
Jair Bolsonaro está “muy contento” con los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, que situaron a su hijo Flávio por delante de Luiz Inácio Lula da Silva. Así lo afirmó el senador del Partido Liberal (PL) después de visitar a su padre en prisión domiciliaria en Brasilia, en el primer encuentro presencial entre ambos tras tres meses de restricciones judiciales.
Flávio Bolsonaro acudió a la residencia familiar después de que el juez del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes autorizara el domingo la reanudación de las visitas. El magistrado mantuvo, sin embargo, la prohibición de utilizar esos encuentros con fines políticos o electorales, así como de difundir declaraciones del expresidente por medio de terceros. La medida buscaba impedir que la visita se convirtiera en un acto de campaña antes de la segunda vuelta, prevista para el 25 de octubre.
Tras permanecer cerca de una hora con su padre, el senador aseguró que el exmandatario se encontraba de buen humor y satisfecho con los resultados. También dijo sentirse feliz de poder abrazarlo y comprobar que estaba bien.
Flávio, de 45 años, se comprometió durante la campaña electoral a anular la condena de su padre si llega a la Presidencia. Jair Bolsonaro, de 71 años, cumple en su domicilio una pena de 27 años de cárcel por su participación en un plan para dar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 frente a Lula.
El senador calificó de “sin fundamento” la restricción que le impidió visitar al expresidente durante 90 días. La prohibición se impuso en julio, después de que publicara en redes sociales una carta de apoyo de su padre a su candidatura, en contra de las medidas cautelares que limitaban las comunicaciones del exmandatario.
El primer sondeo de Datafolha publicado después de la primera vuelta situó a Flávio Bolsonaro con el 52% de la intención de voto para el balotaje, frente al 48% de Lula. La encuesta fue divulgada el jueves anterior a la visita y midió las preferencias de los electores de cara a la votación del 25 de octubre.
En la primera ronda, el senador obtuvo el 47% de los sufragios, mientras que el actual mandatario alcanzó el 45%. Con esos resultados, ambos candidatos disputarán la Presidencia en una segunda vuelta que definirá quién gobernará Brasil durante el próximo mandato.
Tras el encuentro familiar, Flávio aseguró que su padre mantiene la esperanza de un cambio político en el país. También invitó a sus simpatizantes a salir a las calles para “defender” Brasil durante los últimos días de la campaña.
Las elecciones legislativas dejaron un Congreso de mayoría conservadora que podría impulsar una ley de amnistía para Jair Bolsonaro y cientos de simpatizantes condenados por el asalto a las sedes de los poderes públicos en Brasilia, en enero de 2023.
Flávio prometió promover esa medida si resulta elegido presidente. La iniciativa beneficiaría a su padre, condenado por golpismo, y a otros bolsonaristas que recibieron sentencias por su participación en los hechos posteriores a las elecciones de 2022.
La situación judicial del expresidente sigue bajo la supervisión del Tribunal Supremo Federal. Alexandre de Moraes autorizó el restablecimiento de las visitas familiares, pero mantuvo las restricciones que impiden utilizar esos encuentros para difundir mensajes políticos. La autorización puso fin a la suspensión de 90 días, que concluyó el 11 de octubre.