
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) buscaría evadir la responsabilidad de decidir si proclama a Rafael López Aliaga como alcalde de Lima y, en su lugar, dejaría la última palabra al Concejo Municipal.
Al menos, eso dejó entrever el coordinador del gabinete de asesores del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Jorge Valdivia, en entrevista a Ojo Público.
Según explicó, “el conducto regular” es que los Jurados Electorales Especiales proclamen a los candidatos ganadores conforme al cargo que han postulado. Luego, cuando estos asuman su función, notarán que no tienen alcalde y deberán aplicar la Ley Orgánica de Municipalidades para definir quién tomará la función.
Después, debido a que se necesita que el JNE entregue las credenciales, el Consejo Municipal deberá realizar un expediente llamado “candidato no proclamado” para solicitar las credenciales tanto para el que ocupará el puesto de alcalde como el que completará el número de regidores. “Allí es donde se puede resolver el tema de las credenciales”, dijo Valdivia al referido medio.
Al respecto, el exjefe de la ONPE y especialista electoral, Fernando Tuesta, consideró que es una forma en la que el JNE “posterga” y “elude” un tema que debieron resolver hace bastante tiempo.
“Se instala el consejo y debido a que no tienen alcalde, lo ocupará el primer regidor. Igualmente, para que eso suceda, el Jurado tiene que entregar las credenciales. Yo creo que esto, en cualquiera de las formas, es una reelección”, explicó.
Por ello, nota que el JNE “quiere entregar la responsabilidad de la decisión al Consejo cuya mayoría absoluta la tienen, en este caso, los partidos ganadores”. “Esos partidos ganadores van a incidir en la entrega de la credencial”, declaró a La República.
En ese punto, resaltó que la institución electoral no puede entregar las credenciales a una persona que esté impedida. Es decir, a quien ya ganó la alcaldía el 2022 y busca volver a asumir el mismo cargo.
Siendo tan claro el escenario, Tuesta precisa que el Jurado debió tomar la decisión con anticipación.
“La estrategia (reelección encubierta) era obvia. El JNE pudo aclarar. ¿En qué momento? Por ejemplo, la resolución en apelación que le permite a él ser candidato a regidor, ahí pudo aclarar en sus considerandos, pero no lo hizo. ¿Por qué no lo hizo?”, anotó en entrevista a Ideele radio.
Mencionó que tanto la Ley Orgánica de Municipalidades como la Constitución tienen como finalidad evitar que la persona permanezca otro periodo en el poder, sin embargo, se busca obviar el sentido de la norma.
Por esta razón, ante la ausencia de un alcalde, tendrían que llamar al primer regidor y si este está impedido, le entrego su credencial de regidor y el segundo en la lista pasaría a asumir como burgomaestre.
“Así está resuelto el problema. Eso de que yo interpongo la ley contra la Constitución. eso es una viveza. El Jurado no tiene que hacerse tanto problema. Salvo que el contexto político les obligue o les haga sentir que están obligados a contrariar la Constitución”, manifestó.
También, descartó que el JNE pueda usar como argumento que entregan la credencial a López Aliaga porque fue quien obtuvo los votos, pues los ciudadanos votaron por una lista. “No hay votos hacia él, porque no hay votos preferenciales, hay votos para la lista. Así que ahí no hay discusión”, expresó.
Si pasa lo contrario y el Jurado termina entregando las credenciales a López Aliaga, en los próximos procesos electorales estarían caracterizados por la “reelección indefinida”, advierte Tuesta.
“Si le entrega la credencial como alcalde, ¿qué va a ocurrir en el 2030?, pues que todos los alcaldes, gobernadores, incluso, presidente van a colocar a uno allegado en el primer lugar, luego estos van a renunciar y ellos seguirán en el cargo. López Aliaga en el 2030 puede decir que esta vez él postula como alcalde porque en el anterior proceso fue primer regidor. En la siguiente elección dirá que se postula como primer regidor y así sucesivamente. Conviertes el impedimento de la reelección en reelección indefinida”, lamentó.