El día que Interpol tuvo en su lista a Alan García por el caso Sergio Siragusa

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11 Feb 2017 | 19:58 h
El empresario acusó en 1993 que había pagado una millonaria coima por la construcción del Tren Eléctrico de Lima. García se asiló en Colombia, se convirtió en reo contumaz y en el 2001 el caso prescribió.
Tras el escándalo de corrupción desatado por Odebrecht en nuestro país, el expresidente Alejandro Toledo ha acaparado todos los reflectores desde que la Interpol emitiera la alerta roja para su captura. En 2003 se dictó la misma medida para Alberto Fujimori cuando fugó a Japón y en 1995 para líder aprista Alan García.
 
 
Al igual que a Toledo Manrique, a García Pérez se lo acusó en 1993 de haber recibido un millonario soborno por la concesión del Tren Eléctrico de Lima. El empresario Sergio Siragusa Mule, representante del consorcio Tralima, declaró ante un fiscal italiano que el aprista y el exprimer ministro italiano Bettino Craxi se habían beneficiado de un pago ilícito.
 
Posteriormente ante la fiscal peruana Flor de Maria Maita, Siragusa afirmó que había entregado a Alan García US$ 200 mil en efectivo, además de US$ 480 mil en cuentas extranjeras. Contó que este acuerdo vio la luz en un viaje que hizo el entonces presidente a Yugoslavia en 1989.
 
El empresario narró que el embajador peruano en Italia, Manuel Roca, lo comunicó para anunciarle que García debía recibirlo para solucionar “un problema de contribuciones”. Fue en esa reunión, según su declaración, que el mandatario le entregó números de cuentas.
 
“García me invitó a reingresar en la sala dejando afuera a mi acompañante. Una vez solos me entregó dos trozos de papel con número e instrucciones de dos bancos. En tono gracioso me dijo que él no podría recibir menos que Bettino (Craxi) y que por lo tanto hiciese lo necesario, estando él dispuesto a recibirlo gradualmente”, expresó en su testimonio filtrado a la prensa en esa época.
 
Ese mismo año (1989), Siragusa volvió a visitar al líder aprista por que el consorcio Tralima no había cumplido todo su “compromiso”. Ante la fiscalía declaró que se dieron dos depósitos y faltaba una tercera para alcanzar lo pactado. “Recién en enero de 1990 se pudo solucionar el problema pendiente”, anotó.
 
Lo que sucedió después es historia conocida. En 5 de abril de 1992 se produjo el autogolpe de Alberto Fujimori y Alan García ya estaba asilado en Colombia. El proceso por estecaso siguió su curso en nuestro país por el delito de enriquecimiento ilícito y el exmandatario se convrtió en reo contumaz.
 
En 1995 se ordenó su captura y se notificó a Interpol para su captura internacional. Una portada de esa época de La República da cuenta del acontecimiento histórico: “Interpol tras los pasos de Alan García”.
 
El argumento que utilizó la defensa de García Pérez consistía en atribuir los depósitos que se hizo en cuentas de la isla Gran Caimán al empresario Alfredo Zanatti, quien fue financista de la campaña del aprista. Posteriormente en el 2001 el caso logró la prescripción.