Opinión

Peso gallo, por Sandro Mairata

“Peso gallo no es solo una película sobre box sino sobre relaciones familiares resquebrajadas y las injusticias de cómo funcionan las cosas en el Perú”.

Peso pesado. De la mano del director Hans Matos Cámac, Max Huiza protagoniza uno de los mejores filmes deportivos peruanos. Foto: difusión
Peso pesado. De la mano del director Hans Matos Cámac, Max Huiza protagoniza uno de los mejores filmes deportivos peruanos. Foto: difusión

Por Sandro Mairata | @CINENSAYOLat y @smairata

Peso gallo es uno de los primeros estrenos nacionales salidos del Festival de Cine de Lima y su llegada constituye una gran noticia. Se trata de otra cinta que recibió el favor de la crítica y del público, tanto como para ser considerada entre lo mejor que se vio entre la producción peruana. Peso gallo es una cinta que merece todo el respaldo por méritos propios.

Viene de la mano de Hans Matos Cámac, quien propone una historia de superación e injusticia desde su amada Huancayo, ciudad a la cual presenta como un resumen del Perú entero. Un joven boxeador, Enrique (Max Huiza), integra el equipo unisex de jóvenes púgiles que podría viajar a la capital para un desigual enfrentamiento con sus pares limeños profesionales. En otras palabras, los quieren de sparrings, de carne de cañón para que entrenen los verdaderos pros, pero es la mejor oportunidad que estos púgiles se den a conocer. El problema es que Enrique vive con su abuela (interpretada por la actriz Rosalía Clemente, quien en la vida real además es presidenta de la Confederación Nacional Agraria, nada menos), y su padre (Melvin Quejada) es cero a la izquierda que ni le pasa pensión y que encima le complicará la vida.

Puestas así las fichas, lo primero que impresiona es la excelente fotografía de Mario Bassino, que le da un protagonismo aparte a Huancayo mediante colores desaturados y altos contrastes, ayudando a la digestión una historia que además cuenta con una cuidada edición –a cargo del propio Matos Cámac– y un diseño de sonido que deja en ridículo a las producciones comerciales limeñas.

Dependiendo de los gustos, las virtudes técnicas pueden o no hacernos pasar por alto la limitada capacidad actoral de los roles principales. Cada vez que se recluta a un deportista para el cine el padecimiento es igual –trátese de Pelé o de Michael Jordan–: Huiza carece de los matices de un profesional de la actuación. Esto no quiere decir que lo haga del todo mal. La realidad de su Enrique es la de cualquier deportista y sus desafíos cotidianos tal cual los describe el guion se imponen en la performance de Huiza, quien de la mano del director se hace un personaje creíble y empático.

Las coreografías de combate sobre el ring pudieron tener más energía, más atrevimiento, nos dejan queriendo ver más. En la otra esquina de los comentarios, hay que celebrar el rol de la aguerrida amiga de Enrique, Ángela (Ángela Huamán); Huamán posee una chispa natural que le hace robar pantalla en todas sus escenas y la convierte en el mejor personaje después de Enrique.

Peso gallo no es solo una película sobre box sino sobre relaciones familiares resquebrajadas y las injusticias de cómo funcionan las cosas en el Perú. En esa línea, es de nuestras mejores cintas deportivas.

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Ficha

  • Título: Peso gallo
  • País: Perú
  • Año: 2022
  • Director: Hans Matos Cámac
  • Protagonistas: Max Huiza, Melvin Quejada, Rosalía Clemente, Ángela Huamán
  • Disponible en: Cines
  • Calificación: 4/5
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