
Tras la intervención quirúrgica donde le diagnosticaron adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer de pulmón, el Papa se ha sometido a los análisis de sangre y a la radiografía de tórax previstos y presenta una “evolución postoperatoria normal”, informó el Vaticano en un comunicado.
Los valores se encuentran dentro de los límites normales para el tipo de intervención realizada. En vista de ello, ha realizado fisioterapia respiratoria y ha comenzado a caminar por la habitación.
A su vez, ha retomado su alimentación habitual, realizando las comidas correspondientes al desayuno y al almuerzo.
Todo esto lleva a confirmar que “la evolución sigue según lo previsto”, precisó la institución.