Este tour es cuento

Les prometieron vacaciones soñadas por el resto de sus vidas. Cada año tentadoras ofertas, fabulosos premios, hoteles increíbles y, por supuesto, todo incluido. Muchos creyeron, firmaron contratos y entregaron tarjetas de crédito. Luego descubrirían que los contratos decían otra cosa: habían sido engañados, debían pagar miles de dólares, nunca viajarían a ninguno de esos lugares paradisíacos.

Les prometieron vacaciones soñadas por el resto de sus vidas. Cada año tentadoras ofertas, fabulosos premios, hoteles increíbles y, por supuesto, todo incluido. Muchos creyeron, firmaron contratos y entregaron tarjetas de crédito. Luego descubrirían que los contratos decían otra cosa: habían sido engañados, debían pagar miles de dólares, nunca viajarían a ninguno de esos lugares paradisíacos.

Por Claudio Chaparro
Fotos: Claudia Alva

La oferta increíble. Las imágenes pertenecen a los manuales que distribuyó Multivacaciones a quienes ahora se consideran sus víctimas. Corresponden a las instalaciones de la cadena de hoteles Decameron de Jamaica, México y Colombia. El lema de los Decameron es: “Un mundo con todos sus excesos incluidos las 24 horas”. Primero, una tentadora llamada telefónica. Luego, la promesa de un fabuloso premio. Después, la posibilidad al alcance de la mano de un alucinante viaje con la familia. Todo de golpe, como para alistar el "sí, acepto, dónde hay que firmar". Sin embargo, para varios miles de peruanos esta ha sido ¡una tremenda estafa! Un engaño de ribetes hollywoodenses y con una muy bien montada organización para apoderarse del dinero de los timados clientes.

Las empresas Multivacaciones S.A., Multidestino Perú SAC y Travel Savings Perú SAC desarrollan –según las denuncias– un oscuro sistema de captación de probables socios, basado en la mentira reiterada y ofreciendo membresías y fantásticos tours por el mundo, con exclusivos hoteles y resorts de por medio.

Los testimonios de los afectados son idénticos: la programada inducción al error para la firma de un contrato leonino, las falsas promesas de viajes y beneficios y la negativa a devolver el dinero sustraído, con falacias y sin reparos, de alguna tarjeta de crédito. Simplemente, un enorme robo consumado con elegancia, sangre fría y muy poca vergüenza.


Atraco bien montado

Maribel Balbín recibió el 20 de diciembre una llamada telefónica. Le informaron que habían elegido a algunos clientes VIP de Ripley. "Me dijeron que llevara mis tarjetas de crédito –afirma Maribel– . Y que había ganado un paquete para dos personas a la isla San Andrés, en Colombia. Se identificaron como Multivacaciones. Y fui con mi madre".Una vez ahí, nadie le habló del supuesto premio ganado. Dos horas después, le mostraron los "beneficios" de Hoteles y Resorts Decameron, en los cuales podía hospedarse por precios increíbles si es que accedía a ser ‘socia’.

Luego, le hablaron de cifras. Y empezó la confusión. "Aseguraron que gestionarían mi visa a Estados Unidos, en donde tengo familia. Me hablaban tres personas al mismo tiempo. Hasta prometieron un viaje por el Caribe en un crucero", comenta.

Después le pidieron su tarjeta de crédito. Y una estruendosa música mexicana invadió el ambiente. "Nos aplaudieron, ustedes ya son socias, nos decían", recuerda.En medio de un laberinto ensordecedor, le trajeron el voucher. Maribel se sorprendió. La cifra era por 2,543.54 dólares, el 30% del total del contrato, es decir la cuota inicial. "Y firmé, no sé cómo, aturdida y cansada", revela. A la hora de leer el contrato, todos le hablaban. Llevaba ahí cinco horas. "Me hicieron firmar hasta un pagaré, a escondidas, mientras me distraían", dice.

Ya en casa, al leer detenidamente el contrato, se percató de la estafa."Todo era mentira. Había que pagar precios que nunca mencionaron. Si quiere anular el contrato, me dijeron, pague el total y solo le devolverán la tercera parte. También llamé a Panamá, donde está la base de Decameron. Me dijeron que no había nada del crucero, que había sido un error. Tampoco del premio a San Andrés. Y que encima debía pagar 168 dólares mensuales por tres años….".

La historia de Enrique Delgado no es muy distinta. En su casa de Santa Patricia recibió una revista de la empresa de televisión por cable Metrópolis. Dentro llegó un raspa y gana. Con tres figuras iguales ganaba un viaje a una ciudad del mundo "por escoger".

1. Ana María Miranda. Multivacaciones se niega a devolverle 2,500 dólares.
2. A Víctor Grados le sacaron 1,600 dólares por un crucero. Hasta ahora espera el boleto.

Y don Enrique ganó. Así que, junto a su esposa, fue a la dirección anunciada. Se trataba de Travel Savings Perú Sac. Tuvo que mostrar una tarjeta de crédito para poder entrar. "Nos llevaron a una sala grande –cuenta don Enrique–, con enormes parlantes y una bulla terrible. Estuvimos cuatro horas. Nos hablaban de viajar por todo el mundo cuando quisiéramos. Quise leer el contrato. No entendía…, la bulla, la palabrería de ellos…, al final lo dejaron en una inicial de 200 dólares. Yo no quería firmar el voucher ni el contrato. Pero ante tanto acoso firmé. Salimos acalorados, sin premio ni nada…".

Con Ana Cecilia Bustos pasó lo mismo. Fue con Multivacaciones. "Firmé contrato luego de una presión terrible. Estaba ilusionada con lo que me ofrecían: estadía ilimitada en los hoteles Decameron, llevar un grupo de personas conmigo, me hablaron del sistema ‘all inclusive’, es decir, todo incluido, en fin…".

Le dijeron que la renovación de la membresía era de 0.90 centavos de dólar. "Pasaron mi tarjeta de crédito. Me trajeron un voucher por 932 dólares, el 30% del monto total del contrato, el cual no pude leer por las constantes interrupciones de tres vendedores. Ya en casa me di cuenta: apenas podía utilizar un fin de semana al año. No podía llevar invitados. La renovación de la membresía se multiplicaba por las decas utilizadas (una especie de ‘puntos’ por viaje). Tampoco valía el sistema ‘all inclusive’. Y con engaños, firmé un pagaré libre de protesto. Cuando fui a rescindir el contrato me dijeron que primero debía pagar todo para resolverlo".


Hurto sin reparos

Las promociones son diversas. Pero ninguna, al final, tiene validez. El reglamento llega a los clientes luego de la firma y cuando el engaño está consumado. Marlene Galván hasta ahora no lo puede creer. El pasado 28 de diciembre recibió una llamada. Era de la empresa Multidestino Perú SAC, de dueños chilenos.La historia se repetía: la invitaron a un cóctel, debía ir con su tarjeta de crédito y le prometieron que con su asistencia ganaría un paquete turístico para dos personas con todo pagado al Caribe y durante una semana.

"No me dejaron leer el contrato. Me dijeron que era lo mismo que me habían dicho. Estaba entusiasmada con el viaje familiar, pero ya bastante cansada. Llevaba horas ahí. Y firmé", sostiene. El resultado fue que los empleados ‘se cobraron’, de sus tarjetas de crédito la suma de 3,906.66 dólares, equivalente al 25% del valor del contrato. "Ya en casa descubrí el engaño. Todo era mentira. Y del viaje al Caribe no había nada", enfatiza.

A Víctor Grados Meza –también en Multivacaciones– le prometieron un viaje en un crucero si hacía sus pagos en los primeros meses. Pagó más de 1,600 dólares en cuatro meses. Y no le dieron nada. Al final, le dijeron: "Le hemos dicho a los vendedores que no prometan cosas que no son". Ahora les debe por "mantenimiento de contrato". Ni con carta notarial han accedido a rescindir el contrato.

La gran estafa de esas empresas está matizada con nombres de lugares conocidos. Suelen citar a sus víctimas en el Hotel El Pueblo, invitar a pasar un día entero en clubes como el Sauce Alto, en Cieneguilla, o contratar a artistas o figuras de la televisión como imagen, para ganar socios. "A nosotros nos embaucaron con Carlos Thorton, por ejemplo –dice Ana Cecilia Bustos–. Lo llamamos para quejarnos. Él dijo que les haría un juicio. Y desapareció. Esto es una mafia. Y muy bien organizada…".

Tenga cuidado, el ‘tour de la estafa’ anda suelto.


Indecopi les sigue los pasos

En Indecopi se han recibido hasta el momento ocho denuncias. La doctora Dora Calvo está encargada del tema. “Todos esos casos están en procedimiento. Sobre todo en lo referente a Multivacaciones y Multidestino. En dos meses debemos tener algo concreto. La ley nos faculta seis meses. Pero ya hay un antecedente. Fue con Travel Savings. Se declaró fundado el reclamo. Y como medida coercitiva se le impuso el pago de 50 UIT y la devolución del dinero. Sin embargo, no han pagado. El caso ya está en la oficina de coactivos”, dijo Calvo.

Por su parte, Zulema Pacheco, de Aspec, dijo lo siguiente: “En Aspec brindamos asesoramiento. Pero en estos casos no hay competencia para nosotros. Eso le corresponde al Indecopi. Pocas personas vinieron a dar su testimonio. Tenemos que ver que se afecten muchas personas, acreditar que esto ocurre y ver las pruebas”, señaló.

Denunciados no dan la cara

1. Multivacaciones S.A. tiene su base en Panamá y una filial en Colombia. Trabaja con los hoteles Decameron. Aquí tiene una oficina en San Isidro, pero la Sunat la registra como una empresa de nombre Mordington, ubicada en Miraflores. Su teléfono es el 422-212. Lo sorprendente es que ese número aparece en la guía telefónica también a nombre de Víctor M. Gallart S.A., empresa ubicada en San Isidro. ¿A dónde va finalmente el dinero de los estafados? ¿Cómo consiguen la base de datos? ¿Hay alguien más detrás?

2. Domingo intentó hablar con los representantes legales de Multivacaciones en Lima. Sofía Alva Perone estuvo inubicable. Igual ocurrió con el abogado José Vega Velasco. Ante la insistencia, la colombiana Mayerli Alcalá dijo: “Aquí no hemos venido a estafar. Además, yo trabajo para Decameron Colombia”. Algo más: Decameron está ubicada en el tercer lugar en el ránking de las diez empresas más denunciadas en Panamá.

3. Multidestino Perú SAC es una empresa chilena y está ubicada en Miraflores. El Supervisor de Operaciones es Luis Makaya. Lo buscamos para conocer su versión. “Está en Chile”, fue la respuesta. Nadie más quiso hablar.

4. En el caso de Travel Savings Perú SAC, su oficina está en San Isidro. Su único teléfono está averiado.

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