Esfuerzo

En busca de donantes de médula ósea

Jackdiel, de 3 años, se recupera de una leucemia linfática, y Naason, de 13 años, está venciendo al linfoma de Hodgkin. Ambos recibieron transplantes de médula osea. Sobre la necesidad de impulsar el Registro Nacional de Donantes no Emparentados de Médula Ósea habla esta nota.


Raúl Mendoza

Domingo, 7 de Octubre del 2018

A Jackdiel, de 3 años, la enfermedad se le manifestó como un simple resfriado. Era junio de 2017 cuando tuvo fiebre, dolor en el cuerpo y se sintió débil. Su mamá le dio una antalgina y le preparó infusiones. Aparentemente se recuperó, pero una semana después le aparecieron moretones en las canillas y volvió la fiebre.

-No le pasaba con nada, así que lo llevé a la posta- cuenta su mamá Gissella Cacique, 38 años, madre de tres niños más.

Para entonces a Jackdiel le habían aparecido moretones alrededor de los ojos. En la posta lo atendieron, le dieron unas pastillas y le dijeron a Gissella que su hijo estaba muy pálido y que mejor lo llevara a un hospital. Al otro día lo llevó al Hospital Hipólito Unánue.

Allí, solo con revisarlo, el médico le dijo que el niño debía quedarse internado, que debían hacerle análisis y que probablemente tenía algún tipo de cáncer. Se lo dijo sin rodeos. Los exámenes indicaron que Jackdiel tenía 6 de hemoglobina (lo normal está entre 11 y 13 g/dl) y 3 mil de plaquetas (lo normal es 150 mil). Algo no iba bien en su sangre.

El 28 de junio de 2017 llegó transferido al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) y el diagnóstico fue preocupante: tenía leucemia linfática aguda. Empezaron a tratarlo con quimioterapia, pero a los meses los doctores vieron que no estaba reaccionando y que necesitaba un transplante de médula ósea.

Sus tres hermanitos mayores fueron a hacerse la prueba de compatibilidad, pero los dos primeros no la pasaron. Y ocurrió que el tercero, de 12 años, se escapó del laboratorio cuando se la iban a hacer. Su mamá lo convenció después y resultó que él si era compatible. Fue el donador de médula ósea para Jackdiel. El procedimiento se hizo en mayo pasado y ahora vemos al niño correteando por los pasadizos del INEN con su mascarilla.

-Su hemoglobina y plaquetas están bien. Está estable, solo se ha vuelto más hiperactivo- explica su mamá.

 

Dona médula osea

 

El pequeño Jackdiel ha tenido suerte. Su hermano era compatible y pudo ser su donante. La médula ósea es el tejido blando y esponjoso que se encuentra en medio de los huesos y produce células madre, también conocidas como células progenitoras o células hematopoyéticas. Esas células pueden producir diversos tipos de células sanguíneas, nuevas y sanas. Por eso este transplante se indica en tipos de cáncer como la leucemia, el mieloma y el linfoma, y otras enfermedades de la sangre.

Hasta hace un tiempo estas células se conseguían de la médula ósea, por ejemplo del hueso de la cresta iliaca en la cadera, pero ahora las células madre se obtienen de la sangre. "Mucha gente piensa que esta donación es sacar la médula de la columna. No. Es sacar células como si fuera una donación de sangre y ponérselas al paciente como una transfusión", explica la doctora Sharon Chávez del INEN.

A diferencia de Jackdiel, el 80% de pacientes -niños y adultos- que necesitan un transplante de médula ósea en el Perú no tienen un pariente compatible y están a la espera de un donante no emparentado que sí lo sea. El 2017, el Perú realizó 235 transplantes autólogos (con células del propio paciente) y alogénicos emparentados (con celúlas de parientes).

Por esa razón el Ministerio de Salud (Minsa) está impulsando el Registro Nacional de Potenciales Donantes No Emparentados de Células Progenitoras Hematopoyéticas (ReD-CPH) a través de la campaña "Dona Médula Ósea, Salva una Vida". Fortaleciendo ese registro las posibilidades de conseguir un trasplante aumentarán de 20% a 80% para los pacientes peruanos.

La doctora Luz Meza Vargas, directora de la Dirección General de Donaciones, Transplante y Banco de Sangre del Minsa, señala que actualmente este registro cuenta con 11 mil donantes y para fin de año se quiere llegar a 20 mil. Conseguir ese número nos va a permitir ingresar también al registro mundial, lo que nos daría más oportunidades de hallar donantes.

"Cuando un familiar no es compatible se debería hacer un transplante no emparentado, pero eso aún no se puede hacer en el Perú", dice. Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador, Chile y Uruguay ya realizan el procedimiento. Se espera que el Perú pueda realizar el primer transplante alogénico no emparentado en 2019.

"Hay dos formas en que se puede donar: una, la extracción de médula a través del aspirado, en la cual se realiza la punción del hueso al donante para extraer las células madre; y dos, por aféresis, en la quese inyecta un medicamento al donante días antes para que aumente el número de células madre. Luego estas se recolectan con una máquina que -como si fuera una donación de sangre- extrae la sangre, separa solo las células madre y devuelve la sangre al donante", explica la doctora Meza Vargas. Las células madre recolectadas se transplantarán al paciente, que a su vez ha recibido quimioterapia. Pocos días después, las células madre empezarán a producir nuevas células.

(Los requisitos para inscribirse en el registro de donantes de médula ósea están explicados en la infografía que acompaña esta nota).

 

Chicos valientes

 

Naason, trece años, fue distinguido por el Minsa como uno de 34 niños valientes que han recibido un transplante y ahora siguen con disciplina las indicaciones médicas para curarse. Hace unos días lo encontramos junto a su mamá en el INEN, donde fue para su control, después de haberse sometido a un transplante de médula ósea autólogo, es decir recibió sus propias células.

Él llegó a Lima desde Caballococha, en Loreto. Su mal se le declaró primero como una fiebre y en el centro de salud le dijeron que tenía malaria. Su mamá, Zoila Pizango, cuenta que al cabo de cuatro meses no se curaba, así que lo llevó a Iquitos y allí le dieron varios diagnósticos: infección urinaria, TBC. A él le bajaba la hemoglobina y además le dolían los huesos.

Su mamá decidió traerlo a Lima y aquí fueron al hospital Cayetano Heredia por si tenía una enfermedad tropical. Pero aquí el crecimiento de sus ganglios hizo que lo derivaran al INEN. Ahí, después de unas biopsias, le diagnosticaron linfoma de Hodgkin. La enfermedad se extendía por los ganglios de su cuello e ingle.

Aquí fue sometido a 18 quimioterapias, 32 radioterapias y tuvo dos recaídas. El linfoma volvía a aparecer en otras partes de su cuerpo. Entonces los médicos decidieron hacerle un transplante autólogo -un autotransplante- de células madre.

La doctora que lo trató, Sharon Chávez, lo explica: "Naason ha estado con quimioterapia. Y en ese proceso hemos recogido las células madre con el proceso de aféresis. Luego , cuando él está con la enfermedad remitida, se le hace el transplante con una quimio especial, donde se infunden las células que le hemos sacado". El transplante fue en agosto pasado y hoy Naason está estable, bien de salud, pero debe seguir recibiendo tratamiento.

"Deberá estar mínimo seis meses acá, con controles. Y después se le debe poner todas sus vacunas, como a un recién nacido", explica la doctora.

Hace unos días encontramos a Naason, tímido pero conversador, en el INEN con su polo de la campaña "Dona médula ósea, salva una vida". A su lado estaba Jackdiel, inquieto y sonriente. Ambos van camino a su recuperación. Este año, 25 niños recibieron un transplante de médula ósea en ese hospital. Para salvar vidas como la de estos chicos es necesario impulsar el registro nacional de donantes de médula ósea no emparentados. "Donar sus células es donar vida", hace un llamado Zoila Pizango. "Es importante ser donante, sensibilizarnos por quienes lo necesitan", dice Gissella, mamá de Jackdiel. Las dos hablan desde el corazón.


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