Empresario confesó pago de US$ 36 millones en sobornos a Petrobras

BRASIL. Alto directivo de la constructora Camargo Correa reveló que pagó estos montos a la petrolera estatal durante los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, comprometiendo aún más a políticos y funcionarios del gobierno.

Agencias. Brasilia

El vicepresidente de la constructora brasileña Camargo Correa, Eduardo Hermelino Leite, confesó a la Justicia haber pagado el equivalente a 36 millones de dólares en sobornos a la estatal Petrobras, según un documento de la fiscalía divulgado por la prensa.
Leite, detenido el pasado noviembre por su supuesta participación en las corruptelas y después puesto en libertad, se acogió a un acuerdo de colaboración judicial a cambio de una reducción de pena.

Los pagos efectuados por Leite se realizaron entre 2007 y 2012 y se destinaban a dos directivas de Petrobras, la de Servicios y la de Abastecimiento, según la declaración divulgada por la televisión Globo.

El directivo dijo que Camargo Correa subcontrataba a terceras empresas para que realizasen servicios en obras de Petrobras cuyo precio se elevaba para disfrazar el pago de las comisiones ilegales.

El vicepresidente de la constructora dijo que el soborno se pagó para los contratos en las refinerías de Araucaria (Repar), Abreu e Lima (Rnest), en Pernambuco, y Henry Wash (Revap), en Sao Paulo.

Informó que el costo de la matrícula ya formaba parte de la planificación de Camargo Correa y los contratos firmados con Petrobras después de 2007 tenían un adicional para cumplir con los "compromisos y obligaciones" con Julio Camargo, consultor y empresario implicado en el esquema.

Leite, que fue detenido en noviembre de 2014, en la séptima etapa de la Operación "Lava Jet" y puesto en libertad después de que la corte aprobó el acuerdo de adjudicación del denunciante, dijo que 63 millones de dólares fueron transferidos a Renato Duque, ex director del área de Servicios de Petrobras, y otros 47 millones de dólares al ex director de Abastecimiento, Paulo Roberto Costa. La información es el diario O Globo.

El caso de corrupción de Petrobras se investiga hace más de un año y la Policía ha arrestado a cinco ex altos cargos de la petrolera, a decenas de empresarios de las mayores constructoras de Brasil y a varios políticos, entre ellos el ahora ex tesorero del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Joao Vaccari.

Según las investigaciones, decenas de constructoras amañaban las licitaciones de la petrolera y después elevaban artificialmente los precios de las obras para su propio beneficio y para pagar sobornos a los responsables de Petrobras y a decenas de políticos.

Varios directivos detenidos se han acogido a acuerdos de colaboración judicial para delatar a los políticos implicados a cambio de reducciones de condena. La fiscalía, que trata el caso como el mayor escándalo de corrupción destapado en Brasil, informó que los sospechosos arrestados a lo largo de este año ya han devuelto a las arcas públicas cerca de 1.000 millones de reales (unos 329 millones de dólares).

Las corruptelas, que desviaron una cantidad no precisada de miles de millones de dólares, se prolongaron por más de una década y tuvieron ramificaciones en otros organismos públicos en los que investigados operaban de forma similar.

PRESENTAN BALANCE

En la víspera, se supo que Petrobras confirmó que presentará los resultados auditados de 2014 el próximo 22 de abril.
La publicación del balance financiero del tercer y cuarto trimestre de 2014 había sido postergada debido al gigantesco escándalo de corrupción en el que se encuentra inmerso la empresa estatal y por el cual han sido arrestados ex directivos de la empresa y ejecutivos de las principales constructoras del país.

Además, la Justicia investiga a alrededor de 50 políticos por su implicación en el caso Petrobras, la mayoría de la base oficialista, y ha detenido al hasta ayer tesorero del gobernante Partido de los Trabajadores, Joao Vaccari Neto.

Petrobras, la mayor empresa del país, está en el centro de una investigación policial sobre una red de corrupción que, según se sospecha, opera desde la década de 1990 y desvió una suma calculada en miles de millones de dólares.

Popularidad de Dilma en su nivel más bajo

El 63% de los brasileños apoya que el Congreso abra un juicio político con miras a la destitución de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, según una encuesta divulgada la semana pasada y que igualmente mostró que el índice de popularidad de la mandataria paró de caer pero sigue en sus mínimos históricos. El sondeo se hizo público cuando Rousseff cumplió los primeros 100 días de su segundo mandato.

Según Datafolha, el 57% de los interrogados considera que Rousseff sabía de los sobornos y no hizo nada para evitarlos, un 26% cree que la mandataria conocía el problema pero no podía hacer nada para evitarlo y solo un 12% considera que desconocía lo ocurrido en Petrobras.

El descontento con la situación hizo que por primera vez los brasileños calificaran a la corrupción como uno de los problemas más graves del país.

El índice de aprobación de la jefe de Estado es el menor para un presidente brasileño desde el fin de la dictadura (1985) con excepción del 9% que tenía el ex presidente Fernando Collor en 1992, cuando el Congreso le abrió un juicio político que terminó con su renuncia al mandato.

 

Síguenos en Facebook