Impulso. Reducción en la tasa de encaje en soles que hizo el BCR permitiría que los bancos tengan más dinero para prestar a sus clientes. Economistas dicen que la disminución del encaje en dólares favorece a empresas que venden al exterior.,Ante un panorama no tan optimista para la economía peruana, en el que el crecimiento del PBI rondaría el 4% en el 2017, el Banco Central de Reserva (BCR) apunta a que los bancos dinamicen la entrega de créditos, con menores tasas de interés, para –de esta forma– incentivar el consumo de las familias, y que este impacte en un desempeño más auspicioso. PUEDES VER: Ministerio de Vivienda amplia fondos para financiar adquisición de inmuebles Por este motivo el directorio del ente monetario dispuso la baja de la tasa de encaje en soles de 6,5% a 6% y de la tasa de encaje marginal en moneda extranjera (dólares) de 70% a 48%. La tasa de encaje es el porcentaje de los depósitos que deben guardar los bancos como reserva por los créditos que otorgan a sus clientes. Por ejemplo, si el banco A tiene un total de S/ 1.000 y la tasa de encaje bancario en soles es de 6%, las reservas que deberá guardar serán de S/ 60. Entonces, el banco podrá utilizar los S/ 940 restantes. A la vez que la disminución del encaje abarata las transacciones financieras en moneda local, también se buscan efectos secundarios, no menos importantes. Por un lado, contribuye con la desdolarización de la economía y, por otro, evita una salida de capitales que podrían empeorar la situación en el mercado cambiario. El economista Farid Matuk explicó que la medida se explica porque hay una inminente desaceleración, la que se evidencia –por ejemplo– en que el crédito al sector privado creció 4,6% a noviembre del 2016, la tasa más baja en dos años. "El liberar encaje es para darles más liquidez a los bancos para que presten más y reactiven la economía", añadió Matuk. Si bien los bancos tendrán más dinero para prestar a las familias, el economista advirtió que hay que tener cuidado con el riesgo de no pago, que se incrementa con la desaceleración de la economía, por lo que prevé que no haya importantes reducciones en las tasas de interés que se cobren a los consumidores. Una eventual alza en el tipo de cambio impactará en un incremento en el nivel de la inflación, el cual reducirá el poder adquisitivo de los salarios, lo cual cerrará la brecha de exceso de demanda, precisó Matuk. Al respecto, el economista Pablo Secada explicó que desde el 1º de enero, debido a la mayor liquidez de la que gozarán las entidades financieras, se puede prever que se flexibilice la entrega de créditos, lo que empujaría las tasas de interés a la baja. Según Secada, esta es una medida prudente, ya que el Banco Central no libera dinero irresponsablemente, de modo que el tipo de cambio no se vería afectado por la medida emprendida.