Partidos en el limbo

"Todo esto del limbo se aliviaría si hubiera suficientes figuras políticas de peso y perfil propios, algo así como candidaturas naturales".

MIRKO
MIRKO

Hay varias maneras en que las agrupaciones pueden habitar el limbo político. Una es no estar en el Congreso. Otra es ser nuevo, con una inscripción reciente y una vida partidaria incipiente. También están los partidos de alquiler, que deben decidir el rumbo comercial más conveniente. Por último los que están en el limbo y no lo saben, ni lo quieren saber.

En todos estos casos la inestabilidad en el tema del adelanto electoral, sí o no, y para cuándo, es un problema serio. Una cosa hubiera sido candidatear hacia fines de este año (ahora casi imposible), y otra hacer tiempo hasta el próximo año, o incluso hasta el 2026. Un caso evidente de que time is money.

El asunto es importante sobre todo para los partidos recién nacidos. Los que ya existen, o están regresando a la cancha (como el Apra o el PPC) saben algo de sus posibilidades pasadas, y eso puede orientarlos. Los nuevos en principio no tienen idea sobre lo que les espera, y quizás todo es un salto al vacío. Más todavía si pretenden ir sin una alianza. 

Todo esto del limbo se aliviaría si hubiera suficientes figuras políticas de peso y perfil propios, algo así como candidaturas naturales. Pero ni los partidos más establecidos tienen hoy ese tipo de líderes, y en eso todos están parejos, como lo muestran las encuestas de intención de voto en primera vuelta, donde todo es de 2% hacia abajo.

Quizás los partidos en este tipo de situación, es decir en formación, nuevos, intentando el retorno o explorando el mercado, no deberían esperar a que se abra el local de la ONPE, sino vivir en una suerte de campaña permanente. Lo cual podría producir una suerte de auto-pedagogía y entrenamiento mientras el tiempo disponible abunda.

Las agrupaciones de centro político, o cercanas, tienen la tarea adicional de ver qué va sucediendo con la polarización que nos dejó el 2021. Una hipótesis es que la moderación ha ganado mucho terreno con el castillismo y su secuela de desmanes. Otra es que los dos extremos se han fortalecido y seguirán compitiendo con ventaja.

Tercera hipótesis. En una política tan inestable como la nuestra en estos años solo puede existir el limbo, una suerte de imagen laica del purgatorio.