ver la evolución de los envíos a nivel de precios y volúmenes, el panorama no está tan claro. 

Para el 2012, US$ 3 millones en semillas de chía se enviaban al extranjero, y en solo un año el valor de sus exportaciones creció 2,5 veces hasta alcanzar los US$ 10,7 millones. Sin embargo, para noviembre de 2014 la cifra ya se quedaba en 
US$ 10,16 millones, aunque el volumen exportado aumentó 42% respecto al año anterior.

Rigoberto Anaya es un caficultor del Cusco que tras sufrir el impacto de la roya vio en la chía una salvación, pero se estrelló de golpe con la tendencia a la baja del precio. "Fue mi error, pero uno aprende. Sí es negocio, pero no para todos. Pues la semilla de chía peruana es buena, pero no de la misma calidad que la de México. Necesitamos mejorarla y aprender a limpiarla bien (porque no se puede lavar y las máquinas de la quinua no sirven) para acceder a más mercados y que nos paguen mejor", concluye, y agrega que su cosecha de dos hectáreas en diciembre le dejó una pérdida de mil soles.

No obstante, el problema sería más complejo. Pues en México, Paraguay y Bolivia los agricultores han reportado bajas en el precio de hasta 200%. Específicamente, el país de Evo Morales, que se había posicionado como principal proveedor de chía a nivel mundial, reportó que el valor de su exportación disminuyó 43,67% respecto a las cifras de 2013.

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