Opinión

Ant-Man and the Wasp: Quantumania, por Sandro Mairata

"Este tercer capítulo de la saga Ant-Man insiste con que este Avenger es necesario y termina por demostrar lo contrario. Scott Lang/Ant-Man (Paul Rudd) es un personaje incapaz de resolver nada por sí solo, no es un líder, ni siquiera tiene dominio total del traje que lo convierte el algo distinto de un humano promedio".

Por: Sandro Mairata

Narrando hechos que en realidad toman poco más de un día, Ant-Man and the Wasp: Quantumania ejemplifica eso que Martin Scorsese decía sobre el cine de superhéroes. El cine como parque de diversiones, como entretenimiento en su nivel más básico. “No es el cine de seres humanos que intentan transmitir experiencias emocionales y psicológicas a otro ser humano”, dijo Marty a la revista Empire en 2019. Solo el año pasado, Tom Nicholson de Esquire publicó que “si tienes una tabla de ouija a mano, puedes apostar que Cecil B. DeMille arrastrará el cristal para deletrear ‘ANT MAN ES UNA MI**DA’”.

La cinta 31 del Universo Cinemático Marvel (UCM) no es del todo una mi**da, con todo y su bajísimo puntaje en Rotten Tomatoes. Es intrascendente y prescindible, sí, pero trae de todo para todos como en feria. ¿Qué padre cuarentón no sonríe llevando a sus hijos a una película donde comparten escena Bill Murray, Michelle Pfeiffer y Michael Douglas? Un Cazafantasmas, la mejor Gatúbela y el bribón tras la esmeralda perdida reunidos –perdón por el reduccionismo– demostrando que estos gigantes de los ochentas tienen caña para rato.

Este tercer capítulo de la saga Ant-Man insiste con que este Avenger es necesario y termina por demostrar lo contrario. Scott Lang/Ant-Man (Paul Rudd) es un personaje incapaz de resolver nada por sí solo, no es un líder, ni siquiera tiene dominio total del traje que lo convierte el algo distinto de un humano promedio. Para salir adelante, Ant-Man necesita sí o sí de Hope van Dyne/The Wasp (Evangeline Lilly, a años luz de su protagónico en Lost), y de los padres de ésta, Hank Pym (Douglas) y Janet van Dyne (Pfeiffer). Necesita además de su hija Cassie (Kathryn Newton), quien pasa a las ligas mayores de científicos y superhéroes de la familia.

Como dicen por ahí, cuando los guionistas ociosos no pueden explicar algo usan término “cuántico”. Ahora, con los “multiversos” extrapolados de los cómics al cine con el UCM –DC llega con su versión en The Flash, donde veremos varios “Batmen”–, entonces todo es posible. Encima, la historia de Quantumania roba bastante de Star Wars con sus personajillos bonachones, sus soldados sin rostro, sus ciudades estelares, sus alzamientos rebeldes y una muerte con redención agónica al estilo de Darth Vader.

Lo mejor es ver surgir ese nuevo talento que es Jonathan Majors como el villano Kang el Conquistador. En línea con Thanos, Kang tiene un componente trágico (ya,  “shakespereano”…); el tipo es otro genocida intergaláctico convencido que está al servicio de una misión mayor. Lo peor: el guion inconsistente. Media película podría resolverse antes si Ant-Man supiera hacerse grande o chico cuando realmente se necesita. Claro, lógica es lo último que se pide.

FICHA

Título: Ant-Man and the Wasp: Quantumania

País: Estados Unidos

Año: 2023

Director: Peyton Reed

Protagonistas: Paul Rudd, Evangeline Lilly, Jonathan Majors, Michelle Pfeiffer, Michael Douglas, Bill Murray

Disponible en: Cines

Calificación: 2/5

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