Quieren que Bartra deje de presidir la comisión Lava Jato

Población la rechaza. Por su rol en allanamiento a Fuerza Popular, mayoría dice que fujimorista debe renunciar a dirigir la investigación. Congreso sigue con amplio rechazo. Más de la mitad ve obstruccionistas a keikistas. Ley Antitránsfuga no tiene apoyo. Solo 42% cree que gabinete ayudará a la reconciliación planteada.

29 Ene 2018 | 6:20 h

El Congreso no mejora a la vista de la población. Incluso su grupo más protagónico, la comisión Lava Jato, tiene problemas. Cerca de dos tercios de peruanos (61%) dice que la congresista fujimorista Rosa Bartra debería renunciar a la presidencia de esta comisión investigadora, según revela la reciente encuesta nacional urbano- rural de GFK, realizada del 22 al 24 de enero último.

Haber participado en el allanamiento de la Fiscalía al local de Fuerza Popular es motivo suficiente para tamaño descrédito. Como se recuerda, Bartra fue al llamado búnker de Keiko Fujimori, en la calle Morochucos en Surco, y estuvo grabando a los fiscales como lo hacían otros congresistas fujimoristas, en evidente intento de amedrentamiento.

PUEDES VER Comisión Lava Jato suma a 70 nuevos investigados

El parlamento mismo sigue reprobado con creces (pasa de 78% a 81% en un mes). Y el presidente del Legislativo, Luis Galarreta, aunque se recupera en su aprobación (sube de 18% a 26%), mantiene mayoritario rechazo (sube de 64% a 66%).

Asimismo, más de la mitad (54%) percibe que el grupo de los congresistas que lidera Keiko Fujimori será obstruccionista con el Poder Ejecutivo. Solo algo más de dos tercios cree que será más colaborador con el gobierno.

Contra lo que establece la llamada Ley Antitránsfuga, que aprobó la mayoría fujimorista, dos tercios (66%) opina que los parlamentarios que salen de una bancada tienen derecho a formar una nueva. Al impedir que los legisladores disidentes se sumen a otras bancadas, esta ley les quitaba prerrogativas. Por eso fue llamada también 'Ley Mordaza'.

Ministros y justicia 

El nuevo gabinete Aráoz tampoco despierta entusiasmo en la población. La gran mayoría (71%) cree que con el nuevo equipo de ministros seguirá haciendo "más de lo mismo", aunque no se ha definido esta expresión poco expectante.

Ciertamente, la aprobación del conjunto de los ministros aumenta un poco respecto a diciembre (pasa de 19% a 23%). Empero, se mantiene el rechazo por encima de los dos tercios (sube de 68% a 69%) En este tramo, el gobierno ha dado los cambios para conformar el llamado "gabinete de la reconciliación", luego de conceder el cuestionado indulto al ex dictador Alberto Fujimori, que inauguró otra crisis.

Contrariamente a lo anunciado, solo dos de cada cinco (42%) cree que el reformulado gabinete ayudará a la mentada "reconciliación", como ha planteado el gobierno.

Mercedes Aráoz, como presidenta del Consejo de Ministros, mantiene su aprobación, que llega a un tercio (pasa de 31% a 33%). Sin embargo, su rechazo sube claramente (de 55% a 63%). Ella ha sido cuestionada por haber negado que estaba en marcha el indulto cuando ya estaba por salir.

Algunas designaciones en el gabinete han generado controversia. Javier Barreda, en Trabajo, y Abel Salinas, en Salud, hasta fueron sacados del Apra. Y Jorge Kisic, nombrado en Defensa, tuvo que responder por casos judiciales que enfrentó. Al respecto, la población se muestra expectante: cada uno tiene alrededor de un tercio de aprobación (29%, 32% y 30%).

El Poder Judicial y el Ministerio Público suben en aprobación, aunque sus críticos siguen siendo mayoritarios. El Poder Judicial se acerca al tercio de respaldo (pasa de 21% a 26%). Y la Fiscalía lo estaría pasando (crece de 27% a 35%). Estas entidades han ganado especial protagonismo en los últimos meses por el megacaso Lava Jato, entre otros. 

Entre el pesimismo y el desencanto, Carlos Pérez Crespo 

La ciencia política ha demostrado con un piélago de trabajos académicos –desde Juan Linz hasta Giovanni Sartori– que es muy difícil que un gobierno logre estabilidad política si se enfrenta contra una mayoría opositora en el Parlamento. El Perú no es excepción, pues padece de un gobierno débil y sin apoyo popular. La encuesta muestra que el indulto a Fujimori y el nuevo gabinete no han tenido efecto positivo en la aprobación al oficialismo. Una mayoría absoluta (78%) cree que el indulto fue resultado de una negociación con Kenji Fujimori.

Precisamente, la aprobación al nuevo gabinete y a la premier se han mantenido casi inalterables, pues están muy cerca del margen de error de la encuesta (+/- 2.7%). Es preocupante –si se toman en cuenta los esfuerzos del Ejecutivo por la “reconciliación”– que el 43% afirme que el presidente debería renunciar. Finalmente, es sustancial mencionar que el 54% considera que el Congreso seguirá con una posición obstruccionista al gobierno. Así, la mayoría, en reverberación con los estudios de la ciencia política sobre la gobernabilidad democrática, ha tomado plena consciencia de que un gobierno enfrentado a una mayoría opositora, no es viable ni estable.

 

Te puede interesar