
La Universidad Nacional de Ucayali (UNU) enfrenta un nuevo proceso de supervisión por el presunto incumplimiento de Condiciones Básicas de Calidad (CBC). La Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria (Sunedu) dictó medidas de carácter provisional contra la casa de estudios debido a deficiencias detectadas en su sede principal de Pucallpa y en la filial Boquerón.
La decisión está contenida en la Resolución del Consejo Directivo N.° 00030-2026-SUNEDU-CD, emitida el 17 de septiembre, dentro del procedimiento administrativo sancionador (PAS) N.° 026-2026-SUNEDU-PAS. El caso comprende ocho indicadores vinculados con seguridad, infraestructura, equipamiento, servicios y atención a los estudiantes.
La Sunedu realizó una visita de inspección entre el 4 y el 8 de mayo, como parte de su supervisión programada sobre infraestructura física y equipamiento. Posteriormente, incorporó información adicional, incluidos registros fotográficos y grabaciones de entrevistas, al expediente de supervisión.
Uno de los principales problemas identificados está relacionado con las condiciones de seguridad de los ambientes universitarios. La resolución señala deficiencias en protocolos, gestión de residuos peligrosos, almacenamiento de sustancias químicas y condiciones de los centros de acopio.
También se encontraron problemas en laboratorios y talleres. Entre los hallazgos figuran extintores obstruidos o vencidos, botiquines con medicamentos vencidos, rutas de evacuación bloqueadas, cableado expuesto y matrices de identificación de peligros, evaluación de riesgos y medidas de control (IPERC) incompletas o desactualizadas.
La conectividad también aparece como uno de los puntos observados. De acuerdo con la información consignada en el expediente, de 175 ambientes evaluados en la sede principal, 66 no contaban con servicio de internet. Además, ninguno de los laboratorios de enseñanza inspeccionados tenía conexión.
La Sunedu también identificó problemas de disponibilidad y funcionamiento de laboratorios y talleres. Algunos ambientes presentaban humedad, moho, filtraciones y presencia de plagas, mientras que otros no podían ser utilizados con normalidad.
En materia de equipamiento, la resolución registra casos de equipos deteriorados o inoperativos. En el área de Dendrología, por ejemplo, se reportaron 63 equipos en condición mala o regular de un total de 109 evaluados. En el área de Pecuaria, solo uno de siete equipos se encontraba operativo.
Las deficiencias alcanzan además a los trabajos de mantenimiento. La Sunedu reportó pabellones cerrados, ambientes de biblioteca afectados por humedad y moho, servicios higiénicos clausurados, problemas de sobrecarga eléctrica e inundaciones.
El organismo supervisor también observó que el Plan de Mantenimiento 2026 no comprendía a la filial y que no se había ejecutado conforme a lo requerido.
La situación no se limita a la infraestructura académica. En el tópico de salud de la sede principal, la atención se desarrolla hasta las 2.15 p. m., pese a que las actividades académicas pueden extenderse hasta las 9.10 p. m. En la filial Boquerón, además, se detectó que el tópico no contaba con agua.
En seguridad y vigilancia, la Sunedu encontró cercos perimétricos incompletos, deteriorados o inexistentes en determinadas zonas.
Ante estos hallazgos, la Sunedu ordenó a la universidad implementar medidas provisionales con plazos que van de 5 a 45 días hábiles.
Entre las primeras disposiciones está la convocatoria a una Asamblea Universitaria Extraordinaria en un plazo de cinco días. La universidad también deberá aprobar o actualizar instrumentos vinculados con la gestión de residuos y seguridad, realizar un inventario de sustancias peligrosas y acondicionar las áreas destinadas a su almacenamiento.
Asimismo, deberá implementar conexión a internet en los ambientes que no cuentan con el servicio, realizar inspecciones técnicas de laboratorios y talleres y elaborar informes estructurales suscritos por profesionales competentes.
La resolución también exige actualizar protocolos de seguridad, matrices IPERC y mapas de riesgo, además de verificar el estado de extintores, botiquines, rutas de evacuación y señalización.
Entre las medidas figura además la implementación de un mecanismo transitorio de atención de salud durante los horarios actualmente descubiertos y el reforzamiento de la vigilancia en zonas consideradas vulnerables.
La universidad deberá elaborar, además, un diagnóstico y un Plan de Mantenimiento para la sede central de Pucallpa y la filial Boquerón.
La resolución se enmarca en un procedimiento administrativo sancionador y no significa que la Universidad Nacional de Ucayali haya perdido actualmente su licenciamiento. La casa de estudios obtuvo su licencia institucional en 2018 por un periodo de diez años.
Sin embargo, la Sunedu advierte que el incumplimiento de las medidas provisionales constituye una infracción administrativa muy grave y puede generar consecuencias dentro del procedimiento sancionador, entre ellas una multa o la cancelación de la licencia, según corresponda.
Por ello, la universidad tiene ahora plazos concretos para acreditar la corrección de las deficiencias observadas. La situación pone bajo especial atención las condiciones en las que miles de estudiantes desarrollan sus actividades académicas, pero no corresponde afirmar que sus títulos hayan perdido validez ni que la licencia ya haya sido cancelada.
La Sunedu mantiene el procedimiento abierto y será el desarrollo de este proceso el que determine las consecuencias administrativas que correspondan.
Desde el Frente Estudiantil Movimiento Social UNU (FEMS UNU) calificaron la situación como un hecho de “extrema gravedad” y sostuvieron que el riesgo para el licenciamiento no sería consecuencia de las recientes protestas universitarias. “Esta crisis no es responsabilidad de la lucha estudiantil. Es el resultado directo de deficiencias estructurales, operativas y presupuestales que la institución ha venido arrastrando durante años”, señaló el colectivo en un pronunciamiento difundido este 18 de septiembre.
La organización estudiantil cuestionó además el manejo de los recursos públicos y planteó interrogantes sobre el presupuesto destinado a la universidad. “¿A dónde se destina realmente el presupuesto asignado si los problemas de fondo nunca se resuelven?”, cuestionó. El FEMS UNU también pidió “transparencia absoluta en la gestión de los recursos” y llamó a los estudiantes a asumir un rol activo frente a las autoridades, al advertir que “nos rehusamos a seguir estudiando en condiciones precarias”.





Paradox Park: Parque inmersivo donde Roma, Egipto y Grecia cobran vida con juegos, shows, etc
PRECIO
S/ 89.00
Flying Squirrel: Full Day, 60 o 120 minutos según elijas en Jockey Plaza, San Miguel e Independencia.
PRECIO
S/ 21.90
Fun Jungle: Full Day o 60 minutos según elijas en los Inflables en El Defby y Parque de la Amistad
PRECIO
S/ 28.90
Cineplanet: 2 Entradas 2D + 2 Bebidas Grandes + Pop corn gigante. Lunes a Domingo
PRECIO
S/ 47.90
Perulandia Full Day + Piscinas + S/. 35 de VALE DE CONSUMO + Perusaurus y más.
PRECIO
S/ 42.90