Los científicos finalmente descubren por qué los astronautas sufren de estreñimiento en el espacio
El estudio respaldado por la NASA también determina cómo esto podría afectar su salud en misiones de larga duración.
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Una investigación explica un problema frecuente durante las misiones espaciales: el estreñimiento. El análisis de más de 400 muestras de sangre de 52 astronautas que permanecieron más de dos meses en la Estación Espacial Internacional (EEI) reveló cambios metabólicos asociados con las bacterias intestinales.
El estudio publicado en Nature apunta a la microgravedad como el factor detrás de este problema digestivo. También detectó mayor fermentación de proteínas en el intestino, un cambio relevante para próximas misiones a Marte.
La microgravedad ralentiza el tránsito intestinal de los astronautas
Los investigadores creen que la ausencia de gravedad altera el movimiento de los alimentos por el aparato digestivo. Henrik Roager, coautor del estudio y responsable del grupo de Microbioma de la Universidad de Copenhague, explicó que la falta de gravedad "probablemente hace que los alimentos se desplacen más lentamente por el intestino". Este proceso podría favorecer el estreñimiento, una molestia que algunos astronautas tratan con laxantes.
El equipo examinó muestras de astronautas en la EEI entre 2006 y 2018. Los cambios en la alimentación también tuvieron cierta influencia. Las variaciones en el consumo de cafeína, pescado y grasas explicaron menos de un tercio de las modificaciones observadas en los metabolitos, por lo que los autores señalaron a la microgravedad como el factor predominante.
La microbiota cambia y aumenta la fermentación de proteínas
El hallazgo apareció en los metabolitos, sustancias que surgen de procesos químicos del organismo. Los científicos identificaron 40 compuestos y detectaron señales que apuntan a una mayor fermentación de proteínas por parte de las bacterias intestinales.
"Las bacterias intestinales comienzan a fermentar proteínas en mayor medida de lo habitual", señaló Giorgia La Barbera, profesora de la Universidad de Copenhague y primera autora del estudio. Según sus datos, este cambio aparece pocas semanas después de la llegada al espacio y puede mantenerse hasta el regreso a la Tierra.
En condiciones habituales, las bacterias intestinales utilizan carbohidratos complejos, como la fibra, como una de sus principales fuentes. El tránsito más lento podría favorecer su degradación y dejar a las proteínas como un recurso adicional para la microbiota.
El estreñimiento podría representar un riesgo en los viajes a Marte
El cambio metabólico plantea una cuestión relevante para misiones de larga duración. Lars Ove Dragsted, coautor del estudio, advirtió que algunos productos de la fermentación proteica se han asociado con consecuencias negativas, como daño renal, alteraciones del estado de ánimo o menor capacidad de concentración. Estos posibles efectos no demuestran que los astronautas sufran tales problemas por este mecanismo.
Entre los compuestos señalados aparecen el amoníaco y el sulfuro de hidrógeno. Los investigadores consideran que estos representan un riesgo limitado. Sin embargo, una exposición prolongada podría requerir medidas preventivas. La Barbera planteó opciones como una dieta con más fibra, suplementos probióticos y estrategias para favorecer la peristalsis mediante masajes o medicamentos.

























