Sombras en KeikoIandia

14 Ene 2018 | 6:05 h

Para Keiko Fujimori la mano dura tiene facetas, que van de lo indispensable hasta lo contraproducente, pasando por lo tardío. En realidad aun si el número de disidentes en Fuerza Popular no sigue creciendo, el daño ya está hecho, y Kenji Fujimori ya es un rival en varios planos, que no va a desaparecer con una o más expulsiones como las que se anuncian.

El desenlace aparentemente menos perjudicial para ella sería la fórmula “un fujimorismo dos alas”. Pero la experiencia del PC de China sugiere que una situación así siempre es transitoria. Cuando, como hacía notar Mao Tsetung, el uno se divide en dos, el choque final es cuestión de tiempo. La ventaja de Keiko Fujimori es que hoy tiene un cierto manejo de los plazos.

Los 61 congresistas de Keiko Fujimori siguen siendo una fuerza parlamentaria formidable, pero hay problemas. Ella no puede estar realmente segura de ese conteo. Los grandes golpes de mano que exigen dos tercios del Congreso se han vuelto muchísimo más difíciles para ella. Muchos de esos 61 son tóxicos para algunos de sus colegas de bancada.

La decena de seguidores de Kenji Fujimori es un grupo que viene de una victoria, y el cálculo es que podría crecer, cuando sea necesario. Pero su verdadera fuerza no parece estar en los números mismos, sino en algo parecido a un poder suave. Pues su sola presencia define parte de la actuación del otro sector, moderándolo o acelerándolo, según el caso.

¿Cuánto pesa Alberto Fujimori en esta situación? Kenji Fujimori acaba de superar, por primera vez, a su hermana por unos pocos puntos en una encuesta. Se puede atribuir al éxito del indulto. Un pérfido mototaxista insólitamente lo atribuye a un acercamiento de Kenji Fujimori a este gobierno. Las resonancias electorales son inocultables.

Es obvio que Pedro Pablo Kuczynski se ha llevado todo el rechazo antifujimorista por el indulto. Kenji Fujimori se ha llevado en cambio las simpatías de un fujimorismo agradecido. Pero si el indultado se activa más de lo que toca a un convaleciente, el hijo corre el riesgo de entrar a un papel supeditado que le creará problemas.

Mientras tanto PPK debe estar midiendo con cuidado los efectos de su decisión de indultar. Dentro y fuera del fujimorismo.

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