Socióloga por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Nací en Lima, en La Victoria, en 1988. Excongresista de la República. Fui Presidenta de la Comisión de la Mujer y Familia. Exregidora de la Municipalidad de Lima. Soy militante de izquierda y feminista.
La tragedia ocurrida en el C.C. Real Plaza Trujillo del grupo Intercorp, propiedad de Carlos Rodríguez Pastor, revela el comportamiento rapaz de la élite empresarial peruana: su prioridad es maximizar las ganancias. No importan los riesgos para la seguridad y la vida. Todo se convierte en una tramitología que se puede “simplificar” si se cuenta con los operadores adecuados dentro del aparato estatal.
Un ejemplo de esto es la “Ley Nano”, promovida en 2023 por la bancada de Keiko Fujimori. Esta norma limita la fiscalización municipal y fue aprobada en coordinación con la Asociación de Centros Comerciales y de Entretenimiento del Perú, presidida por Carlos Neuhaus.
Más de una semana después de la tragedia, los peritajes del Ministerio Público muestran el pésimo estado del techo del establecimiento. Además, se reveló que en 2024, durante las inspecciones para renovar la licencia de funcionamiento, los directivos prohibieron a ingenieros contratados por la Municipalidad de Trujillo revisar la azotea. Inclusive llegaron a denunciar a uno de ellos por abuso de autoridad. Luego de desaprobar dos inspecciones, Real Plaza Trujillo logró la conformidad solo después de que el municipio ceda y cambie la terna de ingenieros.
El poder del dinero no puede prevalecer sobre el derecho a la vida y el bien común. Las prácticas abusivas e ilegales no son aisladas en las empresas del grupo Intercorp, como lo saben los trabajadores sindicalizados de InRetail Pharma, quienes son enviados a trabajar a un almacén en la Panamericana Sur como forma de hostilización. También lo saben los vecinos del parque Manhattan en Comas, quienes, en 2016, lucharon contra el intento de Intercorp de convertir 8,000 metros de este espacio público en un Plaza Vea. La iniciativa adoptada por el Concejo municipal fue anulada gracias a la movilización vecinal. El supuesto “sueño peruano” se ha convertido en pesadilla: la corrupción y un Estado capturado por grandes intereses económicos producen tragedias. Nombrar a los responsables por más poderosos que parezcan, es una forma de abrir paso a la justicia.

Socióloga por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Nací en Lima, en La Victoria, en 1988. Excongresista de la República. Fui Presidenta de la Comisión de la Mujer y Familia. Exregidora de la Municipalidad de Lima. Soy militante de izquierda y feminista.