Tía María: Según estudio de OEFA, el valle de Tambo ya está contaminado

Estudio. Oefa analizó zona de influencia de proyecto Tía María para conocer estado previo a las operaciones. Agua del río supera límites de arsénico, boro y manganeso. Suelo está salinizado por el riego. Hasta los camarones del río tienen plomo.  

17 Mar 2018 | 13:00 h

Tambo, a una hora y media de Arequipa, es uno de los principales valles agrícolas de la costa. A poco más de dos kilómetros, Southern pretende explotar dos yacimientos de cobre (Tía María y La Tapada). Los agricultores temen la contaminación minera. Agro sí, mina no ha sido el mantra de los opositores al proyecto cuprífero.  

Ante el posible inicio de las operaciones de Tía María, Oefa, entidad fiscalizadora ambiental, hizo un estudio del medio ambiente en el área de influencia del proyecto. El documento, conocido como Evaluación Ambiental Temprana (EAT), permite tomar una fotografía de las condiciones ambientales de la zona antes de las operaciones mineras. Luego compararla cuando se inicie la actividad y determinar qué cambios se produjeron en el entorno. 

PUEDES VER OEFA hizo monitoreo en el Valle de Tambo y advirtió contaminación de metales

Los resultados de la Oefa dan cuenta de un valle agrícola contaminado, antes del inicio de las actividades de la mina, por metales que trae el río Tambo. (VER INFOGRAFÍA)

Agua inadecuada

Oefa analizó la calidad del suelo, aire y agua de la zona, además de tomar muestras de animales y vegetales. El río Tambo es el principal afluente de los sembríos, sin embargo, los análisis efectuados en el recorrido de la cuenca advierten la presencia de metales dañinos para la salud.

Se tomaron 23 muestras de agua del río, manantiales y las lagunas de Mejía. De ellos, 13 puntos excedieron los límites de arsénico permisibles, la mayoría ubicados en el río. 

Llojan Chuquisengo, especialista de la dirección de evaluación de Oefa, explicó que las altas concentraciones en la cuenca del Tambo se atribuyen a afloraciones geotermales de origen volcánico. El río Omate, que aporta al Tambo, posee niveles elevados de este mineral que exceden en 120 veces lo permitido para usar en el  riego y 40 veces lo permitido para que los animales beban el líquido. Finalmente, productos agrícolas, leche y carne terminan en las mesas . 

La contaminación del río Tambo es por causa natural prioritariamente, explica el especialista.  

Las muestras de agua tomadas en 7 puntos del río determinan que no son recomendables para irrigar vegetales pero el ganado sí puede consumir ese recurso.

También se detectó presencia de boro y manganeso en valores superiores a los permitidos para riego y consumo animal.  

Otra actividad 

La agricultura también es una actividad que contaminó el medio ambiente del valle. Debido a que el riego en la zona se da por inundación y usando de fuente el río Tambo, el nivel de arsénico en el suelo también es alto en las lagunas de Mejía y zonas cercanas al río. En el caso del santuario natural, esto se da por las filtraciones. La filtración desde las zonas agrícolas es tal que la salinidad de las lagunas cambió y en algunas partes el agua es más dulce que otras.  

El aire también se encuentra a punto de superar los límites recomendados. La Oefa instaló una estación en el techo de la municipalidad de Cocachacra. La calidad del aire es óptima a excepción de los días en que los agricultores quemaron el sobrante de la cosecha de arroz, que es empleado como un fertilizante. En esas fechas la contaminación es alta. 

Otra observación del estudio señala que se encontró camarones con una concentración elevada de plomo. Sanipes, el Organismo Nacional de Sanidad Pesquera, evalúa los hallazgos de la Oefa. 

Ecosistema frágil 

Oefa considera que las lagunas de Mejía y la zona agrícola del valle de Tambo son las zonas de mayor fragilidad en caso las operaciones de Tía María no cumplan con normativa ambiental. Se tomará más énfasis en el muestreo de estos sectores.  ß

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