Hallaron en Texas fósiles de un depredador marino de 13 metros: el ‘T. rex de los mares’
Existe un nuevo T. rex en el registro fósil, pero este aterrorizó los mares antiguos con sus poderosas mandíbulas equipadas con dientes aserrados.
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Hace 80 millones de años, mientras los dinosaurios caminaban por la Tierra, los océanos estaban dominados por los gigantes mosasaurios. Entre ellos, los paleontólogos identificaron una nueva especie colosal que fue denominada Tylosaurus rex. Esta criatura podía alcanzar los 13,2 metros de longitud y poseía dientes serrados, una característica poco común entre sus parientes marinos, lo que la convertía en un depredador formidable de los mares del Cretácico tardío.
El hallazgo corrige errores de clasificación anteriores sobre la especie. Fósiles que antes se atribuían a Tylosaurus proriger, provenientes principalmente de Kansas, resultaron pertenecer a esta nueva, que habitó mayormente la región que hoy conocemos como Texas. La diferencia temporal y geográfica, así como rasgos físicos distintivos, evidencian que este nuevo T. rex fue un depredador único y más agresivo que otros mosasaurios conocidos.
¿Cómo era el Tylosaurus rex?
Los mosasaurios eran reptiles marinos emparentados con lagartos y serpientes, no con dinosaurios, y la nueva especie se destacó incluso dentro de esta impresionante familia. Los tylosaurinos, su subfamilia, se caracterizaban por hocicos sin dientes, colas largas y extremidades relativamente débiles, adaptaciones que facilitaban la vida en aguas abiertas. Sin embargo, T. rex sobresalía por su enorme tamaño y dientes finamente serrados, diseñados para desgarrar presas con eficiencia. Además, poseía una musculatura poderosa en mandíbula y cuello, que le permitía capturar presas grandes y enfrentarse a rivales de su propia especie.

Representación del Tylosaurus rex en el Mar Interior Occidental de Norteamérica, durante el periodo Cretácico. Foto: Alderon Games/Path of Titans
“Además de ser enorme, aproximadamente el doble del tamaño del tiburón blanco más grande, Tylosaurus rex parecía un animal mucho más fiero que otros mosasaurios”, señaló Ron Tykoski, curador de paleontología de vertebrados en el Perot Museum. Estas adaptaciones lo convirtieron en el verdadero rey de su ecosistema marino.
La redefinición de la nueva especie
El estudio de T. rex comenzó cuando la paleontóloga Amelia Zietlow, del American Museum of Natural History, identificó un fósil previamente mal catalogado como T. proriger. Tras comparar más de una docena de especímenes de distintas instituciones, los investigadores confirmaron que se trataba de una especie distinta, ligeramente más joven y localizada principalmente en Texas.
“En Texas todo es más grande, y eso incluye a los mosasaurios, al parecer”, dijo Amelia Zietlow, autora principal del nuevo estudio, que fue publicado en el Boletín del Museo Americano de Historia Natural.
Entre los fósiles destacados se encuentran The Black Knight, con la punta del hocico perdida y mandíbula inferior fracturada, evidencia de agresión intraespecífica, y otros ejemplares históricos como Bunker, descubierto en 1911 en la Universidad de Kansas, y Sophie, exhibido en el Yale Peabody Museum. Estos hallazgos no solo redefinen el taxón, sino que también revelan un comportamiento violento y territorial que no se había documentado en otros Tylosaurus.























