Hay una frase que los peruanos ya conocen de memoria: “ese documento es un borrador”. La escuchamos otra vez ayer, apenas unas horas después de que el gobierno de Keiko Fujimori asumiera el mando. El ministro de Trabajo, Juan Sheput, salió a decir en entrevista a un medio local que el documento sobre feriados y facultades delegadas que había circulado ese mismo día es un borrador “comentado muy ligeramente”, que los feriados no se van a eliminar, que primero hay que hacer una evaluación de impacto.
El problema es que ese borrador ya estaba en todos los medios, con los detalles que el gobierno ahora preferiría no haber filtrado. Un gobierno que sale a desmentir sus propios documentos en su primer día no está gobernando con solvencia y de ahí surgen dos opciones posibles: o está improvisando o es parte de un plan de desestabilización para agotar al gabinete fusible y proceder a convocar a uno más uniforme en su cariz autoritario.
Pero más allá del papelón administrativo, lo que está dentro de ese borrador merece atención. Entre las facultades delegadas que el gobierno quiere pedirle al Congreso está la revisión del mercado crediticio, lo que en la práctica significa evaluar la eliminación del tope a las tasas de interés que protege a los consumidores desde 2021. El argumento del gobierno es que ese tope perjudica el microcrédito y la inclusión financiera de las PYMES. Sin embargo, un estudio de ESAN publicado en 2025, con datos reales de cinco Cajas Municipales, concluyó exactamente lo contrario. Economistas sostienen que el tope no redujo el crédito a las MYPE. Las entidades mantuvieron su capacidad crediticia. Lo que sí ocurrirá si se elimina el tope es que los bancos podrán cobrar tasas aún más altas, en un mercado donde hoy ya se pagan tasas efectivas de hasta 208% en tarjetas de crédito pese al tope vigente.
Y hay un tercer problema que el discurso inaugural dejó sin responder. Keiko Fujimori prometió la carretera central, el Metro 2, 3, 4, 5 y 6 y una agenda de infraestructura que requiere miles de millones de dólares. La sola mención a la sostenibilidad fiscal no es un plan de financiamiento. Es una frase.
Los diputados opositores del Consenso por la Democracia tienen aquí tres frentes concretos donde ejercer la fiscalización desde el primer debate. El gobierno ya mostró su agenda en el primer día. La oposición tiene la responsabilidad de leerla con atención.