Irma Del Águila

Socióloga y narradora. Exdirectora académica del programa “Pueblos Indígenas y Globalización” del SIT. Observadora de derechos humanos por la OEA-ONU en Haití. Observadora electoral por la OEA en Haití, veedora del Plebiscito por la Paz en Colombia. III Premio de Novela Breve de la Cámara Peruana del Libro por “El hombre que hablaba del cielo”.

“Gioconda Belli hace votos porque el futuro presidente del Perú, Pedro Castillo, escuche a la gente, que ‘se rodee de gente diversa para que oiga opiniones diferentes’, y que convoque a ‘muchas mujeres en su gabinete’”.

“Más allá del papelón ante la prensa internacional y la OEA, Fuerza Popular tiene que rendir cuentas al país. No basta con sugerir la incursión de Arsenios Lupin”.

“El fujimorismo ya sabe que la posibilidad de sumar votos en mesa para revertir la elección es nula. La intención sería otra: dilatar la decisión del JNE”.

“El llamado es a la calma y a que si se tiene que denunciar un evento irregular, se denuncie con evidencias en mano. Seamos exigentes en esto, que un meme no reemplace nuestro juicio crítico”.

“En Chile, ha costado años imponer un ‘cambio cultural’ que cuestione el modelo neoliberal”.

“Resulta imperativo replantear los términos de los debates presidenciales”.

“Keiko no ofrece garantías, si nos atenemos a los actos desestabilizadores de los últimos años...?”.

“Para Ana María Guerrero, la depresión es la próxima pandemia, ‘no hay nadie que no haya quedado afectado’”.

“Exponía el dilema ético como la decisión tomada en soledad ‘por nuestra cuenta y riesgo’, ante situaciones límite”.

“En definitiva, la crisis política en Perú no la originan las vacunas. No nos engañemos”.

“En lo que va de la pandemia, en el Perú han muerto más de 525 policías en el cuidado de los ciudadanos. Esto no puede omitirse. Hay que cuidarlos...”.

“Así las cosas, Óscar Ugarte se convierte en el quinto ministro de salud en lo que va de la pandemia. Inverosímil”.

“Las ollas comunes se crean para afrontar esta situación nueva y excepcional”.

“No se ha escuchado a los candidatos animar a los jóvenes a servir de voluntarios, como sucede en otros países”.

“Si de reducir la tasa de contagio del virus (R) se trata, vacunar primero a esas personas ‘esenciales’, que son las más expuestas al trato con otras personas, sería lo lógico”.