Roberto Rivaños, adiós decano del Colegio de Periodistas de Arequipa

El periodismo arequipeño está de luto por la partida de un hombre de prensa que bregó más de 30 años en las calles. Roberto Rivaños Flores, decano del Colegio de Periodistas de Arequipa, dejó de existir esta mañana luego de varios días de luchar por su vida.

El periodismo arequipeño está de luto por la partida de un hombre de prensa que bregó más de 30 años en las calles. Roberto Rivaños Flores, decano del Colegio de Periodistas de Arequipa, dejó de existir esta mañana luego de varios días de luchar por su vida.

Una triste noticia llegó hoy a todos los periodistas de Arequipa y de seguro a todos aquellos que en vida pudieron conocer a Roberto Alejandro Rivaños Flores. El “Maestro” la mañana de este lunes se despidió de las calles que cada día, ansioso, salía a recorrer en busca de la noticia.

Más que un colega parecía un padre que acogía a varios jóvenes periodistas que salían por primera vez a las calles. Hoy a sus 60 años, los hombres de prensa le decimos hasta siempre amigo Roberto.

Este año, con muchos proyectos e iniciativas, Roberto asumió el decanato del Colegio de Periodistas, luego de 30 años de hacer periodismo. Muchos destacaron que por fin, alguien que vive de este apasionante oficio, asumía la titularidad de la orden profesional.

Radio Programas del Perú (RPP) fue la casa radial de Roberto Rivaños por más de 15 años, desde donde se convirtió en un referente para el periodismo arequipeño.

Existen muchos detalles que hacían especial a este hombre de prensa conocido por muchos como "Maestro": su liderazgo, su sonrisa sincera, su siempre buen sentido del humor y por supuesto aquella soñada libretita donde guardaba los números de todos los contactos que un periodista debe tener.

Mientras estaba en la universidad, comenzó su carrera cuando cursaba el tercer año. Un profesor lo invitó a hacer prácticas en el canal 6 (Continental), luego pasó por la Municipalidad de Hunter, después radio Líder y en 1999 llegó a RPP.

Hoy solo queda recordar al eterno amigo, que deja con mucha pena a su esposa Ana María Valencia y a sus dos hijos Gustavo Alonso y Alexis Roberto; y a nosotros, que siempre tendremos vivo su recuerdo.

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