24 de Agosto de 2011 | 9:35 h

Chile: Camila Vallejo, el rostro emblemático de la reforma de la educación

A sus 23 años, Camila Vallejo Dowling , como la mayoría de los estudiantes en Chile , hoy lucha por una causa: una educación gratuita y de calidad . Egresada de la carrera de Geografía, Camila, más allá de su encanto evidente, ha puesto en jaque a todo un gobierno , y ha pasado a la historia por ser una de las forjadoras de todo un movimiento estudiantil nunca antes visto en el país vecino. Vea las fotos de Camila Vallejo

Luis Condori Huaquisto @sanzio9

La República conversó  con ella en exclusiva y recogimos lo que hay detrás de todo el engranaje de demandas y conflictos con el gobierno del presidente Sebastián Piñera. A más de cuatro meses de protestas, Camila se ha mostrado siempre reacia a ceder ante cualquier amenaza, incluso las que puedan atentar contra su propia vida.

¿Cómo se vive a los 23 años una movilización estudiantil y el estar entre el apoyo y el rechazo de algunos sectores sociales y políticos?

Hoy estamos ante un movimiento estudiantil y social que es ampliamente apoyado por la ciudadanía, por las familias, y cuando vemos que después de casi cuatro meses de movilizaciones, ese apoyo sigue creciendo y manifestándose cada vez más fuertemente vemos que es un sector minoritario el que está en contra de los cambios profundos que nosotros planteamos, entonces aunque exista una oposición, el optimismo es mucho mayor.

¿Eres consciente de que capaz todas las demandas de los estudiantes no sean atendidas como quieren de verdad?

Lamentablemente, el gobierno de Sebastián Piñera se ha caracterizado por su intransigencia ante las demandas sociales y en especial con el movimiento estudiantil, como hemos visto a lo largo de estos meses. Ante esto se ve complejo que accedan cien por ciento a nuestras demandas, más aún cuando se están jugando asuntos profundamente ideológicos acerca de cómo se concibe la educación. Sin embargo nosotros apostamos a la construcción de un movimiento social amplio y fuerte, capaz de revertir esta situación y buscar las soluciones –tales como el plebiscito- que nos permitan cumplir todas nuestras metas. Sabemos que es un proceso complejo, pero tenemos la convicción de que es posible.

Hace poco José Joaquín Brunner, experto en educación, decía que lo que ustedes pedían era inconstitucional, porque no se podía dirigir los impuestos a un fin específico. Hace poco tú pedías un cambio constitucional…

Nosotros sabemos que hoy, por la Constitución que heredamos de Pinochet, hay derechos humanos tan básicos como el derecho a la educación que no están garantizados, así como también hay muchas trabas para dificultar las exigencias de la ciudadanía que van en el sentido de recuperar y asegurar esos derechos; por ejemplo, no podemos hacer plebiscitos populares… Dentro de eso, vemos que los sectores que se oponen a cambios profundos dan argumentos como el de la inconstitucionalidad de nuestras demandas. Bueno, ante eso hay que destacar que nosotros apostamos a modificar la Constitución en todos aquellos puntos que sean necesarios para asegurar una educación pública digna para nuestro país; modificando por ejemplo el artículo 20, incorporando el derecho a la educación dentro de los recursos de protección; o directamente modificar los artículos que impiden que el Estado dirija más recursos específicamente a la educación, entre todos los cambios políticos que son necesarios en el Chile de hoy.



Incluso, aseguraste que con las utilidades de la empresa minera La Escondida se podría financiar toda la educación, ¿en qué argumentos y cifras sustentas esta afirmación?

Ese era un ejemplo para referirme a un punto que hemos querido instalar, que es el de la reforma tributaria y un aumento del royalty a la minería en Chile, ya que hoy los impuestos que pagan las grandes empresas del cobre no superan el 5%, mientras en otros países superan el 30%, y estos recursos podrían ser utilizados para financiar una educación pública incluso gratuita, como es en el resto de Latinoamérica; y no sólo la educación, sino que muchos otros servicios públicos, como la salud y la vivienda. Por eso exigimos que se hagan las reformas necesarias para que eso sea posible.

¿Han tomado en cuenta el impacto de la crisis en Europa y Asia, ya que la economía chilena se sostiene en el cobre principalmente?

Hoy Chile aparece como un país económicamente estable dentro de Latinoamérica, en parte por los bajos impuestos que existen a la inversión extranjera y gracias a las leyes económicas de libre mercado… pero en verdad esta supuesta estabilidad no es representativa de la realidad que viven millones de chilenos día a día, en donde prácticamente el 90% de la población corresponde a familias endeudadas. En este sentido, cuando Piñera se refiere a que las crisis económicas mundiales, sumadas a una posible inestabilidad política ocasionada por la intransigencia del gobierno y las constantes demandas sociales que no son satisfechas por este, harían a Chile un país “menos atractivo” para la inversión extranjera, es un miedo que sólo comparte la élite económica de nuestro país, ya que buscan mantener las cosas tal como están y seguir acumulando ganancias. Sin embargo, nosotros estamos conscientes de que los llamados países desarrollados o en vías de desarrollo, como los que hoy figuran en la OCDE, son países que en gran medida sí garantizan derechos como la salud o la educación de su población, aún siendo países que siguen un sistema de libre mercado. Por esto es que seguimos insistiendo en la necesidad de una reforma tributaria para financiar de mejor manera un sistema educativo público y de calidad, ya que en Chile es posible.

El eje central de las demandas es la recuperación del derecho de una educación pública de calidad… ¿Cuándo perdieron ese derecho?

Durante la dictadura militar que comenzó en 1973, se dictaron ciertas leyes que apuntaban directamente a la privatización de la educación en todos sus niveles y además a destrucción de la educación pública. Es así como en 1981 se decreta la municipalización de las escuelas y liceos, generando un sistema escolar que no da abasto a las reales necesidades del país; se permite la creación de colegios y universidades privadas, con una regulación muy deficiente por parte del Estado y además se le quita casi el 70% del financiamiento estatal a las universidades existentes, lo que obliga a que estas comiencen a cobrar aranceles muy altos para autofinanciarse, y con ello se inicia además el endeudamiento por los créditos universitarios. Por otro lado, el sistema de mercado que hoy rige en la educación hace que la calidad de la educación pase a un segundo plano, priorizando la rentabilidad y competencia, antes que la excelencia. Por eso hoy luchamos por recuperar esos derechos y ampliarlos a la realidad que actualmente vive nuestro país.



Ahora, las negociaciones con el Gobierno parecen estar en las antípodas, ¿cómo encontrar el común denominador?

Nosotros hoy exigimos algo que le hace sentido a la mayoría de la población en Chile, tenemos muestras de aquello. Somos partidarios de un Verdadero o Gran Acuerdo Social por la Educación, en que el denominador común se encuentra en la opinión de todo el país. Sin embargo a esto el gobierno sólo ha respondido con represión e intransigencia, y sólo ha dado respuestas insuficientes a nuestras demandas. Como decía antes, debido a la ideología que hoy sostiene el gobierno es muy difícil que acceda completamente ante nuestras exigencias, pero a lo que sí apostamos nosotros es que si en verdad todos queremos un país más justo y que realmente progrese, deberían ser capaces de escuchar a la ciudadanía.

Con respecto al plebiscito, parece que los resultados podrían anticiparse a favor de ustedes, ¿cuánto sería el cambio con ello a favor si lo traducimos en porcentaje?

Primero que todo es necesario aclarar que en Chile no existe la posibilidad de realizar plebiscitos vinculantes llamados por la ciudadanía a nivel nacional, es por eso que además luchamos porque eso realmente sea posible y que a través de ese mecanismo podamos definir como país cuál es el futuro de la educación y de tantos otros temas que hoy preocupan a la población, pero que las élites políticas no han sido capaces de solucionar ni de escuchar. En ese sentido nosotros creemos que un plebiscito que toque los temas de fondo que hoy el gobierno no quiere modificar, sería favorable para que todo el descontento social que hoy existe se traduzca en cambios concretos y no en más frustración. Claramente esto es muy difícil de medir en números y porcentajes, pero en términos cualitativos sería un avance muy grande para nuestra democracia.



Tus padres, Reinaldo Vallejo y Mariela Dowling, dos ex integrantes del Partido Comunista, ¿qué te dicen con respecto a lo que está sucediendo?

Ellos siempre han estado muy pendientes de todo lo que ocurre en el país y efectivamente están muy cercanos a este proceso de movilizaciones. Lamentablemente han tenido que ser parte de las amenazas más bien cobardes que ciertas personas bastante intolerantes han hecho, aunque esto no sólo me ha pasado a mí, sino que a muchos otros estudiantes también… pero más allá de eso, todos estamos muy conscientes de que lo relevante hoy son las demandas sumamente legítimas que estamos levantando, y no los intentos de amedrentamiento de algunos sectores.

Algunos de tus detractores dicen que las manifestaciones se han ideologizado, haciendo referencia que eres miembro del Partido Comunista … ¿qué les puedes responder?

Ese falso debate lo comenzó el gobierno cuando hace algún tiempo dijo que quienes se manifestaban por una mejor educación, quienes salían a marchar, sólo correspondían a una minoría sobreideologizada. Sin embargo, a lo largo de estos meses de movilizaciones ha quedado demostrado que la gran mayoría del país, más allá de los colores políticos, está a favor de lo que planteamos: las principales encuestas del país arrojan cifras superiores al 80% de apoyo al movimiento estudiantil, mientras tan sólo un 26% apoya al gobierno. Pero el apoyo a nuestro movimiento también se ha visto en las calles, logrando hitos de casi medio millón de personas marchando en todo Chile, incluso bajo la lluvia, como en la pasada marcha de los paraguas, o como acabamos de ver en el Domingo Familiar por la Educación, en que calculamos un flujo de más de un millón de personas durante el día, y eso tan sólo en la ciudad de Santiago.



Para terminar, ¿cuál es el antes y después de estas movilizaciones de Camila Vallejo? Un tanto viéndolo con tu futuro dentro de la política…

Hoy mi prioridad está en ser dirigente estudiantil y representar este movimiento de la mejor manera posible. O sea, en otras ocasiones he dicho que no descarto en un futuro la participación política, pero en ese sentido primero quiero darle prioridad a mi carrera y luego, según como se presenten las cosas evaluaré esa posibilidad, porque esto no es algo personal ni una ambición propia, hoy lo relevante es la causa de la cual soy representante, y afortunadamente la gente percibe eso.

(*)Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling ( Santiago, 28 de abril de 1988) Egresada de Geografía, ingresé a las Juventudes Comunistas estando en la universidad. He sido Concejera FECh por la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y también fui Vicepresidenta y Presidenta del Centro de Estudiantes de Geografía.
 

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