Cómo aprovechar el agua de lluvia en el subsuelo para las épocas de sequía

Proyecto. Nuestras autoridades acuden a la recurrente idea de las represas. Una opción barata y ecológica es llenar de pasturas la zona alta y que estas infiltren el agua.

Proyecto. Nuestras autoridades acuden a la recurrente idea de las represas. Una opción barata y ecológica es llenar de pasturas la zona alta y que estas infiltren el agua.

¿Cómo aprovechar mejor las lluvias, que estas no provoquen desgracias con los huaicos y además sean fuente de reserva futura?

Una alternativa es reforestar la cuenca alta, donde nacen las avenidas provocadas por las lluvias. Es decir, sembrar árboles, arbustos y pasturas que retengan el agua de lluvia, la infiltren en el suelo y luego alimenten los ojos de agua subterránea. Esos depósitos hídricos, en época de estiaje, luego surtirán a los ríos, cuyas aguas sirven para satisfacer el consumo de la población y esencialmente la agricultura.

El secretario técnico del Consejo de Recursos Hídricos de la Cuenca Quilca-Chili, Ronal Fernández Bravo, recordó que la cuenca del Chili satisface las necesidades de la ciudad de Arequipa. Dispone en promedio de 500 millones de metros cúbicos, de esa cantidad 170 millones provinieron de las represas y los otros 330 salieron de los ojos de agua del subsuelo.

"No hace falta construir otra represa para almacenar más agua, sino trabajar en la forestación. Eso nos ayuda a introducir agua en el suelo en una cantidad mayor a la de una represa", explicó el especialista.

Por ello, Fernández explicó que trabaja en un proyecto de forestación en la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca. En esta extensa área, se pretende plantar pastos naturales como la tola, ichu, chillihua (alimento alpaquero), bofedales y plantas nativas como la queñua. 

A diferencia de una represa, los costos de un proyecto de arborización no son elevados. Fernández Bravo estima que por una hectárea de reforestación de pradera andina se invertiría 3 mil soles. "Tenemos programado repoblar 60 mil hectáreas en 8 a 10 años en la Reserva Nacional de Salinas", puntualizó. 

El proyecto ya está en marcha. Según el representante de la cuenca Quilca-Chili, con el apoyo del Ministerio del Ambiente y el organismo internacional Usaid, se efectúa la identificación de zonas donde hay mayor probabilidades de infiltración y mayor arrastre de sedimentos.

La próxima semana se reunirán Sedapar, Sunass y la reserva nacional para empezar proyectos de forestación y repoblamiento de la pradera andina. La empresa prestadora del servicio del agua podría financiar parte del proyecto, también se tiene una partida del Ministerio de Agricultura.

Te puede interesar

CONTINÚA
LEYENDO