
El sismo de magnitud 4,8 que remeció Lima esta madrugada reavivó los temores por un eventual movimiento de gran magnitud en la capital. No obstante, parte de la población todavía mantiene la creencia de que si ocurren varios sismos leves se podría liberar la energía suficiente para evitar que ocurra un gran terremoto.
Al respecto, el presidente del Instituto Geofísico del Perú (IGP), Hernando Tavera, descartó que el reciente temblor haya liberado una cantidad significativa de energía sísmica como para reducir la posibilidad de un futuro terremoto.
El especialista explicó que la magnitud de un sismo está relacionada con el tamaño del área de ruptura. Sobre el temblor de la mañana del 19 de agosto, estimó que la ruptura habría alcanzado aproximadamente 4 a 5 kilómetros.
Esto mantiene una diferencia significativa con los grandes terremotos que pueden involucrar áreas de ruptura de entre 400 y 500 kilómetros. "Realmente no podemos decir que están ayudando a liberar energía", afirmó Tavera.
Si bien los movimientos telúricos de baja magnitud liberan parte del estrés acumulado, aun si ocurrieran varios de ellos no se compararía a la energía de un sismo de mayor magnitud, ya que la escala de magnitud momento (Mw) es logarítmica, según expertos del Laboratorio de Sismología de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos.
Es decir, se necesitarían alrededor de 32 sismos de magnitud 5; 1.000 de magnitud 4 o 32.000 de magnitud 3 para equiparar la cantidad de energía producida por un temblor de magnitud 6.
Asimismo, según la Universidad de Berkeley, "si observamos las estadísticas de terremotos en la mayoría de las regiones del mundo, encontraremos que por cada terremoto de magnitud 5, hay alrededor de 10 que tienen una magnitud de 4, y por cada magnitud 4, hay 10 con una magnitud de 3", indican en una sección de preguntas frecuentes sobre los terremotos.



