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La guerra contra el Covid-19

Raúl Mendoza

rtume

15 Mar 2020 | 9:55 h
Empleado de hospital de Brescia, Lombardía, con kit para tomar muestra
Empleado de hospital de Brescia, Lombardía, con kit para tomar muestra

¿Se justifican las medidas que ha tomado el Perú para enfrentar al nuevo coronavirus? La experiencia de países como China e Italia -los dos con el mayor número de casos en el mundo- brinda lecciones que nuestro país está tomando en cuenta.

La noche del 31 de diciembre de 2019, autoridades de la ciudad de Wuhan, en China, informaron sobre la identificación de 27 casos de neumonía de causa desconocida. Fue la primera referencia que se tuvo del llamado nuevo coronavirus o Covid-19. El 23 de enero, cuando se confirmaron 547 casos y se habían registrado diecisiete muertos, China decidió cerrar la ciudad. Al día siguiente aisló otras quince ciudades de la provincia de Hubei.

Las medidas tomadas fueron draconianas: bloquearon los accesos a una región de 60 millones de habitantes, pusieron en cuarentena a la población, cerraron aeropuertos, estaciones de tren, construyeron dos hospitales en el lapso de dos semanas y lograron la caracterización del genoma del virus en 12 días. En las semanas siguientes, los casos llegaron a 80 mil y se han registrado poco más de 3,000 fallecidos, pero esta semana las autoridades chinas anunciaron que han controlado la epidemia.

En Italia -el segundo país con más casos en el mundo después de China- el primer caso fue diagnosticado el 31 de enero. Se trataba de dos turistas chinos. En febrero, la epidemia avanzó silenciosamente y, de pronto, los servicios de los hospitales empezaron a ser rebasados. La mayoría de casos estaban situados en el norte de Italia, en la región de Lombardía, donde -hasta el 8 de marzo- había 257 muertos, según dijeron sus autoridades. Esa fecha se decretó la cuarentena en la región.

Algunos relatos sobre la situación en las semanas anteriores son dramáticos: “Decir que no mueres por el coronavirus es una mentira que me llena de amargura”, dijo el doctor Christian Salaroli, anestesista de un hospital de Lombardía. También señaló a Il Corriere della Sera, que la cuarentena en la región “era justa pero con una semana de retraso”. Al 14 de marzo, según cifras citadas por Il Corriere della Sera, Italia tiene 17,660 casos y 1,266 muertes. Hoy toda Italia está en cuarentena.

La mortalidad en Italia se calcula entre 4 y 5%. ¿Qué explica el alto número de fallecidos? Las autoridades italianas señalan que la mayoría de casos corresponde a personas mayores -entre 80 y 90 años- con problemas graves de salud. En Italia hay casi 14 millones de personas mayores de 65 años, alrededor del 22% de la población, según el Instituto Nacional de Estadísticas italiano (Istat).

¿Por qué China controló la epidemia en su territorio y en Europa tienen problemas para hacerlo?

Rubén Mayorga, representante de la Organización Munidal de la Salud en el Perú, señala que China pudo enfrentar la epidemia con medidas como el cierre de toda una región y otras que hemos citado al inicio de esta nota por su sistema político unipartidista y porque la población acepta este tipo de acciones.

“Un tema que no se puede extrapolar a otros países es que, como ellos fueron los primeros que tuvieron este problema, no tenían las pruebas que ahora hay para hacer el diagnóstico. Por eso hicieron una cuarentena desde sus inicios. Tomaron las medidas extraordinarias que tomaron porque no tenían las herramientas que tenemos ahora”, comenta.

Experiencias aprendidas

Mayorga señala que algo que habría que aprovechar de la experiencia china es cómo hicieron el proceso de triaje para la atención, porque a los demás países les va a tocar que del total de personas con diagnóstico de Covid-19, al 85% habrá que atenderlas en su casa. Solo el 15% tendrá que ser atendido en un hospital.

“Habrá que tener un sistema para vigilar en la casa a los pacientes. Tenerlos aislados, con sus utensilios de comida, toalla. Y habrá que disponer de sus deshechos de alguna manera. Es un ejemplo que tenemos que tomar de ellos. También nos dieron valiosa información sobre la gravedad de los casos a partir de los 50 años y que se incrementa conforme tienen 60, 70, 80 años. Y más si el paciente tiene una enfermedad crónica o cáncer. Ese aporte también hay que estudiarlo en Corea, Japón, Italia, España”, agrega.

-A propósito de la experiencia de países de Asia y Europa, ¿el Perú ha tomado las medidas correctas y a tiempo para combatir el Covid-19?

-En Perú y Latinoamérica vamos a ver cómo van las cosas y evaluar posteriormente cómo funcionaron. A mí en lo personal me parece que postergar las clases en las escuelas es una decisión bien pensada. Se ha descrito que los colegios tienen dificultades con el agua, el jabón y servicios. Está bien que para cuando los chicos lleguen, estos elementos, indispensables para combatir el Covid -19, estén listos.

-¿Por qué en Asia, países como Japón y Corea están obteniendo buenos resultados y en Europa países como Italia, Francia, España tienen problemas?

-En realidad en Europa ha habido diversidad de resultados. Los europeos tienen sistemas de salud donde toda la población está asegurada. Hay salud universal. Por eso ha habido saturación de los servicios de salud, pero es porque la gente está acostumbrada a acudir a los hospitales. Tenemos que aprender que en los casos más leves debe promoverse la atención a domicilio. Y dejar a los establecimientos de salud los casos graves para no saturarlos.

En el Perú, el primer caso se diagnosticó el 6 de marzo. Hasta el viernes pasado, una semana después, el Perú había confirmado 29 casos de coronavirus, sin ninguna víctima mortal. Esa progresión no es poca cosa: en el mismo lapso -una semana países como España tuvieron menos casos. Lo bueno es que, aprendiendo de otros, aquí se han tomado medidas en la primera semana: no habrá clases en colegios y universidades, no hay eventos de más de 300 personas, y -entre otras medidas- se canceló el arribo de aviones desde Europa y Asia. La población también debe hacer su parte: informar si tiene síntomas, acatar las disposiciones del Minsa. Y claro, lavarse las manos.

Como parte de las medidas para combatir la pandemia, la OMS apoya con información y reactivos a los países. También promueven el tema del “distanciamiento social” mientras dure la epidemia. Medidas como la cuarentena, el cierre de fronteras o la prohibición de vuelos le corresponde a cada país.

“Nosotros pedimos que en razón del reglamento sanitario nos informen de las medidas que tomen y nos digan porqué, cuanto tiempo y que esperan de esas medidas. Para que todos aprendamos y podamos sacar lecciones de lo que ha funcionado y lo que no”, explica Mayorga. En el caso de Perú, ninguna medida parece exagerada.

La OMS apoya al Minsa

Ruben Mayorga Representante de OPS/ OMS en Perú

Colaboramos con el Ministerio de Salud trayendo la vacuna contra la gripe que llega la próxima semana. También traemos pruebas confirmatorias del Covid-19 y apoyamos mucho en los esfuerzos para acreditar a los laboratorios que ya están debidamente acreditados y con los cuales se puede tener una garantía de pruebas de calidad. No podemos trabajar con laboratorios sin certificación porque se pueden producir diagnósticos inciertos, incorrectos.

Aquí hemos tenido tiempo para prepararnos. Pudimos hacer la capacitación de técnicos de los laboratorios centrales de todos los países de América y el Caribe en algunos centros de excelencia, como en Brasil. Estuvieron ahí los jefes de laboratorio de toda América del Sur. Hemos logrado capacitar en Covid-19 y hemos podido proveer de insumos para confirmación a estos países.

Ahora todos los países han podido ir diagnosticando rápidamente los casos que vienen de afuera y luego, cuando se hace la búsqueda de contactos, también se ha podido establecer si tienen o no la infección por estas capacitaciones e insumos. Por eso creo que a lo mejor estamos un poco mejor preparados que otros países que enfrentaron el virus sin estas herramientas.