Ahora, la multiguerra, por Mirko Lauer
"La guerra entre Hamás e Israel no solo continúa, sino que se ha convertido en varias guerras, cada una con su propio objetivo".

La guerra entre Hamás e Israel no solo continúa, sino que se ha convertido en varias guerras, cada una con su propio objetivo. Las operaciones de Tel Aviv sobre el terreno de una parte siguen arrasando lo que ya está dejando de ser Gaza, mientras avanzan por un laberinto de túneles concebidos por Hamás para una guerra prolongada.
Mientras tanto los dos bandos compiten para imponer su respectiva versión del conflicto. Hamás usa el conteo de víctimas y la penuria de la población para hablar de genocidio. Tel Aviv plantea que por su naturaleza el ataque inicial de Hamás ha sido parte de una estrategia antisemita y aniquilacionista de la idea misma de Israel.
Así, el resto del mundo tiene suficientes temas para debatir el asunto. Sobre todo qué es y qué no es antisemitismo frente a la guerra en curso. En los EEUU esto está ahondando la brecha nacional entre demócratas y republicanos, y allanando el camino a la extrema derecha. Asuntos claves a poco tiempo de la próxima elección.
Joe Biden está pidiendo a Benjamín Netanyahu que interrumpa la guerra en Gaza, cuando es evidente que Israel no se puede dar ese lujo en esta etapa. Aun militarmente victoriosa, la guerra de Gaza se ha convertido para Israel en una fuga hacia adelante, cuyo punto de llegada sus estrategas todavía no están concibiendo.
De modo que hay una guerra que ganar sobre Gaza misma, y otra que ganar en el mundo exterior. Esta segunda tiene que ver con la opinión pública mundial, y un vencedor cruento no la podría ganar, no importa cuán justa es su ira. Es una guerra por recursos a largo plazo, y para los palestinos es un pulseo por la supervivencia como nación a corto plazo.
Detrás de bambalinas continúa la guerra más o menos silenciosa entre sunitas (Arabia Saudita) y chiitas (Irán) en el mundo musulmán. Cada país de Medio Oriente tiene motivos intensos para buscar el apaciguamiento o el escalamiento de la guerra en Gaza, y algunos en Occidente también. A Ucrania no le molestaría una victoria expeditiva de Tel Aviv sobre Hamás.
El orbe de la globalización se ha convertido en una constelación de polvorines, civiles y militares. Ya no hay muchas posibilidades de llevar adelante una sola guerra.








