
Hasta ayer se pensaba que no era de cuidado. El mismo Santo Padre León XIV había contado el domingo, después del Ángelus, que se trataba de un nódulo y que estaba contenido, que como había sido detectado bastante a tiempo se le extirpaba y a seguir lo programado. Incluso no había descartado seguir la gira a Latinoamérica. Había optimismo hasta cierto punto.
Pero la cirugía torácica que se le realizó al Pontífice de 71 años, en el Hospital Gemelli de Roma, detectó que se trataba de un cáncer maligno pulmonar. Un adenocarcinoma. Y se le tuvo que extirpar el lóbulo inferior del pulmón derecho.
El Vaticano aún no lo ha informado, pero debido a ello podría postergarse el viaje programado a diez ciudades de Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre.
El adenocarcinoma es un tumor maligno. El diario El País enfatiza que el hecho de que al Papa se le haya extirpado el lóbulo inferior puede implicar, a priori, que el nódulo era de una dimensión relevante. O también que su posición hizo ver a los médicos que la mejor solución era la quirúrgica.
Refiere el diario que habrá que esperar entre 10 y 14 días para que los análisis determinen el tipo exacto de células cancerígenas y el tratamiento a seguir.
El Dr. Alberto de la Guerra, médico oncólogo, experto en cirugía en tórax, explicó a La República que el adenocarcinoma es letal: “Lo que se le ha encontrado al Papa es un adenocarcinoma. Es el cáncer más común. La buena suerte de esto, es que al Pontífice se le ha encontrado en la fase inicial. Lo malo es que es el cáncer más letal de todos. La mayoría de pacientes llegan en estadio 3 o 4. León XIV está en estadio 1”.
El doctor De la Guerra estima que la cirugía puede haber sido sin complicaciones. “Si el Papa toleró esto es porque tenía una buena reserva pulmonar en los lóbulos que le quedan. La recuperación en estos pacientes es más rápida. Pueden restablecer sus actividades mucho más rápido que los otros”.
El médico neumólogo, Hebert Cuenca, señala en qué casos puede no ser complicado y cuándo hay riesgos.
“Si ese nódulo pulmonar es menor de tres centímetros y no ha migrado a otros lados es un buen pronóstico. Si no ha habido agua en el pulmón, si no se ha acompañado de derrame pleural, si no ha sido acompañado de ganglios, hay buen pronóstico. Pero el adenocarcinoma pulmonar es un cáncer que avanza rápido, esperemos que no haya avanzado a otras partes del cuerpo. Si ha migrado a otro lugar viene la quimioterapia, la radioterapia y todo eso”, comentó a Latina.
Al respecto, una fuente vaticana señaló que se estaban realizando más pruebas para determinar si el cáncer se había extendido.
“El Santo Padre estuvo en el quirófano alrededor de tres horas, y la duración de la operación en sí fue de unos 90 minutos. La intervención fue un éxito y no hubo complicaciones”, señaló el Vaticano en un comunicado firmado por el médico de referencia del Papa, Luigi Carbone, y el profesor Stefano Margaritora, que dirige el equipo de cirugía torácica que operó a León XIV.
La intervención plantea interrogantes sobre si el pontífice de 71 años realizará el largo viaje a América Latina previsto para el mes próximo. El Vaticano prevé que el papa permanezca varios días en su habitación del décimo piso del hospital Gemelli para recuperarse. Todas sus audiencias fueron canceladas hasta el 20 de octubre.
León XIV tiene programada una gira a Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre.
A una pregunta sobre la dificultad de viajar de un convaleciente por esta cirugía, el neumólogo argentino Carlos Luna dijo a La Nación: “El pulmón es un órgano muy afectado por las presiones atmosféricas... Una de las afecciones que tiene el pulmón es el neumotórax. Se produce cuando hay cierta debilidad en las paredes, en la pleura pegada al pulmón. A veces es riesgoso. Esa puede ser una limitación que pueden llevar a los médicos a recomendar cierta espera para un viaje”, refirió.
El Dr. Guerra dijo: “No te puedo decir si estará listo para venir. Lo que veo en mis pacientes es que cuando es una cirugía mínima y no hay dolor, puede hacer actividades; pero no los trajines que acostumbran algunas personas. El avión no le hará daño, la cabina está presurizada. El dar misa no dará problemas. El problema será si da caminatas largas o sube un cerro. Habrán restricciones, depende de lo que le diga su doctor. El Papa debería estar recuperado para hacer cosas habituales al menos en 15 días”.
En cuanto al viaje a América del Sur, el profesor Federico Venuta, jefe del servicio de cirugía torácica del hospital Policlínico Umberto I de Roma, precisó que “por regla general, se recomienda evitar los viajes en avión durante unos veinte días después de estas intervenciones”.
Dr. Alberto de la Guerra — Experto Cirugía Oncológica
“Puede hacer actividades, pero no ciertos trajines. El dar misa no dará problemas. El problema será si da caminatas largas o sube un cerro. Depende de lo que le diga su doctor”.
Dr. Hebert Cuenca — Médico Neumólogo
“El adenocarcinoma pulmonar es un cáncer que avanza rápido, esperemos que no haya avanzado a otras partes del cuerpo. Si ha migrado a otro lugar viene la quimioterapia y otros”.