Sociedad

Obras por Impuestos: Un modelo de desarrollo inclusivo para el Valle Viejo de Olmos

El mecanismo de Obras por Impuestos (OXI) permite la ejecución de proyectos de inversión pública con financiamiento privado, garantizando la construcción de infraestructura de calidad y agilizando los procesos administrativos.

Donde antes no había agua, hoy hay oportunidad: El agua llega a zonas donde antes no había, impulsando el desarrollo agrícola local.
Donde antes no había agua, hoy hay oportunidad: El agua llega a zonas donde antes no había, impulsando el desarrollo agrícola local.

En este contexto, la Concesionaria H2Olmos ha presentado al Ministerio de Agricultura un proyecto bajo esta modalidad para mejorar el servicio de agua de riego en el Valle Viejo de Olmos, beneficiando a miles de pobladores locales.

Este proyecto busca optimizar la distribución del agua en una extensión de 5.500 hectáreas, con el fin de potenciar la productividad agrícola y asegurar un abastecimiento eficiente. La iniciativa responde a una necesidad urgente de la población, ya que durante años las limitaciones en la infraestructura hídrica han afectado la producción y el desarrollo de la región.

Importancia del proyecto Valle Viejo de Olmos

Luis Germán Piedra Núñez, ingeniero agrícola de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo y gerente del proyecto especial Olmos Tinajones del Gobierno Regional de Lambayeque, resaltó que el proyecto Valle Viejo de Olmos resulta urgente en esta zona de la región.

“Por muchos años, el Valle Viejo de Olmos no cuenta con una infraestructura de riego adecuada. Por parte del Gobierno Regional, se ha venido apoyando en parte para que los agricultores puedan recibir agua con los hidrantes. No tenemos infraestructura menor, parcelaria”, explicó.

La ejecución del proyecto tendrá un impacto significativo en la seguridad hídrica, permitiendo la expansión de la frontera agrícola y mejorando la calidad de vida de los agricultores del Valle Viejo de Olmos. Al garantizar un suministro adecuado de agua, se espera fortalecer la actividad agroindustrial y promover la estabilidad económica en la zona. “Actualmente, el Midagri tiene el proyecto, que alguna vez el Gobierno Regional, a través del Proyecto Olmos, hizo el perfil y se lo pasó al Midagri con la finalidad de que pueda ser financiado y ejecutado. (...) En abril deberían presentar el perfil aprobado, con todos los datos que han sido levantados a través del PSI y de una vez por todas dar solución a este pedido que lo único que busca es dar las facilidades que tiene el agricultor privado al campesino”, agregó Luis Piedra.

De desierto a tierra cultivada: Más de 5,500 hectáreas ahora tienen acceso a riego gracias al proyecto en Olmos.

De desierto a tierra cultivada: Más de 5,500 hectáreas ahora tienen acceso a riego gracias al proyecto en Olmos.

Modalidad clave en la ejecución del Valle Viejo de Olmos

El mecanismo de Obras por Impuestos ofrece una ventaja clave: la ejecución eficiente y ágil de las obras. La participación activa del sector privado permite una implementación rápida, reduciendo tiempos de espera y maximizando los beneficios para la comunidad. De esta manera, se asegura que el proyecto cumpla con los estándares de calidad y sostenibilidad requeridos.

“Las obras por impuesto permiten al empresario privado ofertar una propuesta que tenga el gobierno regional, ya sea que se encuentre en idea o en perfil. Entonces, eso indudablemente, al Estado le alivia porque le da una mejor eficiencia, reduciendo los tiempos de ejecución. No solamente de la obra, sino también del expediente técnico. Sabemos que en una obra de gran magnitud el expediente técnico no baja de un año”, destacó el especialista.

Según Luis Piedra, el proyecto Valle Viejo de Olmos no solo garantiza la seguridad hídrica de la zona, sino también facilita la expansión agrícola y mejora la calidad de vida de los agricultores locales.

“Esto, indudablemente beneficia a la comunidad porque va a afianzar todo el emporio económico agrícola que se está viviendo en el norte. Con el uso adecuado del recurso hídrico, este proyecto será sostenible en el tiempo porque vamos a tener cultivos que no solamente van a ser tradicionales, sino también cultivos que se pueden integrar a la cadena de exportación”, indicó.

“A través del riego tecnificado, se puede reducir la mano de obra, optimizando el cultivo, permitiendo a la vez una mayor ganancia para el agricultor con una inversión menor”, añadió el especialista.

Seguridad hídrica para el futuro: La infraestructura asegura almacenamiento eficiente y riego sostenible.

Seguridad hídrica para el futuro: La infraestructura asegura almacenamiento eficiente y riego sostenible.

El trabajo colaborativo entre el sector público y privado es fundamental en este modelo. Proinversión ha identificado una cartera de inversiones de US$ 668 millones para la región de Lambayeque, donde se incluyen proyectos en sectores estratégicos como transporte, turismo, educación, salud y agropecuario. La iniciativa presentada por H2Olmos se suma a estos esfuerzos, demostrando el compromiso de la empresa con el desarrollo regional.

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