13 de Febrero de 2005 | 0:00 h

Programa de colaboración eficaz al borde del colapso

Los estertores de una buena iniciativa: Colaborador WPM-2002 tenía que recibir subvención desde hace 14 meses pero no hay dinero. Están impedidos de trabajar porque deben servir a la justicia. Pinchi Pinchi, un nombre que nunca debió revelarse

Matilde Pinchi Pinchi debió quedar en el anonimato, pero ahora se sabe todo lo que ella contó a la justicia. Haga click en la imagen para ver colaboradores y testigos en los penales.

Dato/claves

LETRA MUERTA. Las autoridades deben garantizar la reserva de la identidad del colaborador y la de su familia. También su domicilio, profesión y lugar de trabajo, así como brindarle protección policial, cambio de residencia u ocultamiento de la persona. En la gran mayoría de casos no se hizo y la respuesta fue: no hay dinero.
DIFERENCIA. A los colaboradores eficaces de terrorismo se les da una clave. Mientras que a los de narcotráfico se les otorga un código para ser identificados.
EL COLABORADOR EFICAZ. Es aquel que entrega información valiosa de un delito en el que participó a cambio de beneficios. El testigo, otro tipo de colaboración para esclarecer delitos, es aquel que tuvo la oportunidad de corroborar la comisión de un ilícito, sin ser partícipe de la misma.


LOS ESTERTORES DE UNA BUENA INICIATIVA • Colaborador WPM-2002 tenía que recibir subvención desde hace 14 meses pero no hay dinero.
• Están impedidos de trabajar porque deben servir a la justicia.
• Pinchi Pinchi, un nombre que nunca debió revelarse.

Rosario Mayorga y Sheilla Díaz.

El colaborador eficaz por terrorismo identificado con la clave WPM 2002 debería recibir cada mes un pago de 4.500 soles. La propia fiscal de la Nación, Nelly Calderón, certificó la contribución de este testigo y en consecuencia el Fedadoi, fondo especial que recupera dinero de la mafia, debía cumplir con el pago.

Pero a pesar de que hace 14 meses fue calificado como colaborador eficaz, nunca recibió un centavo y ahora vive en extrema pobreza. Lo más grave aún es que no puede trabajar.

Según las exigencias del programa, el colaborador eficaz debe asistir a cuanta diligencia sea citado y a cualquier hora. Es decir, es un servidor de la justicia. Precisamente se le subvenciona para que no tenga necesidad de trabajar.

Si por su cuenta consigue un empleo que le impide concurrir a los juzgados y tribunales, entonces pierde su condición de colaborador y vuelve a ser un procesado más de la justicia. Además, debido a su vulnerabilidad, el sistema judicial plantea que no puede laborar.

En resumen, el arriesgado testigo debe ser un millonario, un faquir, o vivir en terrible penitencia junto a su familia.

El caso Pinchi Pinchi

Matilde Pinchi Pinchi se acogió a la colaboración eficaz y su testimonio sirvió para descifrar la red de corrupción y encausar penalmente a Vladimiro Montesinos y sus cómplices. Ella es la testigo estrella, pero también el símbolo de que el sistema de protección está en sus estertores.

Su nombre, según la ley, debió guardarse en secreto y tenía que cambiar su identidad como una de las tantas medidas de protección que el Estado debió brindarle, pero eso nunca ocurrió.

“Matilde Pinchi es una prueba palpable de que la ley de colaboración eficaz no se aplica en el Perú ni existe un sistema de protección a testigos”, afirmó el ex procurador César Pantoja, quien critica la falta de interés de las autoridades para garantizar la seguridad de quienes arriesgan sus vidas al otorgar testimonios y pruebas para encarcelar a quienes cometen delitos en contra del Estado.

Luego de indagaciones en la Procuraduría y en el Ministerio Público, La República pudo conocer que existen 29 colaboradores eficaces anticorrupción. Seis han brindado su testimonio en la etapa fiscal y los 23 restantes siguen colaborando con la justicia en los diversos procesos contra los numerosos encausados de la mafia fujimontesinista.

En el Perú el otorgamiento de beneficios por colaboración eficaz surgió a fines del año 2000, y aquellos que accedían a ello lo hacían luego de comprobarse de que la información brindada era correcta.

Sin embargo, el gran impulso que dieron a las investigaciones judiciales no ha sido correspondido.

¿Para qué sirve?

La finalidad del procedimiento de la colaboración eficaz es llegar a conocer cómo se cometieron los delitos, quiénes intervinieron, qué bienes se pueden recuperar, en suma, esclarecer lo ocurrido no solo con los medios de investigación comunes bajo la dirección de jueces y fiscales sino a través de los testimonios que estas personas claves pueden proporcionar. A cambio le perdonan o reducen la pena pues ellas en algún momento han sido parte del aparato delictivo.

En total 121 personas relacionadas con la red de corrupción de Fujimori y Montesinos presentaron sus solicitudes para acogerse a la colaboración eficaz, pero solo 29 recibieron la sentencia judicial que les permitió gozar de este beneficio.

Lo peor de todo es que la fiscalía no puede garantizar las compensaciones económicas debido a que, según argumentan, no tienen fondos para ello. Igual ocurre con el Poder Judicial.

FEDADOI no da

Para Iván Meini, otro de los ex procuradores anticorrupción, debe ser el Fondo Especial de Administración de Dinero Obtenido Ilícitamente en perjuicio del Estado (FEDADOI) el que se use para financiar la aplicación de la colaboración eficaz.

El secretario ejecutivo del Fedadoi Augusto Velezmoro aseguró que recién a partir de noviembre del 2004 la ley facultó a este organismo para destinar recursos a las personas que gozan de los beneficios de la colaboración eficaz.

Explicó, además, que de por sí no puede entregarse dinero en forma directa a los colaboradores eficaces sino que debe gestionarse a través de las instituciones encargadas como el Ministerio del Interior, de Justicia y la Presidencia del Consejo de Ministros. De allí deben salir los requerimientos, junto con la certificación de la fiscalía y el Poder Judicial.

“Se actúa de acuerdo a ley, debe ser el titular del sector, en este caso la Fiscal de la Nación, el que solicita los fondos, y esto sigue un trámite, que concluye con la entrega del dinero”, explicó Velezmoro.

Lo cierto, sin embargo, es que el trámite es más que engorroso porque el Fedadoi depende de la PCM, el único que autoriza el desembolso. Mientras tanto los colaboradores eficaces siguen esperando. “La Fiscal de la Nación debe ponerse los pantalones y exigir la aplicación de la ley”, reclama Pantoja.

Un drama aparte viven 17 colaboradores en casos de terrorismo. Siete tienen libertad pero carecen de resguardo policial. El resto están recluidos en prisión y habitan en los ambientes administrativos de las prisiones, cerca de los condenados por terrorismo.

Con este panorama, una iniciativa como el programa de colaboración eficaz y de protección de testigo yace moribunda y amenaza convertirse en otra gran oportunidad perdida.


22 colaboradores eficaces viven en los penales

Según el INPE existen 22 colaboradores eficaces que han proporcionado información sobre tráfico ilícito de drogas y criminalidad organizada (bandas dedicadas a delitos aduaneros, robo agravado, secuestro, extorsión y terrorismo) en diferentes penales del país.

Todos tienen condiciones de reclusión especial. Están aislados del resto de la población penal, utilizan algunos ambientes administrativos especialmente adecuados. Sus visitas se dan en días diferentes a los de los internos comunes, y ellos mismos las autorizan, además, tienen custodios especiales. La mayoría prepara sus alimentos, o los reciben de sus familiares para evitar ser envenenados.

Cabe destacar que pese a estas medidas de seguridad especial, el miércoles 2 de febrero en el penal de Pucallpa el narcotraficante e informante de la DEA José María Aguilar, (a) ‘Shushupe’ fue asesinado de tres balazos. Un sicario logró ingresar hasta el lugar donde se encontraba.

Un día después, Elizabeth Viviana Rosales Linares, considerada testigo clave del proceso contra Montesinos y su vinculación con el cartel de Tijuana, fue amenazada de muerte en el penal de Picsi, en Chiclayo, donde se encuentra recluida. Ya no quiere declarar.

Síguenos en Facebook