Política

‘Blancos e indios’ legitima racismo y desigualdad

Encontronazo. Historiadores dicen que frase de la presidenta del Congreso, Maricarmen Alva, revive discursos racistas y paternalistas que eran usados por hacendados y terratenientes para mantener su posición de poder sobre los indígenas.

De visita. Maricarmen Alva estuvo en la región Huancavelica en mayo, como parte de sus actividades parlamentarias, y se presentó como se muestra en la foto. Foto: difusión
De visita. Maricarmen Alva estuvo en la región Huancavelica en mayo, como parte de sus actividades parlamentarias, y se presentó como se muestra en la foto. Foto: difusión

La presidenta del Congreso, Maricarmen Alva, se encuentra nuevamente en el centro de la atención al pasar del “me cambia el tono” a la alcaldesa de Ocoña, en febrero de este año, al “trabajamos para todos, blancos e indios”, en su alocución del sábado último en Piura.

El discurso de Alva ha sido criticado duramente en redes sociales, pues lo han relacionado con temas sensibles en nuestro país como el racismo y la discriminación.

Las declaraciones de la titular del Legislativo han sido catalogadas como racistas, paternalistas y divisionistas, debido a que su mensaje termina centrándose en remarcar que una clasificación entre los peruanos se debe realizar a partir del color de la piel o apariencias físicas.

María del Carmen Alva ahora visitará Ayacucho. (Foto: Congreso)

María del Carmen Alva ahora visitará Ayacucho. (Foto: Congreso)

“El tema es que cuando ella escoge las palabras da a entender cuáles son los componentes de nuestra sociedad y para eso lo primero que elige son estas dos palabras ‘blancos y indios’. Eso me parece bien significativo, la elección de palabras no es casual. El lenguaje revela las ideas que tienen las personas”, señala el antropólogo Juan Carlos Callirgos.

Para los historiadores consultados, es importante señalar que, a nivel histórico, el término ‘indio’ fue usado por los españoles para nombrar a la población originaria que fue colonizada a la fuerza y posteriormente rebajada legalmente a una posición de inferioridad.

“Una división entre blancos e indios es una división que te remite a la sociedad colonial, aunque en ese entonces la palabra no era estrictamente blancos, sino españoles”, sostiene el historiador de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) Jesús Cosamalón.

Sin embargo, será recién con la aparición del racismo científico, el cual sostenía que había una diferencia natural en la genética de las personas, que se generaron olas brutales de racismo, en el siglo XIX hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

En Perú, los indígenas fueron los más afectados.

“Es ahí cuando la palabra [indio] adquiere la connotación más dura y negativa, este término se utilizó a lo largo del siglo XX y se mantiene hasta la actualidad. Tiene que ver más con el insulto y la denigración, que con el lado positivo”, añade Cosamalón.

Para el historiador de la PUCP, en las palabras de la presidenta del Congreso, Maricarmen Alva, se evidencia una posición marcada de paternalismo, un tipo de discurso característico de los terratenientes y los gamonales.

“Es el mismo discurso que tú puedes encontrar en la literatura cuando un hacendado se refiere a sus trabajadores como ‘mis indios’, con un posesivo, lo que supone una posición paternalista”, declaró Juan Carlos Callirgos.

La también congresista de Acción Popular usó sus redes sociales para denunciar que detrás de las críticas a su discurso existe un sector del gobierno que busca tergiversar todo lo que dice para generar crisis.

“Sacar de contexto las palabras que brindé en Piura, durante la develación de la placa del Bicentenario del Congreso, ratifica el modus operandi de quienes intentan generar un discurso divisionista entre los peruanos, como lo hacen el oficialismo y sus aliados”, escribió en su cuenta de Twitter.

Finalmente, el antropólogo Juan Carlos Callirgos sostuvo que el racismo es un mal social que sigue presente en nuestra sociedad y que se requiere de un esfuerzo como país, y en especial de las autoridades, para desterrarla.

“Somos un país donde las brechas sociales son muy amplias y donde se sigue identificando a la élite con la blancura y a los sectores subalternos con lo afroperuano e indígena. Mientras esas brechas no se cierren, todavía habrá sustento para que se siga diciendo que ser blanco es superior”, declaró.

Sistema de dominación

Enfoque por Marcel Velázquez, profesor de la UNMSM

Los españoles subsumen nominalmente a los pueblos originarios en la palabra “indios”. En los documentos coloniales predomina el uso de la voz “españoles”, pero este lugar social se asocia con la blanquitud.

En el siglo XIX, la identificación de mundo civilizado con actores sociales “blancos” se consolida en el marco de las guerras coloniales y la imposición del racismo, como sistema de dominación, cognición y asignación de conductas morales esenciales a “indios”, “negros”, chinos”, etc.

En los censos del siglo XX en el Perú, se ha usado la categoría “blanco”, hoy completamente abandonada.

Si una autoridad repite una visión racial dicotómica de la comunidad social, reaviva el fuego de representaciones que han legitimado la desigualdad y activa modos de cognición que posibilitan el abuso y la violencia racial.

Campesino cargando a un hacendado

Rol. Pese a todo, hay quienes aún son señalados como indios.

Reacciones

Juan Carlos Callirgos, antropólogo de la PUCP

“Es el mismo discurso que tú puedes encontrar en la literatura cuando un hacendado se refiere a sus trabajadores como “mis indios”, con un posesivo, lo que supone una posición paternalista”.

Jesús Cosamalón, historiador de la PUCP

“Una división entre blancos e indios es una división que te remite a la sociedad colonial, aunque en ese entonces la palabra no era estrictamente blancos, sino españoles”.