Ir hacia la verdadera cura

Se trata del anuncio del Ministerio del Interior de cancelar los talleres de vacaciones útiles en las comisarías.

14 Feb 2018 | 6:05 h

Todo lo que venimos escuchando para solucionar y acabar con los terribles casos de violaciones sexuales a menores parece quedarse en el debate. Una de las propuestas en boca de todos fue la pena de muerte. Era políticamente correcto tratar de sonar empático con este planteamiento, pero había que ser duros y enfrentar la realidad sin caer en el populismo o, peor aún, en el sensacionalismo. La pena de muerte no ha sido una solución para ninguno de los países que la aplica. De hecho, hasta la fecha, 139 países la han eliminado de su legislación.

Pero claro, cuando se tienen las escalofriantes cifras del Reniec y del Ministerio de Salud, todo es más complicado: Cada día, quince niñas de entre 11 y 15 años se convierten en madres en nuestro país, producto de una violación. Cómo mirarnos a los ojos con otra cosa que no sea profunda ira, impotencia, tristeza.

En mi columna anterior (http://larepublica.pe/politica/1180706-si-llegase-a-ser-madre), una de las cosas que considero fundamental es apuntar a la educación. Como dice una frase popular muy repetida últimamente: dejar de criar princesas indefensas y machitos violentos. Pero claro, frente a todos estos terribles casos, debemos actuar también con inmediatez.

Aprobar penas más duras también ha estado en la discusión y sí, me parece totalmente sensato; sin embargo, esto debe ir acompañado de un esfuerzo por reforzar y hasta reformar sectores de nuestro sistema de justicia, empezando por las comisarías y acabando en el mismo Poder Judicial. 

Otra de las propuestas que ha sido aprobada a raíz de un pedido de la Defensoría del Pueblo responde al caso concreto de Jimena, la pequeña violada y asesinada por César Alva Mendoza (porque llamarlo "monstruo de la Huayrona" no puede llevarnos a ocultar su nombre). Se trata del anuncio del Ministerio del Interior de cancelar los talleres de vacaciones útiles en las comisarías. 

Sin duda es triste porque parte por asumir que no podemos confiar en nuestras autoridades. Porque desconfiar de la Policía no es algo nuevo y sólo se ha vuelto a evidenciar con el caso en Canto Rey. 150 efectivos fueron despedidos y hasta Pedro Pablo Kuczynski fue a visitar esta comisaría en San Juan de Lurigancho. 

El ministro Vicente Romero ha dicho ahora que buscará que todo taller vacacional se podrá llevar a cabo en las Municipalidades a partir del próximo año. Aunque lamentablemente tengamos también a alcaldes acusados de violación. El año pasado dictaron prisión preventiva para el alcalde de Urubamba, Humberto Huamán, quien estuvo en la lista de los más buscados por la Policía por haber abusado de una trabajadora municipal. ¿Qué sucedió? Le revocaron dicha prisión y el sujeto sigue trabajando ahí. José Ramos es otro alcalde en Arequipa denunciado por violación y por dos mujeres distintas. 

En este contexto solo queda hablar menos y trabajar más, porque las verdaderas soluciones tienen que tomarse ya.

Te puede interesar