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Científicos graban el sonido submarino de un misterioso gigante de 10 metros de largo del cual se sabe poco

Tal es el misterio que rodea a esta especie que figura con Datos insuficientes en la lista UICN para evaluar su riesgo de extinción.

Una larga investigación brinda nuevos datos sobre el hábitat de la esquiva ballena de Omura. Foto: Royal Society Open Science
Una larga investigación brinda nuevos datos sobre el hábitat de la esquiva ballena de Omura. Foto: Royal Society Open Science

Durante 18 años, investigadores analizaron sonidos registrados bajo el mar para conocer mejor a uno de los cetáceos más enigmáticos del planeta. Se trata de la ballena de Omura, un rorcual que puede alcanzar unos 10 metros de longitud y cuya presencia frente a las costas del noroeste de Australia ha podido estudiarse gracias a sus vocalizaciones.

La especie fue reconocida como tal recién en 2003 y todavía existen grandes vacíos sobre su comportamiento y distribución. Debido a la escasez de información, la ballena de Omura aparece clasificada como Datos insuficientes en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), por lo que no es posible evaluar con precisión su riesgo de extinción.

18 años de grabaciones para encontrar a una ballena difícil de observar

El estudio, publicado en la revista Marine Mammal Science, fue realizado por investigadores del Centre for Marine Science and Technology de Curtin University. El equipo examinó grabaciones acústicas submarinas recopiladas entre 2005 y 2023 en 35 sitios de la región marina del noroeste de Australia, una extensa red de parques marinos que se extiende desde la frontera entre Australia Occidental y el Territorio del Norte hasta Kalbarri.

La ballena de Omura es una ballena de tamaño pequeño a mediano, pero en comparación con otros animales, sigue siendo enorme, ya que los adultos miden alrededor de 10 metros de longitud. Foto: Royal Society Open Science

En total, los puntos de registro abarcaron unos 1.800 kilómetros de océano. Los científicos recurrieron a los sonidos porque observar directamente a estas ballenas resulta complicado.

“Las ballenas de Omura son notoriamente difíciles de estudiar porque los avistamientos visuales son poco frecuentes, por lo que escuchar sus llamadas proporciona una forma importante de comprender dónde se encuentran”, explicó a BBC Wildlife Ciara Browne, autora principal del estudio y estudiante de doctorado de Curtin.

Los investigadores detectaron las llamadas durante todo el año, aunque descubrieron que la presencia de las ballenas cambiaba con las estaciones. Los registros fueron más frecuentes entre septiembre y mayo, cuando las aguas eran más cálidas.

Las aguas cálidas y con más alimento atraen a las ballenas

El análisis también mostró una relación entre la presencia de las ballenas de Omura y los niveles de clorofila. Este indicador permite conocer la cantidad de vida microscópica presente en el océano y, por tanto, ofrece una referencia sobre la productividad marina y la disponibilidad de alimento.

Durante los meses más cálidos, las condiciones del océano parecen generar mejores oportunidades para que las ballenas encuentren alimento. “Nuestros hallazgos proporcionan una base importante para comprender cómo las ballenas de Omura utilizan las aguas australianas y cómo podrían responder a los cambios ambientales”, señaló Christine Erbe, coautora del estudio.

La información obtenida también puede ayudar a planificar la protección de estas aguas y evaluar posibles efectos de actividades como el transporte marítimo, la industria en alta mar y otras fuentes de ruido submarino. Además, los investigadores consideran que estos datos pueden mejorar el conocimiento sobre cómo el cambio climático futuro podría modificar el comportamiento de la especie.

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