Política

Pedro Castillo: un mensaje que pudo confrontar, pero que optó por buscar una tregua

Ante el legislativo. El presidente Castillo, como lo aseguró su premier, Aníbal Torres, evaluó plantear un adelanto de elecciones generales, pero, al final, optó por un último intento de concertación con la oposición. Su discurso se basó en diez ejes de su gobierno, cuestionar la versión de Karelim López, increpar las veces que lo atacaron desde el Legislativo, anunciar una serie de reformas y convocar al Acuerdo Nacional.

El dato. Al terminar, el presidente Castillo dialogó con la titular del Congreso, María del Carmen Alva. Luego, saludó a congresistas de todas las bancadas. Foto: Presidencia
El dato. Al terminar, el presidente Castillo dialogó con la titular del Congreso, María del Carmen Alva. Luego, saludó a congresistas de todas las bancadas. Foto: Presidencia
Daniela Mercado ,Diego Quispe,

Entre las 3.00 p. m. y 4.30 p. m. de ayer hubo un giro en las intenciones del presidente Pedro Castillo. Había convocado a una sesión extraordinaria del Consejo de Ministros para finiquitar detalles de lo que iba a ser su discurso ante el Congreso. Para entonces había trascendido que el Gobierno evaluaba plantear el adelanto de elecciones generales en caso de que el Parlamento destituya al mandatario.

Pero, al final, esa iniciativa no fue anunciada.

A las 5.00 p. m., el presidente Castillo inició su mensaje priorizando diez ejes de su gobierno: generación de bienestar y protección social con seguridad alimentaria, reactivación económica y de actividades productivas, impulso de la ciencia y tecnología, fortalecimiento del sistema educativo, descentralización, fortalecimiento del sistema democrático, gestión eficiente de riesgos y amenazas, gobierno y transformación digital, conducción de una diplomacia nacional y democrática y Estado intercultural.

Estos puntos ya habían sido mencionados por el primer ministro Aníbal Torres cuando solicitó el voto de confianza para su gabinete la semana pasada.

El descargo presidencial

Luego de ese resumen de su gestión, el mandatario se dedicó a responder por los cuestionamientos que pesan en su contra y a enumerar una serie de hechos para increpar la actitud de la oposición congresal en su mandato. “Como presidente, reconozco que hay situaciones que ameritan corregirse y hoy puedo decir que lo estamos haciendo. Tengo claro que toda gestión de gobierno siempre es perfectible”, manifestó.

Si bien reconoció errores de gestión, rechazó estar involucrado en actos ilícitos. Por ello, cuestionó la difundida versión de la empresaria Karelim López, la cual lo involucra en presuntos hechos de corrupción.

“Su defensa (César Nakazaki) dice todo lo contrario. Este es solo un ejemplo de las mentiras que se construyen contra este gobierno y que, con el pasar del tiempo, se van cayendo”, dijo respecto a las declaraciones de López en su intento por ser colaboradora eficaz. En ese sentido, invocó al Ministerio Público a que acelere las indagaciones.

Asimismo, el presidente se pronunció sobre la denuncia constitucional que pesa en su contra por presunta traición a la patria porque supuestamente ofreció una salida al mar a Bolivia. “Debemos recordar que el Perú concedió a Bolivia acceso al mar cuando el régimen de Alberto Fujimori suscribió en 1992 dicho acuerdo, que fue ampliado por el expresidente Alan García en su segundo gobierno”, recordó.

Cuando Castillo lamentó el rol de las bancadas de oposición, recordó los episodios en los que algunos partidos —Fuerza Popular, Renovación Popular y Avanza País— buscaron deslegitimar su victoria electoral.

“Desde mi proclamación como presidente, un sector político no aceptó el triunfo electoral que el pueblo peruano nos otorgó”, refirió.

Castillo recapituló que en el Congreso la oposición creó una comisión investigadora contra los resultados electorales del año pasado, encarpetó una propuesta de ley para reformar la vacancia presidencial y evitar la disolución del Parlamento, promovió una moción para destituirlo, propuso incrementar las causales para suspenderlo del cargo, promulgó por insistencia la ley que atenta contra el referéndum para reformas constitucionales e impulsó una segunda moción de vacancia, que será debatida el lunes 28 de marzo.

“Esto evidencia que ha existido y existe un intenso y sistemático trabajo para cuestionar la legitimidad de la presidencia y obstruir las labores del Ejecutivo, con el único propósito de vacar al presidente o de encontrar mecanismos para recortar su mandato”, denunció. Luego de ello, intentó calmar las aguas en el hemiciclo.

Aglomeración. Castillo y su gabinete llegaron al Congreso caminando por la av. Abancay. Foto: John Reyes/La República

Por el consenso

Para eso, anunció que próximamente presentará un paquete de reformas “que nos permitan superar esta crisis estructural”. El presidente dijo que estas se “harán con participación de los poderes del Estado, los organismos constitucionales autónomos y la ciudadanía”. “En tal sentido, anuncio la convocatoria del Acuerdo Nacional, instancia representativa y plural que nos permitirá lograr los consensos necesarios”, invocó.

No es la primera vez que el presidente convoca al Acuerdo Nacional. Cuando Mirtha Vásquez era su primera ministra también lo hizo. Y ahí nació el proyecto de ley para reformar la vacancia y la cuestión de confianza con el objetivo de garantizar la estabilidad de poderes. Vásquez presentó la iniciativa ante el Congreso, pero esta se encuentra, hasta ahora, encarpetada en la Comisión de Constitución, presidida por la fujimorista Patricia Juárez.

Cambio de última hora

Es incierto si la presentación de Castillo servirá para que el fujimorismo y sus aliados pierdan respaldo en su intento de vacancia. Lo que sí es concreto es que, según afirmó por la noche el jefe del gabinete, Aníbal Torres, el mandatario retrocedió en la idea de proponer un adelanto de elecciones. “Ha faltado un anuncio que a última hora el presidente decidió no hacerlo, porque me manifestó: ‘Doctor, vamos a hacer un último intento para la concertación en el Congreso, para corregir esta inestabilidad política que existe, es necesario que nos pongamos de acuerdo’”, contó.

Además, según fuentes de La República, el ministro de Justicia, Ángel Yldefonso, ayer pasadas las 2.30 p. m., le solicitó al viceministro de Justicia, Juan Carrasco, evaluar y emitir un proyecto de ley sobre esta propuesta.

No queda claro si el texto del proyecto estaba listo, pero sí quedó confirmado que la iniciativa fue abordada en Palacio.

Congreso contra el gobierno

En un pasaje de su mensaje, Castillo enumeró las acciones tomadas por el Legislativo contra el Ejecutivo. Esto disgustó a sus opositores.

Reacciones

Jorge Montoya, vocero de Renovación Popular

“Sigue pendiente el proceso de rendición de cuentas que tiene que hacernos el día 28. Hay 20 preguntas que aún no se han contestado. Vamos a continuar con la fiscalización que estamos realizando”.

Carlos Anderson, congresista de Podemos Perú

“La única sorpresa es que no hubo sorpresas. Desordenado, incongruente, lleno de cifras y citas inconexas, y supuestos logros y menciones a la corrupción sin contexto. Pero mea culpa, eso sí que no”.

Jaime Quito, congresista de Perú Libre

“Las medidas anunciadas son importantes, pero no suficientes para derrotar a la derecha vacadora. Debemos volver al programa del cambio, y priorizar el gran pacto con los sectores populares”.

Flor Pablo, congresista del Partido Morado

“La autocrítica resulta insuficiente si se persiste en el debilitamiento de instituciones, copando el aparato estatal y rechazando la meritocracia. Esto le resta credibilidad a su propósito de enmienda”.

Una jugada de mediano impacto

Enfoque por: Alonso Cárdenas, analista político

El primer elemento a destacar es que el presidente recupera un poco la iniciativa. Ha sido una movida positiva ir al Congreso. Presentó algunos logros importantes, por ejemplo, la vacunación, pero con el detalle de que el ministro responsable fue cambiado y se puso a uno sumamente cuestionado como Hernán Condori. Rescato que comentó que hay un grupo del Congreso que nunca quiso reconocer los resultados electorales.

El presidente hizo bien en ponerlo en la palestra. Lo negativo es que queda muy corto en el mea culpa. El caso de Karelim López lo menciona tangencialmente, pero no menciona a Bruno Pacheco, a quien él mismo puso como secretario de presidencia y ahora es un dolor de cabeza. Tampoco hace referencia a las pésimas designaciones que ha habido. Han desempolvado la política general de gobierno para salir al paso de una coyuntura política sumamente complicada. Eso no lo ayuda porque no se le da la relevancia que debería. Para el 28 de marzo faltan dos semanas, que en tiempos políticos es una eternidad, por lo que llega debilitado, pero no tanto. Pudo hacer más, sin embargo, tomando en cuenta los antecedentes es la jugada política que tiene el presidente en ocho meses de no tener ningún tipo de reacción. Es algo medianamente positivo.

La propuesta para adelantar las elecciones hubiera sido una movida interesante, una jugada de ajedrez. Hubiera exhibido que el Congreso no se quiere ir. Se hubiera repetido más o menos la misma situación de Martín Vizcarra. Ahí él hubiera ganado un momento político. Pero haciendo las sumas y las restas, y pese a no tener el atrevimiento de hacer una jugada audaz como Vizcarra, ir al Parlamento le da oxígeno al presidente, algo que es ahora muy necesario.