
El cardenal Robert Prevost, defensor de las víctimas de abuso del Sodalicio de Vida Cristiana logró hacer historia al convertirse en el Papa León XIV, desafiando las expectativas de sus opositores. Su ascenso remarca un punto de inflexión en el Vaticano.

Baertl, en particular, ya no puede actuar a nombre del Sodalicio ni puede ejercer el sacerdocio mientras un obispo no lo incardine en su diócesis. Con él, todos sus acólitos se han quedado sin piso, y ahora, enajenados, se dedican a chillar histéricamente en las redes sociales, creyendo ilusamente que, a la muerte del papa, podrían volver a sus actividades lucrativas.

El Sodalicio no ha cambiado. Ni lo va a hacer. Pretender ello es un imposible. Luego de estallar las más graves denuncias sobre la cultura de abuso de poder -que aún niegan- su primera preocupación no fueron las víctimas, sino su reputación

A todos nos quedó la sensación de que estábamos, por fin, frente a alguien que no iba a vacilar al momento de ejercer su autoridad contra los perpetradores de los abusos más disímiles durante medio siglo de existencia.

En este pobre país, condenado a la desmemoria y la apatía, revuelve las tripas el callejón oscuro y las emboscadas que le van tendiendo al próximo cardenal esta panda de sedevacantistas caletas y cismáticos soterrados.

“Como escribió Mario Vargas Llosa en su célebre artículo ¿Un champancito, hermanito?, la huachafería está por todas partes. ‘Es un atraso en las costumbres’, añadiría Martha Hildebrandt”.

“Pero también es un intelectual de polendas. Uno puede diferir de él, pero su visión del presente, o de lo que somos, es ineludible. Es nuestro González Prada sin mostacho...”.

“La Comisión Sauvé, como se le conoce ahora, comparará la prevalencia de la violencia sexual en la iglesia de Francia con otras instituciones...”.

“Poco después aparece el bufón de Bellido haciendo de motorista de delivery, entregando cartas amenazadoras al recepcionista de Pluspetrol. Y así nos la pasamos, día tras día...”.

“La izquierda latinoamericana milita en el atraso: moral de los años cuarenta, cosmovisión de la Guerra Fría de los cincuenta y...”.

“¿En serio? Permitir el entierro del cuerpo del genocida es propiciar que le rindan culto, que lo veneren, que le construyan un santuario. Es así de claro y previsible...”.



“Parafraseando a Javier Valle Riestra, los parlamentarios prefirieron la quincena a la Historia”.

“El último dictador debe leerse obligatoriamente, porque, además de estar escrito con seriedad profesional y pulcritud, nos recuerda los ocho años en que nos robaron la democracia”.

“El último dictador debe leerse obligatoriamente, porque, además de estar escrito con seriedad profesional y pulcritud, nos recuerda los ocho años en que nos robaron la democracia”.

“El Estado peruano requiere una reforma radical, y no debe ser empresario, salvo en aquellos casos extremos...”.

“Y vienen más libros. Adicionalmente a lo publicado, asimismo debe destacarse la impactante puesta en escena, en junio del 2018, de la obra San Bartolo, del Teatro La Plaza...”.

“Y vienen más libros. Adicionalmente a lo publicado, asimismo debe destacarse la impactante puesta en escena, en junio del 2018, de la obra San Bartolo, del Teatro La Plaza...”.

Sí, hay unos cuantos ministros más decentes, es verdad. Francke. Cadillo. Torres. Durand. Cuatro geranios en medio del desierto.

“Otra cosa que debe enfatizar en su discurso es su posición respecto de la libertad de prensa. Sus mensajes sobre el tema, a lo largo de la campaña, han sido ambiguos...”.

“No tengo el coraje suficiente para tirarme por un acantilado, pero no me opongo a que una roca del tamaño de una casa me caiga encima y me pulverice...”.

“Uno no puede ser demócrata solamente cuando la democracia nos favorece. Las reglas de juego son claras, y no pueden saltarse a la torera. La legalidad se respeta lealmente...”.

“Más importante que una Asamblea Constituyente es que se aparte abiertamente de Vladimir Cerrón, y deslinde de una vez por todas de este turbio personaje...”.

“Según IPSOS, en una encuesta publicada el domingo por El Comercio, el 26% del país ya se comió el cuentazo del fraude. Y un 27% cree que hubo ‘irregularidades marcadas’”.

“Lo único que está haciendo el fujimorismo con su insufrible berrinche es prolongar el clima de crispamiento, que ha sacado lo peor de mucha gente que parecía civilizada”.

“Una pena. Porque lo ocurrido en América TV con los diez periodistas que se vieron forzados a salir, nos deja con la sensación de que ciertas cosas no han cambiado...”.