El agente se encontraba en su día de franco, pero no dudó en cumplir con su labor y detuvo el accionar de los delincuentes.,Unos delincuentes creyeron haber cometido el robo perfecto, pero no imaginaron que uno de los clientes era un policía que estaba en su día de franco. El agente, vestido de civil, logró detener a los sujetos, tras herirlos con su arma reglamentaria. El hecho sucedió la noche del pasado 9 de abril, en el grifo ubicado en la intersección de las avenidas Huandoy con Central, en Los Olivos. PUEDES VER Surco: PNP capturó a dos peligrosos raqueteros apodados los 'Motoratones del Sur' En las imágenes difundidas en el programa Alto al Crimen, se observa cómo los sujetos llegan al grifo y uno de ellos, quien se coloca un pasamontañas, se dirige hacia el trabajador que atendía al policía. Lo apunta, amenaza y arrebata su canguro que contenía más de 2800 soles. De inmediato, el malhechor corrió hacia la moto lineal donde lo esperaba su cómplice y creyó que el robo había sido exitoso. Sin embargo, en ese momento, el suboficial Rudi Solís, quien había presenciado todo el asalto, tomó su arma reglamentaria, salió de su auto e intentó detener a los delincuentes. Al percatarse, uno de los hampones apuntó al policía y este hizo lo propio, dando inicio, así, a una balacera. Los delincuentes huyeron en la moto, pero el agente, decidido a atraparlos, regresó hacia su auto y los persiguió. El suboficial Solís logró hallar la moto de los delincuentes, tirada en el suelo y con sangre. Al preguntar a los vecinos, le indicaron que los sujetos se encontraban heridos y se habían dirigido a un centro de salud cercano. Fue allí, en la posta médica Juan Pablo II, donde los sujetos, identificados como Ángel Tolentino (19) y Joel Cuya (20), fueron detenidos. “Soy un policía las 24 horas”, dijo el agente que hoy podría enfrentarse a un proceso judicial por haber disparado a los delincuentes.