
El Ministerio de Educación (Minedu) desplegó este lunes labores de supervisión en instituciones educativas de Villa El Salvador, Villa María del Triunfo y San Juan de Miraflores, luego de las fuertes lluvias que provocaron aniegos, problemas en los sistemas de desagüe y daños en infraestructura. La revisión comenzó durante la madrugada y está a cargo de la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana (DRELM).
Ante esta situación, las autoridades educativas determinaron que durante la jornada las clases se desarrollen de manera remota en los sectores comprometidos. La evaluación permitirá definir las condiciones para el regreso a las aulas, previsto desde este martes en los planteles que puedan operar con seguridad, mientras que los casos de mayor complejidad podrían requerir hasta una semana para retomar las actividades presenciales.
Las inspecciones permitieron ubicar 15 instituciones educativas de la jurisdicción de la UGEL 01 que requieren especial atención por las condiciones registradas después de las precipitaciones. Equipos del sector Educación mantienen coordinaciones para establecer las intervenciones necesarias en cada local y determinar cuándo estarán dadas las condiciones para recibir nuevamente a estudiantes y docentes.
Entre los planteles con mayores afectaciones figura la institución educativa N.° 7092 Juan Pablo II, situada en el sector 1, grupo 6 de Villa El Salvador. Este colegio brinda atención a 432 escolares de inicial y primaria. La presidenta Keiko Fujimori acudió al lugar y recibió un reporte sobre la situación de la infraestructura por parte del director de la DRELM, Cornelio Gonzales, y del jefe del Programa Nacional de Infraestructura Educativa (Pronied), Pedro Morales.
El retorno presencial será definido según las condiciones particulares de los locales escolares. Mientras se concreta este proceso, el Minedu trabaja con las Unidades de Gestión Educativa Local (UGEL) para mantener la continuidad del servicio y establecer medidas de seguridad antes de autorizar el ingreso de las comunidades educativas.
Por su parte, el Pronied analiza alternativas para atender los daños detectados en la infraestructura escolar y las necesidades consideradas prioritarias. Las acciones están orientadas a recuperar las condiciones adecuadas de los planteles afectados y permitir que las actividades educativas presenciales se normalicen progresivamente después de la emergencia ocasionada por las precipitaciones.



