El club de los desiguales, por Mirko Lauer
¿Es el BRICS la alianza no occidental que cambiará el eje del mundo?

Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica. BRICS. Este club de países no es fácil de definir. Hay socios demasiado grandes como para hablar de una alianza de potencias intermedias, y otros muy chicos. ¿Es Brasil una potencia intermedia? No realmente. Hay por lo menos un par de sociedades tercermundistas, pero esa no es una definición suficiente. El mundo se ha quedado con la mención de lo que ellos suman, y de lo que ellos quieren.
El cálculo más frecuente les atribuye, reunidos, 40% de la población mundial y 25% del PBI global. Una cifra que no toma en cuenta el fuerte atraso social de por lo menos dos de sus miembros. En un plano distinto el BRICS tiene una atmósfera de alianza contra la primacía de las potencias occidentales, esto está marcado por la presencia de China y Rusia, un bloque en sí mismo.
La cumbre de Johannesburgo realizada esta semana definió dos objetivos que preocupan en el grupo: la incorporación de países afines y el crecimiento económico de los ya incorporados. En cola para lo primero, están Argentina, Belarús, Indonesia, Irán, Nigeria, y Arabia Saudita. Aceptados volverían al BRICS todavía más variopinto.
Entre los objetivos no tan propagandizados de la cumbre BRICS ha estado avanzar hacia una moneda internacional para reemplazar al dólar estadounidense, un viejo deseo del Gobierno chino. Pero salvo China, los actuales integrantes están más para reordenar sus economías que para reorganizar el sistema monetario mundial. De los candidatos, ni se diga.
Las ideas sobre expansión de BRICS son variadas. China y Rusia están muy a favor, pues sienten que eso les dará más peso geopolítico (¿Una suerte de IIIa Internacional?). Brasil está totalmente en contra, acaso por un temor de ser licuado en la asociación. En general, parece temerario buscar un perfil futuro cuando todavía no se ha consolidado el actual.
¿Hay todavía sitio para otras alianzas para potencias intermedias? La Unión Europea es una de ellas, la cercanía entre ex colonias británicas es otra. Pero en realidad el espacio para asociaciones nuevas parece estar encogiéndose. Más aún si el BRICS sale al mundo para subir a bordo a países cada vez menos importantes y con más problemas propios.
¿Es el BRICS la alianza no occidental que cambiará el eje del mundo?







