Gregorio Santos: “Indulto obliga a la unidad de las fuerzas de izquierda”

Gregorio Santos Guerrero. Ex presidente regional de Cajamarca, líder del Movimiento de Afirmación Social y ex candidato presidencial de Democracia Directa.

8 Ene 2018 | 6:29 h

Edgar Jara

Gregorio Santos advierte que en medio de la reacción ciudadana contra el indulto, hay una alianza de los grupos de poder para blindarse de los procesos de investigación por corrupción. Ante ello, dice, las fuerzas de izquierda deben unirse y planear una alternativa de gobierno. Hace una reflexión de los errores de la izquierda.

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¿Con el indulto a Alberto Fujimori cambiará el tablero político?

Hay una reacción ciudadana frente al indulto y en torno a los derechos humanos, pero existe una reacción más política, como una jugada de los grupos de poder, en una alianza, que buscan blindarse de todos los procesos de investigación y juntarse para mantener intacta la Constitución del 93 y el poder económico. Eso obliga a las fuerzas de izquierda a unirse también y nos da un jalón de orejas. El fujimorismo está vigente porque la izquierda ha sido incapaz de disputarle el terreno social, de movimiento, al propio Alberto Fujimori. No se trata de ser antifujimorista, sino de dar una alternativa de gobierno a esa década nefasta que hemos vivido, y eso pasa por la unidad de los bloques políticos que nos llamamos de izquierda progresista.

¿Cómo van a terminar estas protestas contra el indulto?

En este momento hay un gran debate nacional: o claudicamos frente al neoliberalismo que encabeza todas las vertientes pro-Fujimori o nos unimos los que nos consideramos alternativas al modelo. La reconciliación que están planteando es con la Confiep; no van a llegar a la reconciliación con los 18 millones de peruanos que esperan mejorar sus salarios.

¿No esconden algún temor ante la liberación de Fujimori, escudándose en el indulto?

Los temores siempre existen. Pero así como hay temores, también están los desafíos. Suelto en plaza (Fujimori), tenemos que generar las fuerzas e ideas capaces de enfrentarlo, y eso solamente se da cuando somos capaces de organizarnos. Es una enorme responsabilidad: cómo somos capaces de unirnos al pueblo, de levantar un programa alternativo que convenza, pero también que seamos capaces de articular un equipo de cuadros políticos y podamos tener democracia en el país.

El sueño de unidad de la izquierda de todo el tiempo...

Hoy estamos dispuestos a hacerlo y seguros de que será así, tengo ese convencimiento.

¿La sed de venganza o justicia de un gran sector se terminaría con la muerte de Fujimori?

No soy nadie para desearle la muerte a nadie. Espero que las fuerzas del progresismo, de la paz, de la dignidad, que no actuamos en función de odios contra individuos, trabajemos en función de ideales, de derechos inalienables, para forjar una generación con una clara conciencia de que esto nunca más vuelva a repetirse.

¿Surgirán nuevos líderes?

La crisis ha abierto el camino para nuevos liderazgos, veo muchos jóvenes movilizándose, preocupándose en hacer política.

¿Se ha olvidado totalmente de Cajamarca?

Siempre he partido del criterio que como seres humanos tenemos etapas y obligaciones, de dar oportunidad a la nueva generación. Mientras uno permanezca en el mismo lugar habrá demasiada dependencia del dirigente, pero los cajamarquinos saben que mi alejamiento ha sido porque llevaron mi proceso a Lima.

¿Una campaña como la suya no es para postular a una alcaldía distrital?

(Ríe) Uno trabaja políticamente, aspira a construir el mejor escenario para conducir al pueblo (...). No sé si Gregorio Santos lo sea.

¿El indulto es caso cerrado o insistirán en que se revoque?

El indulto como está enfocado tiene un límite, choca y ahí se queda. El tema de fondo no es el indulto, sino las maniobras de las fuerzas económicas y políticas que están detrás de todo el indulto utilizándolo como distractor para blindarse, para construir una impunidad mayor. Pueden caer todos los gerentes, pero no los jefes, los banqueros.

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