Continúa el vía crucis de los damnificados de El Niño

Olvidados a su suerte. Cerca a El Milagro, familias siguen habitando módulos, expuestos al frío y a la inseguridad. Similar situación en El Porvenir y Pacasmayo.

Olvidados a su suerte. Cerca a El Milagro, familias siguen habitando módulos, expuestos al frío y a la inseguridad. Similar situación en El Porvenir y Pacasmayo.

Ha pasado año y medio de los efectos devastadores del fenómeno El Niño costero en La Libertad y lamentablemente aún existen familias viviendo en casas prefabricadas, expuestas al intenso frío de este invierno, a una serie de enfermedades y hasta la propia contaminación.

Los damnificados ubicados muy cerca al centro poblado El Milagro (Huanchaco) viven en módulos desde agosto del 2017 y son mayormente pobladores de los sectores Sol Naciente, Virgen del Socorro, Villa Industrial y Víctor Raúl (La Esperanza), que lo perdieron todo como consecuencia de los desbordes de la quebrada El León, en marzo de ese año. Son unas 80 familias.

Se suponía que su permanencia en estas casas prefabricadas entregadas por el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) iba a ser temporal, sin embargo no ha sido así. Continúan habitando un espacio pequeño, hacinados, con serias limitaciones en los servicios básicos de agua y desagüe.

También deben enfrentarse a la inseguridad creciente en esa zona y más aún debido a la oscuridad.

Ruth Díaz Manosalva, representante de la Asociación de Moradores, señaló que existe un terreno de 8 mil metros cuadrados situado cerca al sector Cuatro Suyos (La Esperanza), donado por la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) para ellos, pero a la fecha no pueden ocuparlo debido a que solo falta la firma de un convenio entre la comuna y el MVCS.

En un primer momento los damnificados vivieron en albergues. Los módulos que ahora tienen como viviendas son muy reducidos, inseguros, están expuestos a violaciones y sobre todos los niños sufren enfermedades estomacales porque no tienen servicios básicos y se ven obligados a comprar agua.

La moradora Nery Ruiz Silva señaló que aún hay familias que viven en carpas en el polideportivo de Huanchaco, las cuales son apoyadas por la Municipalidad Distrital de Huanchaco.

Algunos damnificados han optado por regresar a sus lugares de origen, por donde pasaron los huaicos, para levantar nuevamente sus viviendas. Sin embargo, se enfrentan otra vez al peligro de que sus propiedades sean destruidas en el futuro por la furia de la naturaleza.

Al otro lado de Trujillo, en el sector conocido como Mampuesto (El Porvenir), los damnificados también continúan viviendo en condiciones precarias. Algunos entre esteras y costales. Otros han levantado edificaciones en base a ladrillo y adobe.

También en Pacasmayo

En la provincia de Pacasmayo todavía existen familias viviendo en carpas, según informó el consejero regional de esa zona, Edwin Castellanos García. Lamentablemente las autoridades del Gobierno Central no han llegado a verificar el estado en que estos viven y a cumplir con la promesa de asignarles módulos prefabricados. 

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