
Arqueólogos egipcios descubrieron los restos de dos estatuas reales colosales que representarían al faraón Ramsés II durante excavaciones de rescate en Behbeit El-Hagar, en la gobernación de Gharbia, Egipto. El hallazgo se produjo después de que un residente de la zona encontrara un bloque de piedra con inscripciones mientras trabajaba en un terreno cercano a su vivienda.
El vecino informó del descubrimiento a la inspección local de antigüedades, que confirmó que se trataba de una pieza arqueológica. Luego de elaborar un informe y completar los procedimientos correspondientes, un equipo especializado del Consejo Supremo de Antigüedades realizó excavaciones de rescate en el lugar. Allí encontró las dos esculturas monumentales y un bloque de granito rosado con inscripciones jeroglíficas relacionadas con el faraón.
La primera pieza corresponde a una cabeza colosal de aproximadamente 1,6 metros de altura. La escultura muestra a Ramsés II con la doble corona, conocida como pschent, que reunía las coronas del Alto y Bajo Egipto y simbolizaba la unión de ambos territorios bajo la autoridad del faraón.
Un bloque de granito rosa con inscripciones jeroglíficas en la aldea de Behebat al-Hijara. Foto: Ministerio de Turismo y Antigüedades/Facebook
Los arqueólogos también recuperaron parte del respaldo de la estatua, donde aparece una inscripción con el nombre de Horus del gobernante: Hor-ka-nakht-mery-maat. A partir de las dimensiones de la cabeza conservada, los investigadores calculan que la escultura completa, incluida su base, pudo alcanzar unos 8,5 metros de altura.
La segunda pieza corresponde a una parte considerable de otra estatua real, de unos 2,4 metros de altura. Aunque perdió las piernas y la base, conserva la figura del faraón con el nemes, el conocido tocado real a rayas. El rostro permanece visible y en buen estado de conservación.
La cabeza de la segunda estatua, probablemente también de Ramsés II. Foto: Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto/Facebook
Según el equipo de excavación, las características faciales de esta segunda escultura son similares a las de la primera, lo que respalda de manera preliminar la identificación de ambas como representaciones de Ramsés II.
A casi un metro al norte de la segunda estatua, los arqueólogos encontraron un bloque de granito rosado de unos 1,3 metros de largo. La pieza conserva inscripciones jeroglíficas que incluyen dos títulos reales de Ramsés II: Nesu Beti, que significa Rey del Alto y Bajo Egipto, y Sa Ra, traducido como Hijo de Ra.
Estos títulos formaban parte de la titulatura real utilizada por los faraones y expresaban tanto su autoridad sobre Egipto como su relación con Ra, la divinidad solar.
Sherif Fathy, ministro de Turismo y Antigüedades de Egipto, señaló en un comunicado que el descubrimiento constituye una importante incorporación al registro arqueológico de Behbeit El-Hagar y permite ampliar el conocimiento sobre la importancia histórica y cultural de la región. También destacó la actuación del residente que comunicó el hallazgo a las autoridades.
Behbeit El-Hagar es conocido por los restos de un gran templo dedicado a Isis. El santuario, llamado Iseum en la antigüedad, destaca por el uso de granito en sus construcciones monumentales. Sus restos visibles corresponden principalmente a periodos posteriores, por lo que las nuevas estatuas plantean interrogantes sobre la historia anterior del lugar.
Las excavaciones y estudios continúan para determinar la relación entre las esculturas, el bloque inscrito y los restos arqueológicos cercanos, así como para establecer dónde fueron colocadas originalmente y si pertenecieron a una etapa anterior de construcción del sitio.