Wilbur Castillo, de ex presidiario a testigo clave del chuponeo en el Callao

Pasado. Ex integrante de 'Los Injertos del Fundo Oquendo' trabajó en las Brigadas de Seguridad de la Región Callao al salir de prisión y chocó con la peligrosa banda de 'Los Nole'.

8 Abr 2012 | 0:00 h

Wilbur Castillo Sánchez, la persona que denunció la red de chuponeo vinculada a Chim Pum Callao, fue un avezado delincuente que estuvo en prisión por integrar, en los noventa, bandas de asaltantes y secuestradores como 'Los Injertos del Fundo Oquendo'.

Hoy dice estar retirado de la delincuencia. Luego de salir de prisión, el 2007, su amigo Aldo Esquivel Valle, 'Loco Aldo', lo llevó a laborar al Programa Especial de Promotores de Seguridad, que promovió el entonces presidente regional del Callao, Alex Kouri.

Pero el programa no solucionó nada y dividió a los barrios chalacos por los puestos de trabajo y, luego, en el cobro de cupos a empresarios de la construcción y la protección del narcotráfico.

Fue el comienzo de la rivalidad de 'Los Malditos de Castilla' y 'Los Feroces de Loreto' y de la guerra personal de Wilbur con 'Los Nole'.

"Ellos ('Los Nole') no respetan los códigos de la calle; esto nunca se vio en el Callao, no respetan nada, ni a su propia familia, mujeres, niños, ni vecinos", declaró Castillo en abril del 2008.

Wilbur y sus enemigos

En marzo del 2008, 'Los Nole' asesinaron a Wilson Pedro Ugarte, 'Pedrito', líder de 'Los Malditos de Castilla', y a la adolescente Marjorie Salas; y, un mes después, Wilburt facilitó la captura de José Castillo Nole, ‘Demi’ y otros integrantes de 'Los Nole'.

Ahora, Castillo se enfrenta a los líderes de Chim Pum Callao y al controvertido empresario Róger Javier Poémape Chávez, considerado por la policía como el más importante narcotraficante del Callao.

Esta otra historia comenzó en enero del 2011, cuando Castillo trabajó en la subgerencia de Análisis de Información, en la Municipalidad de Ventanilla, al mando de Ernesto 'Tito' Torres. La oficina se encargaba de detectar las zonas vulnerables a la delincuencia y confeccionar un directorio de pandillas y bandas.

Wilbur cree que, en realidad, lo llevaron a Ventanilla por sus antecedentes, para ser el chivo expiatorio por si se descubría el chuponeo.

Pero Castillo decidió ser el primero en denunciar esta red de espionaje telefónico. “Como por mis antecedentes penales nadie me iba a creer, decidí obtener pruebas, y eso fue posible luego de la detención de Torres, por tenencia ilegal de armas”, dice.

Según su relato, Torres le pidió a su primo Marco Ancieta que se reúna con el ex futbolista Roberto Martínez para continuar con el chuponeo.

Enterado de la reunión, Castillo la grabó en video y la entregó a varios medios y la División de Alta Tecnología de la Policía.

La fiscalía del Callao y el Congreso investigan la denuncia y el ex presidiario se ha convertido en testigo clave para investigar, entre otros, al alcalde del Callao, Juan Sotomayor. En caso de confirmarse la denuncia, Castillo recibirá protección y beneficios penitenciarios, si se estable-ce que él también era un chuponeador.

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