Mitos y realidades de la lactancia materna

Una alimentación correcta desde el periodo de lactancia garantizará el correcto desarrollo y nutrición del bebé.

8 Ago 2017 | 7:00 h

La lactancia natural es el mejor modo de proporcionar al recién nacido los nutrientes que necesita para su bienestar y desarrollo, por ello, finalizando la 'Semana Mundial de la Lactancia Materna' (1 al 7 de agosto), la OMS recomienda fomentar este hábito con la finalidad de mejorar la salud de los bebés en el mundo. 

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Es así que Paola Chung, obstetra de Apego, centro de acompañamiento y recreación infantil, resuelve algunas dudas de las madres durante el periodo de lactancia.


MITO: LOS SENOS SUFREN CAMBIOS DURANTE LA LACTANCIA


Realidad: Los senos se modifican desde la primera etapa del embarazo. Es ahí donde comienzan todas las modificaciones corporales que, con el tiempo, aumentan de tamaño y se pigmentan preparándose así para la leche materna.


MITO: SENOS PEQUEÑOS PRODUCEN MENOS LECHE 


Realidad: Es falso, ya que la modificación, cual sea el tamaño del seno de la madre embarazada, se va a preparar de la misma manera para la lactancia, y de lo único que depende que tenga más o menos leche será de la succión que el bebé haga en la mama. 


MITO: DESPUÉS DEL AÑO, LA LECHE YA NO ES BUEN ALIMENTO 


Realidad: La leche materna nunca deja de alimentar al bebé, va cambiando su composición nutricional a medida que el niño va creciendo y adaptándose a sus necesidades. La OMS la recomienda como modo exclusivo de alimentación durante los 6 primeros meses de vida; a partir de entonces se recomienda seguir con la lactancia materna hasta los 2 años, como mínimo, complementada adecuadamente con otros alimentos inocuos.


MITO: LA MAMÁ QUE DA DE LACTAR NO DEBE ESTAR MEDICADA 


Realidad: Durante la lactancia materna, se le pasa al bebé una dosis del antibiótico que la madre consume, pero en cantidades muy pequeñas. Por esa razón, ya no está contraindicado que el bebé deje de lactar en situaciones donde la madre está medicada y solamente se debe utilizar en caso de una prescripción médica, por una dolencia que hace inevitable que la mamá la consuma. Desde la etapa de embarazo se prohíbe el consumo de alcohol, infusiones, café, entre otros, por ser estimulantes que alteran los nervios del bebé.   
MITO: NIÑO QUE NO CONSUME LECHE MATERNA SUELE ENFERMARSE MÁS


Realidad: Existen ciertos efectos secundarios en niños que no consumieron leche materna. El primero es que tienen mayor tendencia a crear alergias, problemas respiratorios e infecciones. Un bebé de dos o tres meses puede entrar en cuadro de estreñimiento severo, ya que los componentes de una formula son mucho más “gruesas” que la leche de la lactancia materna.

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