Turismo en Arequipa: adrenalina en el río Chili

Si lo tuyo no solo es contemplar lugares turísticos, sino vivir la naturaleza al máximo, entonces debes empuñar tus remos y sumergirte en las aguas del río Chili. A solo 30 minutos del centro de Arequipa, aventura, diversión y adrenalina te esperan.

Si lo tuyo no solo es contemplar lugares turísticos, sino vivir la naturaleza al máximo, entonces debes empuñar tus remos y sumergirte en las aguas del río Chili. A solo 30 minutos del centro de Arequipa, aventura, diversión y adrenalina te esperan.

Escribe: Hugo Grández

Del otro lado del teléfono, Lucelia da las indicaciones preliminares. Ser puntual, llevar toalla y una muda de ropa completa. Igualmente, evitar cargar consigo objetos de valor o que puedan dañarse al contacto con el agua. 

A las dos de la tarde, la movilidad de Hanna Travel recoge a los turistas. Hace una parada para entregarles los implementos necesarios para la travesía. Cada uno se viste con ropa acuática, chaleco y casco de seguridad, así como zapatos impermeables. Vuelven a la combi y se inicia el traslado hacia Charcani, específicamente la gruta de la Virgen del Chapi, a unos 25 minutos de la ciudad. 

Ante la atenta mirada de los volcanes Misti, Chachani y Pichu Pichu, y ya al pie del río, los turistas reciben instrucciones precisas antes de iniciar la práctica del canotaje: el lugar que les corresponde ocupar dentro del bote, ya sea por el tamaño o el peso; así como los códigos a respetar a la voz del guía, sea que se deba remar hacia adelante o hacia atrás, o simplemente “levantar remos” cuando hay rocas a los lados y el peligro de lastimarse se haga evidente. 

Deporte extremo

Melissa, Liliana, Víctor y Anderson se acomodan en la balsa. Los hombres adelante, las mujeres al centro, y Elmer, el guía, atrás para darle  dirección a la travesía. La nave abandona la orilla y hora y media de aventura se inician. La corriente del Chili se encarga del primer impulso y los remos empiezan a darle dirección a la ruta. Al principio se nota la falta de práctica de algunos, pero la necesidad de mantener el curso obliga a un rápido aprendizaje.

A lo largo de toda la travesía, Elmer va indicando si se debe remar hacia adelante o hacia atrás. A veces avanzan lento y a veces rápido, eso sí, esquivando religiosamente todos los obstáculos que se presentan aquí y por allá. Todos hacen caso a las órdenes de Elmer. Debe ser así para que el bote mantenga una ruta segura.

“Dejen de remar”, indica ahora, y en instantes el bote se zambulle en una de las docenas de caídas menores existentes en la ruta. Un chapuzón obligado y que será permanente a lo largo de la ruta, pero también una pequeña cuota de la
aventura, un susto menor que poco a poco se va superando, y la adrenalina que nunca falta entre los novatos navegantes.

Una roca a la derecha y otra a la izquierda, el tramo se torna peligroso. Remos arriba, indica Elmer, y todos obedecen sin pestañear. Uno entre muchos riesgos de la ruta. Seguir las órdenes del guía es clave para que el viaje sea seguro y lleno de buenos recuerdos.

Chapuzón

Poco antes de llegar al final de la ruta, es obligada una parada para otra pequeña aventura. Una inmensa roca en forma de corazón invita a los turistas a lanzarse desde su superficie hacia el fondo del río que suele esperarlos a muy baja temperatura. Es un rito solo para héroes. No siempre lo hacen todos, pero nunca faltan voluntarios. Siempre las indicaciones de Elmer, son claves y listo. Sube uno, sube otro y al agua.

Aplausos y vivas reciben por su friolento acto. Regresan al bote, toman sus remos e inician el último tramo del paseo. Minutos después se orillan al lado izquierdo del río. Es la señal de que la aventura ha acabado. Las ganas de continuar se hacen generalizadas. Los comentarios de “un
ratito más”, “que aún no acabe”, “ya pues, Elmer, no seas maloso” resultan propias por la buena experiencia vivida. Y sí, es cierto, no dan ganas de bajarse del bote, aunque sepan que ello es inminente.

Y mientras cada uno se va cambiando de ropa, no solo dejan aquello que los protegió durante el recorrido, sino también dejan atrás la experiencia de haberse divertido en este pedacito de la naturaleza que les regaló Arequipa, ciudad que también ofrece variadas opciones de turismo de aventura. 

Claves para tu estadía

Junto a una muda de ropa, es recomendable llevar bloqueador y repelente. Las salidas son a las 8 y 11 de la mañana, y 2 de la tarde. La empresa Hanna Travel cuenta con los permisos requeridos para esta actividad de aventura. Se encuentra en calle Consuelo 114-A. O también en el teléfono 054-288585 o 958181296. 

¿Requiere de un hotel cumpla con los requisitos de las tres B? Terramística Monasterio acaba de ser inaugurado. Tres estrellas, frente al Monasterio de Santa Catalina y a tres calles de la Plaza de Armas. El desayuno está incluido en el precio. 

Un tour por la ciudad que incluye la campiña arequipeña dura cuatro horas y su precio es de 30 soles. Si quiere aventurarse al cañón del Colca para fotografiar a los cóndores, hay salidas de un día por solo 60 soles.

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