Unos sujetos fueron capturados por atentar contra la salud pública, pero intentaron defenderse con increíbles excusas.,“La necesidad de sobrevivir nos lleva a hacer esto. Peor es asesinar, robar o matar”, fue la indignante excusa de una de las mujeres detenidas que se dedicaba a vender champús alterados. El indignante hecho ocurrió en una vivienda del jirón Junín, en Cercado. Unos olores extraños que salían de la referida casa alertaron a los vecinos sobre presencia de un posible problema contra la salud pública. El grupo Terna del Escuadrón Verde de la PNP llegó al lugar y lo primero que encontró fue a un sujeto que transportaba tres cajas con botellas de champú. PUEDES VER Al igual que con los carros, ahora roban celulares para venderlos por piezas Al ingresar, los agentes se percataron de cientos de botellas de champú que iban a ser llenadas con químicos y luego ofrecidas en tiendas como si fueran productos originales, tal como lo mostró el programa Alto al Crimen. Al menos cinco personas se encontraban dentro de la vivienda, quienes aseguraron que cumplían diversas funciones menos llenar las botellas con sustancias dañinas para la salud. Un sujeto, identificado como Percy Barrera, aseguró que se dedicaba a pulir las tapas con una máquina para que parezcan nuevas. Luego reveló que las botellas de champús eran recicladas, obtenidas de la basura. En el lugar también se encontró bencina y otras sustancias de dudosa procedencia. Luego, se halló un líquido espeso parecido a la goma, con el que se iba a llenar los envases de las conocidas marcas de champús. Estos inescrupulosos sujetos aseguraron que realizaban este procedimiento “por necesidad” sin importarles los daños en la salud que podían causar en los consumidores. Aún falta determinar quiénes son los líderes de esta fábrica clandestina de champús alterados. Ellos serían denunciados por los delitos contra la salud pública y estafa.