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Científicos completaron una perforación a 523 metros bajo la Antártida y descubrieron un océano que alguna vez estuvo expuesto a la luz solar

En las profundidades del misterioso continente, los investigadores realizaron un descubrimiento que reescribe su historia climática.

Científicos extrayeron un núcleo de lodo de lo que antes fue un antiguo oceano en la Antártida. Foto: Pexels/Jygen Dechavez
Científicos extrayeron un núcleo de lodo de lo que antes fue un antiguo oceano en la Antártida. Foto: Pexels/Jygen Dechavez

Un equipo de científicos logró recuperar un núcleo de sedimentos de 228 metros de longitud oculto bajo 523 metros de hielo en la Antártida Occidental. Esta evidencia indica que en el pasado existieron aguas abiertas y soleadas donde ahora se extiende una gruesa capa helada.

La perforación se realizó en enero de 2026 en Crary Ice Rise, una cúpula de hielo situada en el borde interior de la plataforma Ross, a 700 kilómetros de las estaciones de investigación antárticas más cercanas. Los investigadores encontraron un registro formado por capas de lodo y roca que conserva evidencias de cambios ambientales ocurridos durante millones de años.

La muestra de sedimento se obtuvo a través de un agujero de 52 centímetros. Foto: SWAIS2C

Un registro geológico de hasta 23 millones de años

La perforación forma parte del proyecto internacional SWAIS2C (Sensitivity of the West Antarctic Ice Sheet to 2°C), cuyo objetivo es estudiar la sensibilidad de la capa de hielo de la Antártida Occidental ante un calentamiento global superior a 2°C.

Al perforar a más de 500 metros de profundidad a través de la capa de hielo, los investigadores lograron extraer un núcleo de sedimento de más de 200 metros de longitud. Foto: Ana Tovey / SWAIS2C

Las primeras estimaciones indican que los sedimentos recuperados podrían abarcar aproximadamente 23 millones de años de historia climática. La datación inicial se realizó tras identificar fósiles microscópicos de organismos marinos presentes en distintas capas del núcleo, aunque investigadores de 10 países continuarán con los análisis para confirmar y precisar su antigüedad.

"Este registro nos proporcionará información crucial sobre cómo es probable que respondan la capa de hielo de la Antártida Occidental y la plataforma de hielo Ross a temperaturas superiores a 2°C. Los primeros indicios muestran que las capas de sedimentos del núcleo abarcan los últimos 23 millones de años, incluidos períodos en los que la temperatura media global de la Tierra era significativamente superior a 2°C por encima de los niveles preindustriales", afirmó Huw Horgan, codirector científico del proyecto.

Si toda la capa de hielo de la Antártida Occidental llegara a colapsar, los científicos estiman que el nivel medio del mar aumentaría entre cuatro y cinco metros. Hasta ahora, las proyecciones sobre su comportamiento dependían principalmente de datos satelitales y de sedimentos obtenidos cerca del borde del hielo o en el océano Austral.

Los restos marinos revelan una zona expuesta a la luz solar

A medida que avanzaba la perforación, el equipo recuperó secciones de hasta tres metros de longitud con una notable variedad de sedimentos. Algunas capas correspondían a depósitos típicos formados bajo una masa de hielo, mientras que otras eran propias de ambientes marinos abiertos.

Campamento de campo remoto en la Antártida Occidental Durante dos meses, un equipo de investigadores de diez países vivió y trabajó en un campamento remoto en la Antártida Occidental. Foto: Ana Tovey / SWAIS2C

"Observamos mucha variabilidad. Parte del sedimento era típico de los depósitos que se forman bajo una capa de hielo como la que existe actualmente en Crary Ice Rise. Pero también vimos material más característico de un océano abierto, de una plataforma de hielo flotando sobre el océano o del borde de una plataforma de hielo donde se desprenden icebergs", explicó Molly Patterson, codirectora científica del proyecto.

Además, el núcleo contenía fragmentos de conchas y restos de organismos marinos que necesitan luz para vivir. Estas evidencias indican que esa región estuvo cubierta por océano abierto en algún momento del pasado, lo que sugiere que la plataforma de hielo Ross retrocedió considerablemente e incluso que partes de la capa de hielo de la Antártida Occidental pudieron colapsar durante antiguos períodos cálidos.

Una perforación nunca antes vista bajo el hielo antártico

La recuperación del núcleo también representa un importante logro tecnológico. Dos intentos anteriores habían fracasado debido a problemas técnicos y, según el equipo, nunca antes se había obtenido un registro geológico tan profundo bajo una capa de hielo en un lugar tan remoto.

Para alcanzar los sedimentos, fue necesario fundir un pozo de 523 metros mediante un sistema de perforación con agua caliente. Después, los investigadores introdujeron más de 1.300 metros de tuberías para llegar al subsuelo e identificaron cada sección del núcleo para fotografiarla, radiografiarla y tomar muestras destinadas a futuros análisis.

"Fue una gran sensación cuando apareció el primer núcleo, pero enseguida empiezas a preocuparte por el siguiente y el siguiente. Así que la tensión se mantiene hasta el final. Estamos encantados de haber aprendido de nuestros desafíos anteriores y de haber recuperado con éxito este registro geológico que ayudará al mundo a prepararse para los impactos del cambio climático", señaló Horgan.

El equipo ya trabaja en el análisis detallado del núcleo y prevé futuras perforaciones para seguir investigando cómo ha respondido la capa de hielo de la Antártida Occidental a los cambios climáticos a lo largo de millones de años.

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