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Libres

“La penalización del aborto lo único que hace es poner en riesgo a las mujeres. Hacernos vivir en la clandestinidad. Con estigma”.

El aborto ha sido y es uno de los temas que mayor polarización genera. Es así porque es un punto medular en la lucha por la verdadera emancipación de la mujer. No podemos hablar de mujeres libres mientras no tengamos dominio sobre nuestros cuerpos. El ejercicio de poder patriarcal se ejerce ahí, sobre nuestro cuerpo, limitando nuestra capacidad de decidir libremente. Por eso el aborto es el “núcleo estratégico” de la lucha feminista (Gina Vargas).

Nuestro país, después de ser uno de los pioneros en despenalizar el aborto en caso de riesgo a la salud física y mental de la mujer, se ha vuelto uno de los más conservadores de la región y del mundo. La norma aprobada en 1929 no tuvo hasta el 2016 un protocolo claro de aplicación. Estaba hecha la norma, pero había límites extremos a su aplicación. Hubo que ir a tribunales internacionales, con casos de mujeres obligadas a sostener embarazos –varias adolescentes– que ponían en riesgo su salud física y mental. El Estado peruano tuvo que pedirles perdón de manera oficial y aprobar un protocolo que aún tiene resistencias. La lucha por su implementación es permanente, tanto por organizaciones de la sociedad civil como por la Defensoría del Pueblo.

Susana Chávez muestra cómo en el Perú las niñas forzadas a ser madres –recordemos que son niñas, menores de 14 años y violadas– tienen graves complicaciones en el embarazo y que varias de ellas mueren por complicaciones en el parto o por suicidio. Sí, suicidio. Una de las razones por las que las niñas se suicidan –o lo intentan– es por forzarlas a sostener embarazos no deseados. Es indolente que nuestra sociedad no haya despenalizado ¡ya! el aborto de menores de edad.

Cladem Perú muestra que el 70% de las violaciones a octubre de este año son a menores. Más de 2 mil violaciones a niñas entre 6 y 11 años. Más de 5 mil a niñas entre 12 y 17. Y de todas las mujeres violadas, incluidas estas niñas, solo el 8% recibió el kit de emergencia. Es decir, 92% de mujeres y niñas violadas no reciben la anticoncepción oral de emergencia.

¿Cómo alguien, esgrimiendo valores éticos, puede forzarlas a mantener un embarazo?

Fátima Valdivia, de la Colectiva por la Libre Información para las Mujeres, comparte cifras de Type sobre abortos. Más de 28 mil mujeres al año son hospitalizadas por abortos inducidos. Y la búsqueda de información sobre aborto se ha incrementado durante esta pandemia. El aborto es una realidad. Repito: 28 mil mujeres al año hospitalizadas por abortos inducidos.

La penalización del aborto lo único que hace es poner en riesgo a las mujeres. Hacernos vivir en la clandestinidad. Con estigma. Pero el riesgo no es el mismo. Las mujeres con capital económico y cultural seguirán en la clandestinidad, pero con menor riesgo de perder la vida. El riesgo es un tema de clase, aceptable para las mujeres pobres.

Dejen el cinismo. Acepten que es nuestro derecho decidir.